futuro

MAMBO EN FACEBOOK, K-POP EN TIK-TOK

Imagina cada red social como un baile. Twitter es reggaeton, Instagram es rap y así. Cada una de estas plataformas exige pasos distintos. Mi error ha sido querer que TikTok (K-Pop) me ame por mis pasos de Facebook (mambo).

Tal vez te está pasando lo mismo.

¿La solución? Igual que el baile: abrazar el dolor de sumergirte en nuevas clases, errores y amigos.

Al entrar a un evento, yo estoy pensando en notas y hacks para escribirte un artículo, querida PAD. Es mi mambo-Facebookitis que me persigue. Por otro lado —en la misma situación— los Kpoperos-TikTok están analizando ángulos para grabar videos. Físicamente, estamos en el mismo lugar. Profesionalmente, estamos procesando universos distintos.

Hay gente que todavía baila mambo y clubes donde lo puedes ir a disfrutar. Pero si haces un honesto censo de la realidad, verás que tu dominio de este baile es irrelevante para la modernidad. Y si tus intereses son irrelevantes para la mayoría, capitalizar en ellos es muy, muy difícil.

Para darnos recursos (invitaciones, relaciones, dinero) el mundo lo «único» que nos pide es ser relevantes.

No te ofendas. No estoy diciendo que el mambo no importe o que el K-Pop sea mejor. Intento hacerte ver que esto es lo que nos pasa una y otra vez a las personas que nos vamos quedando atrás en lo que hoy resuena para la mayoría de la población: insistimos en defender lo que dominamos, lo que conocemos, y lo hacemos porque hacerlo así nos da un lugar seguro en lo emocional.

Ni a ti ni a mí nos gusta aceptar que todo el esfuerzo que hicimos para dominar algo ahora es asunto del pasado y que debemos prácticamente reiniciar desde cero. Piensa en los diseñadores gráficos de los setentas y ochentas que un buen día en los noventas les pidieron que se volvieran expertos en Photoshop de la noche a la mañana.

Esto de adaptarnos no tiene que ver con la edad. Conozco jóvenes con mentalidad de la vieja guardia, que no entienden los nuevos modelos de aprendizaje de vanguardia y siguen defendiendo ciegamente un sistema que sus abuelos y papás les taladraron como único. Conozco gente mayor que yo que hace streamings geniales y gana dinero con ello.

Para quienes vivimos principalmente encerrados en nuestro cerebro y textos, este cambio hacia el mundo visual y emocional es durísimo. Pero hey, tal es la señal de que es algo a lo que debemos —al menos— poner bastante atención.

Si eres como yo, que me encanta estarle diciendo a las personas lo que tienen que hacer, te conviene —al igual que a mí— tomar tu propia medicina y dejar que el comportamiento de las nuevas generaciones te informe cuáles deben ser tus siguientes objetivos.

La peor conversación con una audiencia siempre es la unidireccional.

Siempre explico que escribo mis artículos pensando en mi propia versión universitaria de niño desenfocado. Y hace más de diez años, cuando comencé a hacerlo con mi blog, el formato era genial. Muchísimos jóvenes se apuntaron a seguirme ipso facto.

Hoy el asunto ya no es así. Y los puedo culpar diciendo lo que es fácil: que las nuevas generaciones no leen, que no ponen atención y demás discursos de viejito cascarrabias; o puedo preguntarme dónde demonios andan y qué he dejado de hacer para llegar a ellos.

Los jóvenes pobres y desenfocados a los que más les conviene mi contenido no están aquí en Facebook.

No andan leyendo blogs.

«Antes todo era mejor» es una forma de pensamiento que da refugio a nuestro corazón para no decirnos la verdad: que no hicimos el trabajo de actualizarnos, que no nos esforzamos por bailar adecuadamente con los tiempos, que votamos conscientemente a diario por proteger lo que aprendimos a dominar en lugar de abrazar lo nuevo y relevante.

Te juro y te firmo que el mundo es cada vez mejor.

Haz que tu desempeño lo acompañe siendo así.

Sin pena.

Cero dramas.

Ecuanimidad. Enfoque.

La gloria está en el largo plazo.

Disciplina emocional.

Dureza mental.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

EXMA 2022: EDUCACIÓN DE ALTO DESEMPEÑO.

Ayer lloré.

Soy un tipo usualmente serio y bastante tranquilo. No vas a encontrar acciones locas o extremas de mi parte en redes sociales porque no soy así. No es que ese tipo de personalidad tenga algo de malo, pero simplemente no es la mía.

Pasé —sin embargo— estos últimos dos días en modo anti-yo.

Brinqué en modo fanático extremo.

Grité como loco desesperado.

Me abrí a escuchar a quienes mi ego me invitaba tontamente a ignorar.

Me tomé selfies como fanboy sin límites.

Abracé a decenas de extraños con genuino entusiasmo.

Regálame diez minutos para

• explicarte cómo jugar el juego que te conviene,
• decirte qué fue EXMA 2022 y
• regalarte hacks de millones de dólares.


“Un día en este evento vale más que un año de educación tradicional”.

Quien dijo esto, fue el segundo hombre más rico de México, Ricardo Salinas Pliego, empresario icónico en varias industrias. Como nota cultural, se dice billionaire en inglés y multi-millonario en español. No digas «billonario». Todavía no hay billonarios en el mundo. Los ceros a la derecha importan.

Como toda figura de alto nivel, Ricardo es polarizante: o detestas lo que representa y propone o te encanta su existencia.

Yo voto por la existencia de tipos así, quienes jamás serán perfectos —como tampoco tú y yo lo somos— pero que gracias a sus altísimos niveles de influencia pueden mover a muchos hacia escenarios más positivos a nivel personal y profesional.

Ayer en EXMA 2022, Ricardo presentó “Universidad de la Libertad”, un ambicioso proyecto internacional de educación universitaria moderna, donde el enfoque será el estudiante/cliente, quien acompañado de grandes instalaciones y expertos probados interactuará en sesiones tanto presenciales como en línea.

Quedé fascinado tanto con su frase sobre el valor de un buen evento comparado contra estar sentado en un típico salón de clases y la presentación de su visión para cambiar el paradigma escolar.

