EN DEFENSA DE LOS OVNIS

Razones para tomar en serio este fenómeno.

Pierdo lectores a raudales a diario.

Es probable que pierda a muchos lectores con este artículo.

Ahora —siendo honesto— esto no es nuevo. Pierdo lectores a raudales a diario. La gente conecta con entusiasmo conmigo por alguna nota y después rompo su corazón porque otra de mis ideas los ofende un par de días entrados en nuestra nueva relación.

No entiendo a las personas que buscan infantilmente que alguien que les cae bien en un aspecto, les caiga bien en todas las demás áreas. Si estás buscando gente con la que coincidas en todos los puntos todo el tiempo, bienvenido a frustraciónlandia.

Así que si tu perfil es altamente “racional”, “lógico”, “científico”, “realista” y te ofenden estas tonterías de los expedientes secretos equis, gracias por haber llegado hasta aquí. Un verdadero placer. Au revoir.


Intelectualmente mucho más sexy que las Kardashians.

Desde hace algunos años, he estado siguiendo con interés este asunto de los OVNIs. Todo comenzó el día que el New York Times sacudió al mundo con el testimonio de pilotos de combate activos y retirados. Lo siguiente son algunas notas que he acumulado a favor y en contra de este asunto sobre si hemos tenido visitantes en la Tierra.

Acerca del argumento de que para viajar las enormes distancias galácticas se requieren cantidades casi infinitas de energía o masa, creo que es ejemplo perfecto de esa mentalidad donde aplicamos nuestra limitada visión como humanidad para resolver un problema literalmente universal que seguramente puede ser y ha sido resuelto por civilizaciones avanzadas.

Pausa. Esto es importante. Repítelo lentamente: civilizaciones avanzadas. La nuestra no lo es. La escala de Kardashev —no de las Kardashians, esto es intelectualmente mucho más sexy— cataloga a las civilizaciones en tres tipos de acuerdo al consumo que pueden hacer de la energía de su entorno. Cuando eres Tipo III, sabes cómo utilizar —y utilizas— la energía de la galaxia en que te toca habitar.

Tú, yo, la humanidad, nuestros premios Nobel, la Biblia y toda la sabiduría acumulada en redes sociales que quieras, no logramos siquiera figurar en el Tipo I de esta metodología de medición. El hombre apenas está en una adolescencia tecnológica en el gran esquema de las cosas.

Pero como todo adolescente, no sabemos que somos bastante tontitos todavía. Sentimos que entendemos las cosas. Sentimos que tenemos control. Nos sentimos chingones sin serlo en realidad.

Creemos que porque tenemos internet, la bomba atómica y a Elon Musk, ya entendemos cómo funciona el universo y cómo deben pensar otras civilizaciones, justo como tu adolescente en casa que cree que su criterio está a la misma altura de un adulto que se ha curtido en problemas de la vida real durante mucho tiempo.

A estas alturas, ningún pensador serio de ninguna disciplina cree que estamos solos en el universo. El debate va por el lado de si han venido a saludarnos hasta acá. La ecuación de Drake es una elegante manera de contabilizar a nuestros potenciales vecinos. Vecinos a los que creemos que entendemos pero que lo más probable es que no podamos acceder a su entendimiento si resultan más avanzados que nosotros. Es imposible, por definición.


La cruzada de Eric Weinstein.

El científico que está llevando el liderazgo de esta conversación pública intensa en Twitter sobre la importancia del fenómeno OVNI (UFO, para cuando googlees esto en inglés) es Eric Weinstein, doctor en matemáticas por Harvard, ex-profesor del MIT y actualmente leyenda en el mundo financiero al lado de Peter Thiel, uno de los mejores inversionistas del planeta —el primero en apostar por Facebook cuando Facebook no era Facebook, co-fundador de Paypal, filósofo de Stanford, visionario. Te embarro aquí la credenciales altamente serias del Dr. Weinstein para que no lo etiquetes inmediatamente como otro hippie o vago desocupado que le gusta alucinar estas cosas.

Eric nos pide que no pensemos en los OVNIs como visitantes de otros planetas pero que sí volteemos a ver esto como el gran problema de nuestros tiempos.

La cruzada de Eric Weinstein consiste en que en este instante nos enfoquemos simplemente en el acrónimo, en el simple hecho de que son

Objetos

Voladores

No

Identificados

y que bajo ese marco de referencia los estudiemos, que bajo esa luz hablemos amplia y detalladamente de sus apariciones y movimientos. Todo esto porque lo que los videos revelados tanto por el NYT como por el Pentágono muestran, es una aparente tecnología que rebasa la capacidad militar conocida.

Estos videos no son prueba contundente de nada. Son borrosos, lo cual es un gran punto a favor del escepticismo. ¿Por qué la evidencia de este fenómenos siempre es tan imprecisa? Te lo acepto en los setentas, ochentas. Caray, ni hablemos de los tiempos de Roswell. Hoy, hoy, hoy resulta al menos sospechoso que en un mundo donde hasta tu abuelita puede grabar fácilmente en alta definición sin saber de ingeniería y sin tener acceso a los equipos más sofisticados del mundo, las instituciones más prestigiadas y con más recursos no puedan presentar registros mucho más nítidos.


La historia más importante en la que nos podemos sumergir.

