ALTAMENTE TÉCNICO Y EXITOSO

Cómo redactar y presentar ideas en modo clase mundial.

Una marca que a nadie interesa.

Una de las cosas que más me asombran en la diferencia entre ser emprendedor en Estados Unidos versus serlo en México es que el norteamericano usualmente lo primero que hace al abrir su negocio es documentar tanto en su blog como en Twitter en tiempo real lo que está ejecutando. Conecta su proyecto con su cara, su nombre y su reputación.

El mexicano raramente hace esto. De hecho, intenta por todos los medios posibles destacar a través de una marca que a nadie interesa, que no llama la atención, que es irrelevante.


Leer por gusto y redactar con precisión.

Esto de documentar en tiempo real el aprendizaje dentro de la vida profesional es principalmente resultado del alto énfasis en lectura y escritura del sistema educativo norteamericano, una de sus mejores características. Desde niños hacen este asunto de profundizar en libros y redactar ensayos parte tan importante de su recorrido escolar como saber aritmética, álgebra y cálculo. Velo así: está tan inserto esto en su cultura que para ser aceptado en una buena universidad o un buen trabajo necesitas escribir un ensayo o carta genuina y poderosa como parte vital del proceso. ¿Cuándo fue la última vez que tu circunstancia académica/profesional o la de tus amigos y familiares dependieran de una buena capacidad de comunicación escrita?

Nosotros —en estas coordenadas latinas— vemos con flojera y aburrimiento esto de leer y escribir. Incluso nos resulta exótico. ¿Cuántos conocidos a tu alrededor tienen un blog? ¿Cuántos redactan en redes sociales notas constantes explicando lo que hacen? Lamentablemente llevamos esta actitud limitante a nuestra edad adulta y obviamente exportamos los resultados a nuestros proyectos personales y profesionales: no escribimos, no exponemos nuestras ideas, no nos aventuramos a ninguna obra más allá de lo superficial.

El profesional que no lee por gusto sobre muchos temas y que no sabe redactar no es realmente un profesional. Jamás podrá alcanzar el punto más elevado de su campo.

No puedes ser un abogado, médico, ingeniero, administrador o coach de clase mundial si no tienes en tu cartera de habilidades este asunto de leer por gusto y redactar con precisión.

Tenlo.

No veas esto como una cuestión reservada para quienes estudian filosofía y letras.

No te cuentes historias sobre cómo esto no es necesario en tu profesión porque hasta hoy te ha ido bien.

No limites tus posibilidades criticando a quienes se esfuerzan en exponerse de forma cada vez más profesional con estas herramientas.

Sé más curioso y ambicioso.


Unbelievable.

¿Cursos? Hay muchísimos. Investiga en TikTok. En domestika. En Platzi. En Eventbrite. En donde gustes, pero invierte ya TADI —Tiempo, Atención, Dinero, Incomodidad— en esto de comunicarte genialmente con la palabra escrita.

Y luego —o al mismo tiempo, no hace daño— también aprende cómo dar una presentación como los dioses.

El MIT es la referencia institucional número uno del mundo en tecnología. Siempre he sido gran fan de esta organización. Recuerdo que ya entrado en mi época universitaria algo que hizo explotar mi mente fue el lanzamiento del MIT OpenCourseWare, que no es otra cosa que una plataforma digital donde puedes acceder a la mayoría de los cursos de esta universidad de forma gratuita.

Shit, man. For free. Unbelievable.

Y está ahí, a tu alcance en varios canales de internet.


El secreto del éxito.

Aprende cómo redactar. Aprende cómo hablar.

¿Sabes? Esto que estás haciendo, leyendo esta newsletter, habla bien de ti. No te lo digo porque seas mi suscriptor —que lo aprecio bastante— sino porque para avanzar realmente en este mundo vas a requerir siempre curiosidad constante. El secreto del éxito —si es que hay uno— tal vez se trata únicamente de intentar ser diferente al 99.999% de la gente que es apática, que vive ciclada, que no se interesa más que en el entretenimiento fácil.