Durante el evento, le envié un mensaje en Twitter levantando la mano para apuntarme como maestro en su institución. Me encantaría aportar hacks prácticos y de resultados asimétricos en un lugar que empuja lo estratégico de esto.

Por cierto, síguelo en en Twitter en @ricardobsalinas.

(Ya sé. Lo más seguro es que no tengas cuenta ahí, o casi nunca la uses o no le veas mucha utilidad a esa red social. Hazte un favor y entra. Te voy a explicar las ventajas de esto en un momento. También hablaré contigo sobre Instagram y TikTok).

Si la frase “un día en este evento vale más que un año de educación tradicional” te parece exagerada o no la entiendes, todavía no comprendes el verdadero juego del mundo que te conviene dominar, todavía no abrazas las reglas que importan.

Sigue leyendo. Te conviene.


No inviertas TADI en eventos.

TADI es un acrónimo que me inventé y significa Tiempo, Atención, Dinero e Incomodidad.

Para conocer de manera práctica y genuina las prioridades de alguien, solo analiza las cosas en las que invierte TADI y ahí las tienes. No hagas caso a sus palabras.

Aquí viene el primer hack de este artículo: cuando asistas a un evento, pierdes si lo ves como tal.

Va de nuevo, en cámara lenta: si vas a un evento de negocios, de marketing, de emprendimiento, de ventas o algo en este estilo, y lo único que buscas es inspirarte, bueno, estás fracasando en explotar el verdadero potencial del asunto.

¿Por qué? Velo así: un evento es algo en donde te sientas de forma pasiva a consumir solo lo que te dan. Esto no es muy alto desempeño.

Por otro lado, para convertir el asunto en algo de alto desempeño, entiende lo siguiente: ese evento por el que estás pagando te conviene visualizarlo como una universidad que tú te estás inventando y en la que tú estás decidiendo los temas y votando con tu dinero por aquellos que quieres que sean tus maestros.

En una universidad —incluso si es temporal como ésta— interactúas, ejecutas, practicas, conectas, haces cosas, te equivocas, te aburres en ciertas áreas, te excitas en otras, te quedas con dudas, resuelves algunas, en fin, la experiencia es totalmente diferente a un evento.

La idea es que si ves un evento como una universidad temporal de tu creación, puedes entonces abrazar la siguiente noción peligrosa: tienes a los mejores profesores del mundo a tu alcance en cualquier tema si te permites verlo así.

Ahora, cuando hablo de “noción peligrosa” me refiero a que entre más haces este tipo de ejercicio donde ingresas TADI a eventos-universidades, tu mentalidad y ejecución se estiran al punto donde dejas el promedio atrás. Dime si esto no es genuinamente atractivo.

Lo genuinamente atractivo es peligroso. Por eso te lo digo así. Que no te espante la palabra.

Pagar —digamos— mil dólares por un ticket para sentarte en un evento para inspirarte es una tontería. No lo hagas. Mejor ve una película con un mensaje bonito. Más barato y rápido.

Pagar —digamos— mil dólares por tomar notas directas de quienes han construido las ideas que hoy admiramos en nuestra sociedad, uff, es un regalo. Ver cómo se visten, hablan, caminan interactúan, las palabras que escogen, las que evitan, cómo resuelven retos en el escenario en tiempo real, todo eso. Si observas con atención, te están dando el código de lo que tienes que copiar descaradamente de ellos para llegar a esos niveles.

No sé si tengas a diario la oportunidad de estar a pocos metros de este tipo de creadores y empresarios. Voy a asumir que no. Y voy a asumir que convives con gente buena, trabajadora y tal vez feliz en ciertos aspectos, pero también preocupados constantemente y atascados sin un rumbo claro. Debes empujarte siempre a ti mismo para mezclarte en entornos que te den las pautas claras para crecer. No favorezcas automática y ciegamente entornos donde te sientas relajado.

El entorno que dominas te domina.

Busca entonces dominar entornos que te hagan sentir muy incómodo.

El entorno que te conviene siempre es intimidante.

En esto de evento-universidad que te estoy diciendo que metas TADI, harás más que tomar notas y observar lo que los grandes empresarios y creadores ejecutan: vas a moverte por los pasillos y aprender a generar conversaciones con aquellos que como tú, están construyéndose una nueva realidad. Esto es a lo que yo llamo #hackearlavida, optimizar nuestra existencia.

Vas a buscar a la gente que tenga acentos diferentes, de preferencia de otros países. Sé internacional.

Vas a hablar con aquellos que se parezcan poco a ti. Sé cosmopolita.

Ten en cuenta que entre más inversión de TADI requieres para un evento, el filtro de la gente que estará ahí es mejor.

El precio es un separador fantástico. Pone a la gente correcta con su comunidad.

Viaja lo más que puedas a eventos-universidades geniales fuera de tu ciudad y país. Esto expande tu visión, tus posibilidades. Abandona esa forma de pensamiento pobre de querer acceder a todo gratis y cómodo en tu computadora o celular. Sí, está bien, pero eso no te hará crecer ni tan rápido ni tan fuerte como conectar con el poder de lo físico.

Te lo digo yo que estoy en el mundo de la alta tecnología y construyo con mi compañía hardware y software, que hago dinero con cursos y eventos digitales: nada supera lo presencial.

No vayas a eventos. No seas pasivo. No seas bajo desempeño.

Invierte TADI en universidades-eventos. Sé pro-activo. Sé una PAD, Persona de Alto Desempeño.


Educación. Experiencia. Marketing. Acción.

Tres días atrás, jamás había escuchado de EXMA.

O tal vez sí, no lo sé.

Espero los organizadores no se ofendan ni lo tomen personal.

Lo único que puedo decir en mi defensa es que no suelo reconocer muchas caras o marcas famosas nuevas y eso no significa que no tengan gran valor. Ando usualmente encerrado en ciertas burbujas que me ciegan. Trabajo en esto y conforme voy descubriendo sorpresas positivas como EXMA, me gusta hablar de ellas y compartirlas con mi comunidad de PADs.

