aprendizaje

¿ESTÁS DICIENDO QUE LA UNIVERSIDAD NO IMPORTA?

No hay certificación para dar conferencias.

O al menos no me la han solicitado.

De hecho, no tengo certificaciones en nada de lo que hago.

«Papelito habla» es una manera de ver la vida en modo vieja escuela.

Ten habilidades comprobables.


Nobody gives a shit about my credentials.

Hay una adicción a los diplomas en nuestra sociedad. Tranquila, tranquilo: no digo que esté mal tenerlos, buscarlos o desearlos. Lo que te estoy diciendo es que hay formas mucho más optimizadas de moverte en el mundo hoy en día. Un papel solo impresiona a la vieja guardia.

A lo largo de más de una década, he escrito sobre muchísimos temas, pero esto de los diplomas es uno de los más espinosos. No sé qué fibra sensible toco en la gente que los hace reaccionar con cierta agresividad como si mis notas fueran algo personal en su contra. No es así.

Sucede que hemos anclado gran parte de nuestra identidad con los logros académicos y/o profesionales que podamos obtener. Y la manera de destacar que vemos como más natural es demostrando con papeles que somos parte de un selecto club con ciertos diplomas. Ahora, que de pronto llegue un tipo como yo, totalmente ajeno a tu vida y comience a atacar en voz alta todo eso de diplomas, certificaciones y papelitos que tu mamá, papá, maestros, amigos, vecinos, novias y demás te han dicho que son súper importantes, bueno, seguro no resulta algo agradable de escuchar. En este instante, tienes dos opciones frente a ti: abrazar con fuerza lo que crees y vivir con esa convicción rechazando automáticamente nociones que van en contra de lo que te han taladrado o abrirte a explorar qué oportunidades hay para ti en esta idea de que los papeles no importan.

Aquí siempre llega el argumento fácil de «ajá, Aarón, a ver, deja que te atienda un médico sin certificación», «ajá, que tu casa la construya un arquitecto sin diploma» y cosas así. Esta es una forma muy simple de ver la vida que no te hace insertarte con éxito en la modernidad. Claro que queremos profesionales de la salud y la ingeniería con altos estándares. Estas son profesiones nacidas en una época que ya no existe. Hoy hablo de profesiones modernas que también ponen buen pan en la mesa y para las que no necesitas pasar años en la universidad.

Marketing. Comunicación. Ventas. Diseño. Este tipo de áreas no se conquistan con estudios universitarios. Sorry not sorry. Un chico con licenciatura de marketing que pagó ocho semestres y no es el dios de Google Analytics ha sido estafado voluntariamente. Un diseñador que no es un pro de Figma después de cuatro años en la universidad de alguna forma lo que ha decidido es vivir en la pobreza.

Marketing. Comunicación. Ventas. Diseño. Este tipo de áreas no se conquistan con estudios universitarios. Sorry not sorry. Un chico con licenciatura de marketing que pagó ocho semestres y no es el dios de Google Analytics ha sido estafado voluntariamente. Un diseñador que no es un pro de Figma después de cuatro años en la universidad de alguna forma lo que ha decidido es vivir en la pobreza.

Después de años de hacer negocios en diversas industrias, reuniones con inversionistas, emprendedores, políticos, empresarios, colaboradores, expertos de muchas áreas, bueno, he notado algo que me da el valor de escribir estas notas: nobody gives a shit about my credentials.

Esto significa que a nadie le importan los papeles que pudiese presumir. Todos —individuos y empresas— quieren soluciones en tiempo y presupuesto. Si demuestras que eres capaz de ejecutar esto, automáticamente borras todo interés en una conversación sobre tus calificaciones escolares. Esto duele. No nos gusta enterarnos que hemos perdido años en conocimiento obsoleto y comportamiento anacrónico. Podemos justificar de muchas maneras nuestros bonitos y costosos diplomas pero esto solo sirve para proteger a nuestro ego, no refleja nada en nuestros bolsillos.


Cero adicción a los papelitos.

«Aarón, ¿estás diciendo que la universidad no sirve?» Así es, en carreras como comunicación, marketing, diseño y otras en esa vena, es irrelevante. ¿Por qué lo digo? Porque no enseñan lo que usamos afuera, porque te entrenan en un comportamiento que no sirve en el mundo real. Verás, si te dicen que tienes que entregar tal proyecto al final del semestre, te va a tomar seis meses completarlo. Eso no existe en el mundo real, al menos no en los niveles iniciales cuando entras a trabajar. Te van a solicitar las cosas para ayer. Y te vas a quejar pensando que es injusto.

En fin, la universidad es una institución necesaria para ciertas especialidades. Si estás en ella, enfócate en vivir muchas experiencias y hacer la mayor cantidad posible de buenas relaciones con gente de todos colores y sabores.

«Aarón, tú no entiendes la realidad laboral, hay muchas empresas que piden el título profesional». Claro que entiendo esto. He contratado cientos de personas. He tenido más de media docena de empresas. Ando en este medio. Entiende que las empresas obsesionadas con estos papelitos son de la vieja guardia. Van de salida. No te quedes atrapado en esa mentalidad.