La insistencia principal de Eric es que debemos asumir que los chinos están detrás de esto, o que es alucinación colectiva de los militares que han salido a dar entrevistas sobre sus encuentros o que son fenómenos naturales que todavía no se nos habían presentado. No está hablando de aliens, no hay extraterrestres involucrados en la conversación. Su punto —que me parece fantástico— es que

  • Si esto de los OVNIs resulta que son los chinos los que están detrás, ¿por qué demonios no estamos haciendo un escándalo internacional por el nivel tan avanzado de tecnología que han conseguido y que nos hace lucir al resto del mundo como trogloditas y que nos deja prácticamente indefensos ante su potencial uso para mover la geopolítica a su antojo? Es la historia más importante en la que nos podamos sumergir porque todo lo que conocemos en términos del balance de poder global, estilo de vida occidental y demás, está en juego ante una hegemonía de este tipo.

  • Si esto de los OVNIs resulta que es una alucinación colectiva de los militares que han salido a dar entrevistas, ¿por qué no estamos escandalizados de que los profesionales más top del mundo, aquellos que pasan mil y un pruebas psicológicas, de salud, de aptitud, de conocimientos, de destreza y demás no son capaces de distinguir cuando algo es real o no? Es la historia más importante en la que nos podemos sumergir porque estos son tipos que tienen en sus manos armamento que fácilmente puede desatar guerras mundiales.

  • Si esto de los OVNIs es un fenómeno de la naturaleza que todavía no se nos había presentado, ¿por qué no estamos haciendo un escándalo científico mayúsculo y solicitando más becas, laboratorios, personal y recursos para estudiar el fenómeno a fondo con toda la gran tecnología biocomputacional que tenemos disponible? Es la historia más importante en la que nos podemos sumergir porque al ser una situación natural que había estado oculta a nuestros ojos, no sabemos si al analizarla vamos a detectar amenazas para nuestra supervivencia o así.

Como podrás ver, incluso quitando a los extraterrestres de la ecuación, ignorando todas esas emocionantes ideas de que seres de otros planetas están aquí con su tecnología, los escenarios que quedan bajo la cobija siguen siendo altamente impactantes. De hecho, son los más impactantes que se nos podrían ocurrir para un bestseller de terror-espionaje-geopolítica-drama-internacional.


La navaja de Occam me da bofetadas.

No logras convertirte en la nación más fuerte del planeta si ignoras tontamente amenazas que pueden barrer tu posición. ¿Por qué no tienes a toda la sociedad norteamericana demandando explicaciones claras, rápidas, convincentes sobre estos OVNIs en su territorio, aparatos que están jugando carreritas con sus aeronaves, presumiendo sus habilidades fuera de este mundo? ¿Qué se necesita para ponerte en estado de alerta ante el hecho de que pudiese ser otra nación —como China— con nuevas capacidades de entrega de dispositivos termonucleares?

Intenta hacerte el gracioso en la fila de migración para ingresar a Estados Unidos o no seguir las indicaciones que te dan y ve lo que sucede. Los agentes, los oficiales, la seguridad, todos ellos están todo el tiempo tensos ante un posible mal comportamiento individual. ¿Por qué esto, que es millones de veces más serio y amenazante, no está levantando olas en sus medios ni protestas en las calles?

La entrevista que hace Joe Rogan a Bob Lazar es magnifica. Se supone que Bob es un físico del MIT y Caltech que trabajó en un proyecto secreto en la famosa Área 51. Ahí, explica, tuvo acceso sólo a parte de una de estas naves, lo que parecía ser el motor de propulsión. Dice que producía gravedad. La analogía que hizo para nosotros los no-expertos es que él y su compañero de laboratorio estaban con la boca abierta como alguien del siglo diecisiete a quien pusieran en sus manos un reactor nuclear: no hay manera de entender la ciencia detrás de ello con las herramientas intelectuales, matemáticas y físicas del momento. Es poner una tecnología que todavía no ha sido inventada en una época que no está lista para ella.

Me encanta Contact de Jodie Foster. Lejos de poner en pantalla el cliché de seres humanoides grises, extraen pensamientos bellos de la viajera representante de la humanidad para utilizar a su padre como una especie de API con la cual conectar en la comunicación.

A mí me encantaría que los OVNIs resultaran ser naves de seres de otros planetas o nosotros en versión futura viajando en el tiempo para tratar de explicarnos algo, pero la navaja de Occam me da bofetadas e indica que la explicación más simple es casi siempre la correcta. ¿Una civilización que viaja millones de años luz para dejarse ver por momentos inciertos en algunos videos borrosos en naves que hacen movimientos sólo posibles en videojuegos? ¿O es acaso esto algo que no estamos entendiendo de nuestro entorno y que requiere investigación profunda?

Eric dice que lo que más lo asombra es que no se haya convocado ya un equipo multidisciplinario con físicos, astrofísicos, exobiólogos y otras ramas necesarias para evaluar abierta y poderosamente este potencial problema de seguridad nacional (desde el punto de vista de Estados Unidos).


Esta defensa de los OVNIs no significa un abrazo fácil al ecosistema favorecedor de la teoría de la conspiración. Es un empuje para que le demos el gran lugar que este problema-amenaza-fenómeno nos presenta y que a muchos les resulta difícil otorgar porque siguen igualando OVNIs con series, películas y personajes de baja calidad intelectual y profesional.

Abandona esas imágenes.

Y veamos de qué se trata todo esto.

Ya el viaje por sí mismo luce fascinante.

A dónde nos llevará, uf, dudo que nos pueda decepcionar.

—A.


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¿Qué opinas?

  • ¿Cómo tomas el asunto de los OVNIs?

  • ¿Ya habías oído acerca de la navaja de Occam?

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