Este artículo luce patrocinado, pero no lo es.

EXMA se anuncia como la plataforma de marketing más grande e influyente de Latinoamérica.

Cuando leo o escucho cosas así, bueno, mi escepticismo se dispara. Llevo una década inserto en el circuito de conferencistas en México y sé que todos somos “líder global de esto”, “rockstar de aquello”, “el #1 de esto otro”, “el creador original de tal cosa”, etcétera.

No está mal. Es parte de creérnosla. Si no nos la creemos nosotros, ¿cómo vamos a hacer que los demás puedan activarse una nueva y mejor mentalidad y ejecución?

Sin embargo, lo que experimenté en los dos días de EXMA 2022 me haría apostar que sí, que son la plataforma de marketing más grande e influyente de Latinoamérica.

La calidad de los conferencistas que invitaron lo demuestra.

El músculo para llenar la Arena Ciudad de México lo demuestra.

El capital y las conexiones para convencer a Tony Robbins en participar lo demuestra.

Los gritos genuinos de entusiasmo de su comunidad que viajó desde todo el continente no podrían ser cosas fingidas.

Sorpresivamente, EXMA 2022 se convirtió en mi universidad-evento este año.

Usualmente me inscribo a “cosas locas” porque me gusta aventar mi mente a extremos que no suelo considerar o de lo contrario solo consumiría temas de negocios y tecnología, lo cual me haría perder la riqueza de conectar con ideas sobre arte, cultura y demás que me dan ventajas al considerar las cosas en gran contexto.

Recuerdo un costoso curso de diseño de futuros al que entré sin saber de qué demonios se trataba el asunto. El precio y la ubicación fueron excelentes separadores que hicieron que aquella inversión de TADI valiera la pena. Hasta el día de hoy es —al igual que EXMA 2022— una experiencia profundamente influyente en muchos de mis pasos siguientes.

Llegué a EXMA 2022 por la amable invitación de mi amiga Karla García Olguin y del gran fundador de EXMA, Fernando Anzures.

No sabía bien a lo que iba, pero ya estaba ahí.

Te voy a contar lo que hice para que copies descaradamente lo que te convenga de mi experiencia.

Lo primero es ir con la mente abierta. Al momento de escribir esto, tengo cuarenta y dos años, tres hijos y más de diez años exponiendo la creación de mis negocios públicamente, lo cual me ha valido invitaciones en el Tec de Monterrey, la UNAM, TEDx y contrataciones en empresas como General Electric y Oxxo para hablar sobre tendencias, emprendimiento y demás. La revista Entrepreneur incluso me nombró “rockstar de la innovación” en 2016. He construido con mis socios una empresa que construye hardware y software para fábricas y ciudades inteligentes, cerrado tratos con empresas globales y cometido muchísimos errores a lo largo del camino. Te digo esto no como un viaje al interior de mi ego insoportable, sino para darte contexto de lo complicado que puede ser para alguien como yo escuchar que otros en el escenario te digan cosas que ya considero obvias.

Pero llevo años haciendo un trabajo personal serio para ser menos como yo en mi versión de bajo desempeño. Así llegué a EXMA 2022, a tomar asiento, tomar notas, tener la actitud correcta, la mente abierta y el corazón alegre.

Man, fue maravilloso.

Hice amigos inmediatamente.

Hice negocios.

Repasé grandes ideas que tenía olvidadas.

Me inspiré.

Analicé lo que me encantaba de cada colega conferencista.

Bailé. Grité. Brinqué. Abracé. Lloré. Justo como te dije al principio de este artículo.

EXMA significa Educación, Experiencia, Marketing y Acción. Y eso fue exactamente lo que sus fundadores y organizadores entregaron en este evento.

Todo habría estado fantástico incluso si Tony Robbins no hubiese asistido.

Imagina el frenesí que se desató en este auditorio con su presencia.

Todo lo que has escuchado, todo lo que te han dicho de los eventos de Tony Robbins, bueno, estoy seguro que se queda corto.

Hablaré de él en otro artículo, pero basta decirte que su trabajo con nosotras —las catorce mil almas interesadas en escucharlo— fue sublime, por decir lo menos.

Si has leído hasta aquí, hazte un gran favor y salúdame presencialmente en el próximo evento de EXMA en que nos encontremos. Me encantará saber que te empujé a experimentar un poco de la chispa que me encantó en su edición 2022.


Hacks de millones de dólares.

Estuve presente en la mayoría de las conferencias del escenario principal. Comparto a continuación contigo las tres principales notas que capturé de cada expositor que escuché:

Jorge Serratos

  • Un estudio de Harvard demuestra que solo ayudamos en fechas especiales como Navidad porque asumimos erróneamente que el resto del año alguien más está ayudando.
  • Grábate en videos haciendo cosas buenas.
  • Compartir es bueno. Él lo llama 1+1=3.

Moris Dieck

  • El ser humano está hecho para proteger y conservar, eso le impide tomar ciertos riesgos que le convienen.
  • Nunca antes ha existido tanta desventaja para quien no tiene una buena educación financiera.
  • Aprende a ganar cien pesos esta semana de una manera diferente. Es un músculo que te conviene.

Alfonso y Christian

  • Son los extraños quienes tienen las cosas que necesitas.
  • No te estanques con scripts. Haz preguntas. Indaga como un buen doctor.
  • Crea un valor totalmente diferente para modificar el precio (vender un iPhone de modelo antiguo en cinco mil dólares no es atractivo, pero ofrecerlo como el instrumento que tiene almacenados contactos exclusivos que con seguridad responderán la llamada y notas privilegiadas de grandes negocios comprobados, hace que aparezcan inmediatamente compradores).

Sebastián Lora

  • La excelencia no garantiza el éxito.
  • Pon fecha a tu idea y anúnciala. Esto te mueve más que cualquier otra cosa.
  • La suerte es el punto de encuentro entre la oportunidad y la preparación.

Alex Dey

  • La riqueza no es común. Y no se gana haciendo cosas comunes.
  • Los audiolibros son instrumentos muy poderosos para aprender de los mejores.
  • No celebres con alcohol porque entre más grande tu éxito, te estás entrenando en que debes beber más.