Cuando tú haces clic de forma audaz en contenido cada vez más sofisticado, contenido que a cambio de unas horas de tu atención te da resultados asimétricos increíbles, entras en un territorio que está detrás de una cortina a la que los demás ni siquiera se molestan en voltear a ver.

Tienes a tu alcance de forma rápida y gratuita lecciones impartidas por los mejores profesores del mundo avalados por las escuelas más prestigiadas para aprender prácticamente todo lo vale la pena aprender.


How To Speak.

Comienza por aprender a escribir y presentar ideas bien.

Sobre este punto, te recomiendo con mucho amor y esperanza How To Speak by Patrick Winston, una fascinante lecture sobre los hacks que los grandes presentadores técnicos utilizan.

Cuando critico a México y a la mayoría de los mexicanos por esto y aquello, no lo hago desde la posición externa del que no sabe de lo que habla. Al contrario, critico desde el dolor que me produce recordar mi participación en mucha de esta actitud poco profesional en varias áreas de mi vida, en cómo me ha encantado improvisar en lugar de invertir TADI para llevar las cosas a mejores niveles.

Sufro cuando me topo con grandes profesionales que no saben expresarse, que no saben cautivar a una audiencia, que no se esfuerzan en estas cosas que para ellos lucen como tangenciales y que realmente son el centro de gravedad el cual —al no dominar— les impide avanzar.

Sufro cuando las instituciones nacionales promedio no exigen un alto desempeño en ensayos y presentaciones técnicas a los maestros que tienen en sus manos entrenar a los futuros médicos, abogados, ingenieros y administradores. Es imposible que la gente a tu cargo aprenda mágicamente habilidades que jamás te has esforzado por incluir en tu repertorio.

El gran error de la gente altamente técnica frustrada en mi país es creer que los que han conseguido inversión, colaboradores, recursos, fama y demás con proyectos/emprendimientos que no son mejores que sus propuestas es porque han tenido conexiones y suerte.

Sí, pero no.

La gente altamente técnica exitosa ha dominado estas áreas de la redacción profesional y la presentación de ideas. Memoriza esto y ejecuta al respecto.

Aprende cómo

  • diseñar diapositivas.

  • caminar en el escenario.

  • escoger el auditorio.

  • interactuar con la audiencia.

  • utilizar un pizarrón.

  • abandonar el apuntador láser.

  • ejemplificar con objetos.

  • hacer chistes.

  • posicionar tu mensaje.

  • prometer un resultado.

  • cerrar tu presentación.

Para esto, ve la lecture del profesor Winston.

Ve muchas otras más.

Toma notas.


Siéntete ridículo.

Practica. Siéntete ridículo en muchas ocasiones hasta que el asunto se convierta en segunda naturaleza. ¿Cómo crees que me sentí con los primeros ensayos que publiqué abiertamente en internet? ¿Cómo crees que dominé mis nervios? Te reirías al ver una compilación de todos mis errores garrafales en artículos y conferencias. No pienses tonterías de que nací con talento y que fácilmente de un día para otro pude conquistar este asunto de comunicar bien mis ideas.

Únete a los verdaderos pros.

Abandona la tribu de aquellos que minimizan la importancia de las partes que no entienden del juego de la vida. Personas así siempre se quedan fuera de grandes resultados por su actitud burlona ante los detalles relevantes de la comunicación profesional.

Tú sé alguien altamente técnico que sabe escribir y presentar en modo clase mundial.

—A.


Incrementa tu dinero y productividad con el megacombo digital de PADs School.


¿Qué opinas?

  • ¿Has dado una terrible/excelente presentación técnica?

  • ¿Qué herramientas/técnicas ha usado en esto de redactar cada vez mejor?

Reflexiona. Ponte filosófico. Miles de PADs leeremos con gusto tus notas. Comenta aquí 👇🏻