Ningún papel puede ser más poderoso que tu capacidad de aprender rápidamente por tu cuenta cualquier tema con buena actitud usando Google, YouTube, Wikipedia, Platzi y demás recursos en ese estilo. Ninguno. Te lo juro y te lo firmo.

Ningún papel puede ser más poderoso que tu capacidad de aprender rápidamente por tu cuenta cualquier tema con buena actitud usando Google, YouTube, Wikipedia, Platzi y demás recursos en ese estilo. Ninguno. Te lo juro y te lo firmo.

Si esto te enerva porque «no es justo que pasemos años en la uni y que otros tengan mejores empleos con pocos meses de preparación» vas a sufrir mucho en la vida. Adáptate. Levántate rápido de golpes emocionales negativos reinventándote y subiéndote a olas que te convienen.

Si la vida me hubiese exigido diplomas para lo que he lanzado profesionalmente, jamás habría fundado a mediados de los noventas —a mis diecisiete años— una de las primeras agencias de desarrollo web en México, por ejemplo. No había licenciatura ni ingeniería al respecto. Tampoco podría haber creado una editorial. O una empresa de software. Menos una de hardware. Tampoco inventar un método educativo. Ni dar consultoría. Ni escribir libros. Ni pararme a dar conferencias. Ni ser influencer. No tengo ningún papel que me avale para nada de esto.

La idea de que debes «prepararte» antes de hacer las cosas es eso, una idea. Existen otras mejores. Hazlo. Ejecútalo. Esto te dará el aprendizaje y experiencia de manera clara y rápida. Esto te dará autoridad que antes necesitábamos comprar con mucho tiempo y dinero.

Si sabes dirigir con disciplina tu curiosidad, ganas porque no tienes que esperar a que una institución o maestro determinen cuándo es el momento ideal para que aprendas algo. Fuck that. Aprende lo que quieras ejecutándolo desde hoy.

Cero adicción a los papelitos. Si eres joven, actúa así, no hables como tus abuelitos, no pienses como tus papás, insértate en un mundo que se mueve rápido y premia la ejecución y la demostración de las habilidades por sobre todas las cosas.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

VENTAJAS DE SENTIRTE RIDÍCULO

Mira, yo sé que sentirte ridículo es uno de esos sentimientos que prefieres evitar. Velo así: sentirte ridículo es simplemente algo que tienes asociado en tu mente como un asunto negativo, pero esto no te sirve de nada, es solo tu ego protegiendo tu sensibilidad. No te estoy invitando a que promuevas que otros se burlen de ti solo porque sí, pero sí estoy poniendo en tu radar de consideración que no veas el asunto de sentirte ridículo con esta lente limitante. Mejor visualiza el asunto de manera ganadora.

A partir de ahora, ve en tu mente el sentirte ridículo como la señal clara de que estás intentando algo nuevo. Eso es todo. Esto es muy poderoso porque lejos de sentirte mal porque alguien te acusa de ridículo, entenderás que estás entrenando en algo que te puede dar ventajas.

Casi nadie intenta cosas nuevas ni en lo personal ni en lo profesional. ¿Sabes por qué no? Así es, por no sentirse ridículos, porque su frágil ego no les permite que alguien los ataque con burlas. Cuando dominas el miedo a sentirte ridículo, logras avances increíbles en todo.

En otras palabras, deja de evaluar cada situación de manera simple y limitante estilo «¿van a burlarse de mí?», «¿estoy siendo ridículo?» y pasa a modo alto desempeño donde entiendes que sentirte ridículo es simplemente que tu cuerpo y mente están aprendiendo algo nuevo. Haz un recuento mental ahora y piensa en todas las habilidades que has adquirido en tu vida. En absolutamente todas lucías ridículo y te sentías así al inicio, desde caminar hasta programar. Tu verdadero aprendizaje solo ocurre si te sientes ridículo y torpe en la materia.

Las escuelas y las familias son instituciones que nos blindan ante este sentimiento de sentirnos ridículos, porque nos agrupan con otros que están igual de novatos que nosotros o con quienes nos aplauden nuestros intentos en lugar de burlarse de ellos.

Todo lo que me ha dado ventajas en mi vida ha llegado a través de permitirme ser ridículo: exponer mis ideas abiertamente en internet constantemente ante extraños, pararme al frente de audiencias para hablar de temas que no estudié en la universidad, cosas así.

Todo lo que admiramos fue ridículo en el principio, desde las ideas religiosas hasta el nombre de compañías como Adidas y Google. Piensa que el fútbol profesional son hombres maduros corriendo en ropa cortita y apretada con gestos serios ante algo que es infantil e irrelevante en realidad.

Si ya te convencí de que uses el sentirte ridículo como algo a tu favor, genial. Comienza a aprender nuevas cosas físicas como natación, correr, tenis, etcétera y cosas intelectuales como ruso, física, etcétera. Eso generará el músculo que te conviene.

De nuevo, casi nadie quiere sentirse ridículo: ahí está tu gran oportunidad para hacer dinero, para moverte de forma más acelerada, para conseguir oportunidades que otros ni siquiera contemplan. ¿Y sabes? La gente que hacemos cosas, quienes hemos recorrido parte del camino, no nos vamos a burlar, porque entenderemos tu estrategia, ya que es la misma que hemos aplicado. Se van a burlar aquellos que no saben subir de nivel.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.