Marco Antonio Regil

  • Muchos entramos a la vida adulta como quien entra a un partido de fútbol sin saber las reglas: no tenemos buenas oportunidades de hacerlo bien.
  • Escuchar es importante pero no suficiente. Es mejor practicar. Y todavía mejor hacer las cosas en equipo.
  • Eres la conciencia que puede reprogramar lo que piensa y lo que siente.

Margarita Pasos

  • Tú no puedes tener algo que resientes.
  • No conectes con radiomiseria.
  • Tu mente tiene toda la ingeniería.

Rodrigo Herrera

  • Cumple el timing.
  • Negocia contigo primero.
  • Respeta la esencia de los negocios que compres.

Arturo Elías Ayub

  • No importa el fracaso mientras tengas humildad para levantarte.
  • Lo importante es cuántos corazones tocas.
  • Invita a comer a tus clientes especiales.

Ricardo Salinas Pliego

  • No ganamos nada bajando a todos de nivel.
  • No eres buen líder hasta que no tengas buenos resultados.
  • Es más valioso un día de un evento como éste que un año de educación tradicional.

Tony Robbins

  • La energía es un hábito.
  • Sé impaciente e irracional contigo y lo opuesto con los demás.
  • Un cambio fisiológico radical es un cambio radical de tu estado emocional lo cual es un cambio radical de tu comportamiento.

Cómo jugar bien el juego de los contactos en universidades-eventos.

El día anterior a EXMA 2022, estuve en el Foro de Economía y Negocios de Forbes en el Hotel St. Regis en Ciudad de México.

Hice nuevos amigos. La inmensa mayoría de estos contactos usan activamente Twitter. Somos un tipo de generación para la cual nos resulta natural movernos ahí.

Al día siguiente, en EXMA 2022, nadie tenía Twitter. Tuve que cambiar rápidamente mi mentalidad para comenzar a pedir los Instagram y TikToks de mis nuevos amigos influencers.

Atención: ninguna de las mujeres y hombres geniales que menciono en este artículo va a interactuar directamente contigo en TikTok. No es una plataforma diseñada para facilitar ese tipo de contacto.

¿Y en Twitter? Hey, sí, es muchísimo más posible que den like a una nota donde los menciones. Es posible que incluso respondan.

Deja de pensar binaria y limitadamente donde tus opciones son solo usar Twitter o no. Tenlo. Úsalo a conveniencia. Juega bien el juego con aquellos que te están diciendo cómo moverte.

El comportamiento maduro y adulto es que te adaptes a lo que aquellos que admiras te dicen que es su estándar.

El comportamiento infantil te orilla a decir «ah, pero no está en Instagram, ni modo, yo quería seguirlo pero pues no uso Twitter».

Sé todo un pro.


Pros y cons de EXMA 2022

Te decía que este no es un artículo patrocinado, de lo contrario te diría que todo fue perfecto.

Lo que no me gustó:

  • El primer día hubo retrasos en los horarios de las conferencias.
  • La selección de comida en los stands era muy limitada.
  • Hubo pláticas interesantes a las que no pude asistir porque eran simultáneas a las del escenario principal.
  • La conexión a internet era terrible.

Ahora bien, el retraso en un evento tan grande y hecho con estas características por primera vez, se entiende. El segundo día tuvieron una precisión increíble.

Sobre el hecho de las conferencias simultáneas, ayuda a tener variedad.

Sobre la conexión a internet en la sede, es algo natural en eventos masivos.

Si alguna de estas situaciones es suficiente para que no vayas a una universidad-evento como EXMA, bueno, haz eso, no vayas: tu frecuencia no te permite ver el potencial.

En lo personal, absolutamente ninguna de estas observaciones representa un rasguño genuino a la calidad de EXMA 2022. Las menciono porque no quiero dejarte con la idea de que todo era perfecto.

Los DJs, la producción visual, el sonido, la logística de entrada, la duración.

Casi todo fue genial, eso sí.


Sin pena.

Cero dramas.

Ecuanimidad. Enfoque.

La gloria está en el largo plazo.

Dureza mental.

Disciplina emocional.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

P.D. Recibe gratis más hacks e ideas para ser una Persona de Alto Desempeño. Suscríbete a mi newsletter aquí. Si este artículo te gustó, los e-mails que te voy a enviar te van a encantar.

LA SEÑORA DEL ASCENSOR

Salgo del elevador y topo contra una persona que quiere entrar.

Desayuno. Leo algunas newsletters. Regreso al ascensor.

Se abren las puertas y ahora esa misma persona sale.

Sonrío. La señora y yo continuamos con nuestras vidas. Al caminar imagino una realidad alternativa donde abro la boca para pedirle a esta mujer que me comunique por favor ese mensaje del universo que me tiene que dar porque estas casualidades tan insistentes a veces me desquician.

Ya sé. Soy raro.

Pero —pero— si crees que esto de la realidad alternativa es una tontería, piénsalo dos veces. Como ya habrás notado a estas alturas de la vida, la tecnología nos está empujando por la garganta muchos cambios acelerados en nuestra forma de hacer las cosas. Sucede —sin embargo— que en ciertos escenarios de los que la mayoría de las personas estamos aislados, mantenemos estáticas las imágenes que tenemos de ellos.

Si te digo ciencia, probablemente salten a tu cerebro batas blancas, gafas, pipetas y claro, laboratorios. Al menos tal es mi caso. Hace un par de décadas, pasé meses metido en un centro de investigaciones bioquímicas de última generación y tal es la desactualizada pintura instalada en mi mentalidad sobre cómo son las cosas en ese mundo.

Pocos ciudadanos ordinarios conocemos las verdaderas posibilidades modernas de hacer ciencia. Y sospecho que muchos científicos igual.

Resulta que hay un concepto innovador llamado «cloud labs», laboratorios en la nube, que son prácticamente suscripciones donde con tu laptop y tarjeta de crédito accedes a decenas o cientos de equipos especializados en laboratorios remotos en los cuales ejecutas los experimentos que requieres sin necesidad de invertir en infraestructura o viajes. 

La mayoría de los procesos de estos laboratorios están automatizados, lo cual significa que hay brazos robóticos y software altamente especializado que sustituye la pericia humana en muchos de los delicados procesos de la investigación en las ciencias de la vida. Lo interesante es que algunas actividades todavía requieren seres humanos, así que los fundadores de estos cloud labs decidieron de manera lógica contratar asistentes de laboratorio con experiencia para hacerse cargo de esas partes del trabajo.

El resultado de esas contrataciones fue un fiasco. Estos expertos pronto se aburrieron porque de todas las excitantes cosas por hacer en un laboratorio de clase mundial, solo podían encargarse de las mismos procesos sin tener espacio para su creatividad. Las renuncias hicieron complicado la viabilidad del modelo de negocios de los cloud labs. Es aquí donde todo buen emprendedor debe preguntarse qué es lo que no está considerando, dónde está la oportunidad, a quién o qué está ignorando tontamente. 

Los CEOS de estos centros de investigación remotos hicieron exactamente eso y dieron con una respuesta genial: mejor contratar a gente que esté en trabajos más aburridos y peor pagados para convertir todo este lío en un verdadero ganar-ganar-ganar.

Voltearon a ver al trabajador típico de un almacen de Amazon: persona sin experiencia —entiende «sin vicios que eliminar»— en el sector científico, empacando el mismo tipo de productos todo el día con un salario apenas por encima del mínimo. 

Los cloud labs les ofrecieron el doble de dinero y actividades mucho más variadas.

Van un par de notas sobre esta historia de los cloud labs.

La primera es que la democratización de la ciencia es real. Primero ha sido la información. Hay un intenso debate para abrir el acceso a las publicaciones privadas que hoy cobran un alto impuesto para participar en sus conversaciones. Hoy, gracias a portales como arxiv punto org, los científicos pueden compartir sus resultados a velocidad récord. Claro, publicar aquí no lleva todo el prestigio ni la rigurosidad de hacerlo en un journal arbitrado, pero es un avance. Como científico en un país con limitaciones, te conviene aprende a jugar el juego de vanguardia. Canaliza los escasos recursos que dispongas en soluciones innovadoras como cloud labs y así. Tus asesores probablemente pondrán el grito en el cielo, pero no tomes como mandamiento divino todo lo que te digan. Ten mentalidad fresca y abierta para abrazar oportunidades geniales, no desarrolles el músculo de defender ciegamente aquello a lo que todos están acostumbrados simplemente porque así siempre se han hecho las cosas.

Y si te conviertes en miembro fundador del PARCTMEX —Partido de la Ciencia y Tecnología de México— yo votaré a favor de muchas de tus ideas. Y consíguele un nombre y acrónimo más sexy, ya de paso.

La segunda nota va para ti, que estás en un empleo monótono y mal pagado. No lo defiendas. Haz muy bien lo que te corresponde, aprende lo más que puedas, ten excelente actitud, pero ante todo, ten abiertos los ojos para aventarte a oportunidades locas que te exigen reinventarte, como este ejemplo de pasar de estar empacando pañales en una bodega a conseguir el doble de salario por ayudar a la ciencia global.

Este es un mundo lleno de buena excitación diaria, si le permites que te la demuestre.

La narrativa típica que las novelas, series y películas nos han taladrado sobre el futuro es siempre la misma: todo estaba bien en la marcha de la humanidad hasta que un robot, un medicamento, un algoritmo, un chip, un científico o un emprendedor de alta tecnología echaron a perder el mundo. Estas historias son así porque el drama y el miedo venden más.

Todo eso es una enorme tontería. Abre bien tu mentalidad. No dejes que Black Mirror y simplezas así sean la brújula que utilizas para entender las posibilidades que se están construyendo de manera genial día a día.

El futuro no será perfecto. 

Pero por favor no creas que el presente en que tú y yo nos encontramos ahora es el ideal del hombre. Sabes que no es así.

Sigamos construyendo modelos de negocios más optimizados, como los de los cloud labs.

Hagamos mejor ciencia, de manera más rápido y mucho más accesible en lo económico.

Tengamos mejores empleos, que nos den un propósito cada vez más superior

Si la realidad que estás viviendo se siente limitada, es porque lo es. Hey, tranquila, no es la única realidad, solo es la que has construido. La buena noticia es que la puedes abandonar.

Hay realidades alternativas geniales como las que te comento aquí que ya se están distribuyendo en ciertas coordenadas. Empujémoslas más tú y yo en las nuestras.

Sin pena.

Cero dramas.

Ecuanimidad. Enfoque.

La gloria está en el largo plazo.

Disciplina emocional.

Dureza mental.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

Si te gustó esto, mi newsletter te va a encantar. Suscríbete aquí gratis.

WEBMASTER EN EL CIBERCAFÉ

Una chica de diecisiete años me preguntó ayer cómo podía comenzar a emprender si no entendía todavía muchas cosas. Curiosamente, comencé con mi primer negocio a esa misma edad, así que le platiqué sobre mi experiencia. 

Eran los años finales de la década de los noventas y la web 1.0 estaba explotando en los círculos nerds a los que me interesaba pertenecer. Había apenas un par de cibercafés en la ciudad. Ahorraba disciplinadamente cada semana para ir a alguno de ellos y sumergirme como poseído en «la supercarretera de la información». 

El concepto de páginas web me fascinó y decidí tener la mía. Busqué tutoriales sobre esas cosas llamadas HTML, CSS, CGI, PHP, servidores Apache y demás. Descargué toda la información que pude en un diskette. Regresé a mi aburrida computadora sin internet en casa y me peleé con el código cada semana hasta poder regresar a la siguiente renta de una hora del cibermundo y subir mis actualizaciones en el servidor. 

En algún punto, algo hizo clic en mí y entendí el valor de lo que acababa de conseguir: aprendí por mi cuenta una habilidad que pocos tenían en ese momento y ahora podía venderla a otros. Me anuncié como webmaster en México en Yahoo! y enseguida llegaron despachos legales, fábricas y otro tipo de empresas a solicitar cotizaciones. Yo no sabía cuánto cobrar. Tampoco sabía negociar. Lo único que sabía era cómo poner lo que sea en línea.

Respondí lo mejor que pude cada uno de aquellos mensajes de arquitectos, licenciados y otros profesionales que me intimidaban. Cerré varios tratos. Me puse manos a la obra.

Luego llegó el problema de cobrar a distancia. No había Paypal. No había cripto. Los dueños de estos negocios no sabían al principio que estaban lidiando con un menor de edad que no tenía cuenta bancaria y que no podía emitirles una factura por sus gastos empresariales. Sin embargo, lo que he entendido con los años, es que la gente que invierte en cosas vanguardistas tiene eso, mentalidad vanguardista, y jamás se dejan derrotar ante obstáculos ridículos como tonterías burocráticas. El interés de mis clientes por conquistar la red mundial era más grande que poder deducir fiscalmente ese gasto. Supongo que —al fin empresarios— proyectaron algo de ellos en mí cuando se enteraron que su «experto» era yo, un mero chamaco pre-universitario con actitud positiva y hambre de hacer cosas.

Le dije a la chica que esto es exactamente lo que tiene que empezar haciendo: una evaluación de cuáles servicios puede ofrecer a otros. Por su edad, le recomendé que diera clases de física, química y matemáticas a niños de primaria y secundaria. Y aquí viene otro punto: mucha gente podría ofrecer sus servicios en muchos de estos temas pero no lo hacen porque están atrapados en la mentalidad de querer ser «expertos» para poder salir a la calle a vender sus habilidades.

Ya eres experto en muchas cosas. El problema es que no te ves a ti mismo así. Piensas en un «experto» como alguien casi al nivel de Dios. No hagas eso. Un experto es simplemente aquel que sabe un poco más que las personas a las que va a servir.

A ver, probablemente si me comparo contigo —querido lector— yo soy experto en negocios. Esto no significa que soy el mayor experto de negocios de la historia de la humanidad, ni que soy el experto global por encima de todos, para nada. Es simplemente que mi larga ejecución en esta arena me ha dado conocimientos y habilidades que tú todavía no has recorrido. Eso es todo. También soy un experto del gimnasio si jamás has estado formalmente en uno. Y eso no significa que mi cuerpo es de envidia o que soy el más fuerte de todos.

Un joven de quinto semestre de contabilidad en la universidad es —comparado conmigo— un experto en esa área. El chico no vende su expertise porque no se la cree. Vive comparándose con sus maestros, con los que tienen despachos, con los que han estudiado media docena de posgrados, con los que son los ninja-master-sensei de su especialidad. Bajo esa luz, sí, claro, el chico es una pulga técnica e intelectual, pero para muchos como yo podría ser un faro de luz si un día decide exponerse creando videos entretenidos y didácticos.

Calibra la audiencia a la que puedes servir. Este es el secreto.

Vender tu tiempo a cambio de dinero no es una actividad sostenible a largo plazo, pero si tienes diecisiete años o estás en una situación financiera complicada, soluciona con esta técnica de ser experta para la audiencia adecuada. Conforme adquieras más confianza en ti misma, desarrolla productos —de preferencia digitales— y desde ahí sigue aprendiendo cómo automatizar y hacer más y mejor las cosas en negocios.

Evita lo siguiente:

Pon atención:

Asegúrate de entender esto:

Si estás buscando tener todo claro en tu mente para lanzar tu idea de negocios, estás haciendo mal las cosas. Esto solo te da una falsa sensación de seguridad. Si un error tremendo he cometido y visto en muchos ejemplos cercanos, es creer que tu modelo de negocios debe ser totalmente claro para poder comenzar y que así se mantendrá.

Necesitas muchísima flexibilidad mental y emocional durante bastante tiempo al inicio de tu emprendimiento para estabilizarlo. Tu negocio cuando nace es como un globo lleno de aire al que sueltas sin haberlo amarrado en el extremo y termina volando descontroladamente por toda la habitación: es imposible determinar cuál ruta tomará o dónde caerá. 

Una idea fija desde el inicio es lo peor que puedes albergar en tu mentalidad. Esto te quebrará cuando veas que al mercado tu idealismo, tus estudios, tus relaciones, tu capital, tu entusiasmo, tu atractivo y demás no le importan en lo absoluto. El mercado demanda que te adaptes rápidamente y con buena actitud para dignarse a regalarte alguna oportunidad.

Si hubiese competido en uno de esos concursos de emprendimiento con mi modelo de negocios para vender páginas web a finales de los noventas, probablemente habría perdido, me habría desmotivado y los jueces me habrían fusilado por no tener claro cómo iba a cobrar a los clientes y no contar con la capacidad fiscal para emitir facturas a esas empresas que eran parte de mi estrategia. Al no discutir mi idea con nadie y simplemente lanzarla e ir resolviendo cada problema durante la marcha, aprendí, avance y vendí mucho más de lo que un análisis «perfecto» me habría permitido.

Ventajas de esos concursos de emprendimiento: te conectan con gente entusiasta, conoces otras ideas. Desventaja: te hacen adicto a necesitar que otros te den su bendición intelectual/emocional para lanzar tus ideas. Vive libre de esto tanto como puedas. Es genial cuando lo dominas.

Y. Resuelve. Los. Malditos. Problemas. De. Tu. Emprendimiento. Sobre. La. Marcha.

No estoy diciendo que esta actitud de «no analices tu idea» sea adecuada para todo escenario.

Estoy diciendo que si tienes diecisiete años, simplemente comiences a ofrecer tus soluciones ya.

Estoy seguro que más de un emprendedor se puede beneficiar en grande con mi consejo de no poner tanto énfasis en una planeación exagerada, que al final del día es en realidad un modo de esconder el miedo de enfrentarse a la realidad. 

No existen líneas rectas en absolutamente ninguno de los caminos del emprendimiento. 

Get started. Now.

Sin pena.

Cero dramas.

Ecuanimidad. Enfoque.

La gloria está en el largo plazo.

Disciplina emocional.

Dureza mental.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

Si esto te gustó, suscríbete gratis a mi newsletter. Te va a encantar.

TODOS LOS ROBOTS DEL PRESIDENTE

En estos días, mi hijo mayor y yo comenzamos a leer juntos The Almanack of Naval Ravikant, libro que se describe a sí mismo como una guía para la riqueza y la felicidad.

Admiro y sigo a Naval probablemente desde hace unos diez años. Hoy en día es muy famoso en el círculo de gente metida en alta tecnología e inversiones. Su cuenta en Twitter es de las cosas más fascinantes que te puedas encontrar en la red.

Leí esta obra cuando salió hace ya algún tiempo. Retomarla ahora para compartirla con mi adolescente en casa es refrescante.

Naval comienza explicando algo que considero crucial para el futuro de nuestros hijos: el peligro de la automatización.

Usaré la inspiración que me dio combinada con mis palabras para abordar el tema.

Comencemos.


En Walmart hay una sección especial de cajas de cobro donde solamente eres tú y la máquina. En cada terminal haces por ti mismo el trabajo de escanear y pesar los productos, pagar con efectivo o tarjeta y meter de nuevo los productos a tu carrito. Al momento de escribir estas líneas, probablemente hay unas quince cajas con humanos y cinco sin ellos en la sucursal que mejor conozco.

¿Sabes por qué Walmart utiliza todavía humanos para cobrar los productos y servicios?

Antes de responderte, déjame decirte que, como empresario, uno de los costos que más cuidas es el de la nómina. Es increíble lo costosa que es la gente. Antes de que las pasiones se inflamen y los activistas extremos pro-empleo del mundo me linchen, quiero decirte que entiendo lo importante de la gente en las organizaciones. Sin personas geniales no puedes construir una compañía genial, claro.

El detalle está en que —a pesar de todo lo que te digan en bonitos discursos— al final del día, el punto más importante para cualquier corporación son las ganancias. Y el staff consume mucho de ese potencial.

No estoy escribiendo esto en un tono deshumanizado, ni culpando a la gente por ser costosa. Estoy estableciendo un hecho que pocos te van a explicar de esta manera directa. Todo empresa va siempre a decir que la gente es lo más importante pero en épocas difíciles lo primero que se altera a la baja es la cantidad de colaboradores.

Walmart podría sin problemas utilizar solo sus cajas de cobro computarizadas. Su tecnología funciona muy bien. Por cada diez de estas, tal vez solo necesita a un humano para supervisar al ocasional usuario con dudas.

Walmart no hace ni hará por el momento el movimiento de sustituir a todas las personas que trabajan en sus cajas de cobro. Eso levantaría protestas políticas y sociales que le estorbarían en sus planes constantes de expansión. Walmart mantiene esos empleos redundantes para lucir bien ante las autoridades y las comunidades, pero esto no significa que siempre será así.

Hoy aceptamos en el discurso social ideas que hace veinte o treinta años eran inauditas y/o tabú. ¿Por qué crees que no vamos a aceptar la falta de humanos pagados en Walmart como algo normal en unos diez años?

El plan de Walmart —en mi visión no informada— es infiltrar poco a poco la idea de las cajas de cobro computarizadas entre los clientes y hacerlas parte del firmamento diario de las actividades de la tienda.

Hoy son cinco robots y quince humanos.

Mañana diez y diez.

Luego quince y cinco.

Finalmente veinte y uno.

Esto no es maldad per se.

Esto es la realidad.

Y te conviene prepararte para ella.

Por supuesto que esta tendencia no es exclusiva de Walmart, una compañía como cualquier otra que aspira a mantenerse relevante en el mercado. Esto mismo está ocurriendo ya también en BBVA, donde lo más normal del mundo es interactuar directamente con sus robots llamados ATMs, cajeros automáticos, quienes integran cada vez más y más habilidades.

Las cajas automáticas sustituyen humanos.

Las apps sustituyen edificios.

Esto se llama automatización. Y apenas vamos rascando su superficie. Te lo digo como alguien que está metido en ello en el terreno industrial con una empresa que le vende a grandes corporaciones soluciones de este tema.

Mira: toda tecnología que conquista al público en general, comenzó conquistando industrias primero. Y desde esta arena te digo que la automatización justo está comenzando.

La automatización es una amenaza seria para el futuro del trabajo.

Los políticos no van a hablar de esto en voz alta porque no hay mucho que puedan hacer. Por un lado, necesitamos que nuestras empresas sean competitivas a nivel global para ser rentables y que paguen impuestos y que esos recursos entren al gobierno. Por otro, para ser competitivo y rentable tienen que hacer al menos lo mismo que están haciendo los demás y eso significa reducir costos al máximo. Y la forma en que esto se logra es con tecnología.

El problema es de tal magnitud que desde hoy ya se están elaborando posibles soluciones para aliviar el malestar social que solamente se irá agrandando en las próximas décadas en todo el planeta.


Prácticamente toda la automatización que está ganando terreno en nuestra sociedad es de nivel tímido y de bajo perfil. Ejemplos de automatización abundan, pero no solemos verlos así.

No encontrarás en Walmart a un ente cibernético humanoide blanco cobrándote las frutas y verduras con sus manos robóticas hablando con su sintentizador de voz. Este es el problema de muchos: visualizan los peligros del futuro de manera imprecisa.

El “robot” de Walmart que le quita el empleo a la mamá soltera sin educación universitaria es apenas una caja laminada de formica que adentro tiene una computadora común y corriente adaptada con sensores y otros dispositivos. Luce como un artefacto común cualquiera. No se anuncia ni aparece como amenaza al futuro del trabajo humano.

Tesla igual. Sus autos traen un volante para que sientas que tienes el control. Te dicen que es importante que haya un conductor. Esto en realidad es para no inyectar un shock cultural extremo en nosotros, la generación que necesitamos sentir que alguien —no algo— nos transporta. Hoy nadie realmente extraña los caballos como medio de transporte pues las generaciones necias que no querían aceptar la supremacía del automóvil desaparecieron. Lo mismo ocurrirá con los futuros modelos de transporte sin volantes ni conductores: se impondrán conforme los nuevos tomadores de decisión aprendan a ver el conducir como una habilidad irrelevante del pasado.

Usar un servicio notarial es algo que se solucionará con la transparencia de la tecnología blockchain. Ya se hace en varios casos porque no hay mayor transparencia en un proceso que aquella protegida por matemáticas en lugar de papeles y humanos.

Diseñar un sitio web. Desarrollar un sistema de cobro en línea. Hacer gráficos profesionales. Wix. Stripe. Canva. Esos son los “robots” que están automatizando el trabajo del webmaster, del ingeniero en sistemas y del diseñador.

Sí, ya sé, dije “webmaster”. Eso ya ni se usa, pero tales fueron los tiempos en que me crié.

Las nuevas tecnologías no están diseñadas para crear nuevos empleos. Cierto, algunos puestos especializados para operar y mantener los nuevos sistemas son necesarios, pero esto no significa que los cajeros, conductores y otros empleados que perderán sus trabajos puedan dar el salto hacia esas nuevas oportunidades. Esto se llama “up-skilling” y funciona con tan pocas personas que cuando ocurre, lo llamamos caso de éxito. “¡Mira!” —te dicen— “esa persona era un conductor de trailer de carga y después de seis meses en una escuela en internet ahora es programador y gana cinco veces más”.

Eso está genial, pero no es fácil ni común.


¿Hay algún antídoto para la amenaza de la automatización?

Not really.

Vamos con paso firme y rápido hacia allá. Querer evitar esto es como querer evitar lo triple equis en internet o la suplantación de los discos de vinilo por CDs, DVDs y Blu-Rays. Son ideas que una vez que se lanzan al mundo, ya nadie las puede parar.

Lo que nos conviene preguntarnos es cómo interactuar de forma ganadora al lado de la automatización.

Bien.

Primero quiero decirte que hay muchas entidades privadas y públicas alrededor del mundo ejecutando proyectos de mediana y gran escala en ideas sociales “locas” para estar listos para el futuro. Muchos verán esto que voy a comentar como risible, idealista, inocente por el simple hecho de que están acostumbrados a lo que hoy vivimos como si así hubiese sido siempre en la historia de la humanidad. Los cheques, las nóminas, los bancos, los salarios, la jornada laboral, los derechos sindicales, todas esas cosas son ridiculeces en el gran esquema de la historia de la evolución humana. No son lo natural, pero al ser lo único que las mayorías conocen, piensan que hay que luchar por ello para mantenerlo.

Y no es así.

Los proyectos que te menciono para el futuro social donde no habrá muchos empleos están basados en una idea llamada “Universal Basic Income” (UBI). Esto trata de ofrecer un ingreso frecuente y suficiente a todos los ciudadanos para que florezcan, para que hagan con su vida lo que quieran. El trabajo existirá, pero será opcional en la mayoría de los casos. Estos empleos servirán para darnos identidad y propósito. Tenemos una mentalidad tan adicta a la productividad y al trabajo que pensar en el hecho de dar dinero a todos sin nada de esfuerzo a cambio nos causa un conflicto emocional, por decir lo menos.

Hay muchas consideraciones y retos técnicos al implementar una política social masiva de UBI. Tan solo podemos nombrar los efectos de segundo y tercer orden que podría tener en una espiral inflacionaria y otros problemas de cuestión macroeconómica, pero matar la idea de UBI antes de que vea la luz en muchas latitudes es el equivalente de decir que nuestro sistema actual nos gusta y que gracias a él la mayoría de la población está bien, lo cual Dios, tú y yo sabemos que no es verdad.

Para justificar UBI, se necesita una mentalidad que entienda la nueva realidad. Esto que estoy haciendo en este preciso instante, este artículo, pasar tiempo en Bear al escribir esto —mi procesador de textos favorito— es un trabajo. Uno por el cual nadie me paga. Revisar mis redes sociales. Hacer scrolling infinito en TikTok. Todo ello puede ser considerado desde cierta lente como un trabajo. Existen nuevas teorías que promueven el hecho de que los usuarios reciban una compensación por la cantidad de datos que generamos a diario. Esto se llama Data-as-Labor y es parte de la conversación donde las ideas de antaño se sienten así, viejas, anticuadas.

El mundo que conocemos de reglas claras, de entendimiento fijo y de certidumbre se está derrumbando para dar paso a uno que pone la optimización por encima de todo. Esto da miedo a muchos y hace que los defensores del “humanismo” pongan el grito en el cielo.

Tranquila. Tranquilo.

No estoy a favor ni estoy diciendo que todos debemos ser ingenieros o programadores para tener un buen futuro.


Plomeros. Jardineros. Dentistas.

Este tipo de actividades son bastantes difíciles de automatizar. Son de las apuestas más seguras a las que alguien puede ingresar.

Entre más problemas resuelves como plomero, como jardinero, como dentista, más conocimiento específico obtienes.

El conocimiento específico te convierte en una cucaracha. Y créeme: eso quieres ser.

Obviamente, cuando digo cucaracha lo hago en el sentido honorable tanto para el insecto como para el humano: ser alguien resistente, alguien que se mueve y sobrevive donde los demás no soportan una explosión nuclear.

La automatización ha comenzado a comerse el lunch de los trabajos repetitivos como los que ya te mencioné. Evita apostar en esas actividades. Pueden lucir seguras hoy, claro, pero no lo son. Si crees que tu empleo en Walmart se va a mantener hasta el punto donde te jubilas en unas décadas, piensa en las aerolíneas, bancos y demás grandes corporaciones que de un día a otro se han ido a la quiebra.

No intento ser fatalista ni arruinarle el día a nadie.

Intento compartir contigo las explicaciones que Naval me ha dado para tener estas conversaciones con mi familia.

¿Sabes cuáles trabajos van a tardar muchísimo tiempo en ser suplantados? Aquellos que requieran lidiar con otros humanos para ejecutar cosas.

Ser político, manager y emprendedor son de las cosas que te convierten en alguien difícil de reemplazar por el conjunto de habilidades sociales requeridas y la combinación de conocimiento técnico y subjetivo necesario para tener éxito en la ejecución.

No creas todo lo que ves en los documentales ni en los videos virales donde parece que la inteligencia artificial ya puede hacerlo todo o que la tecnología está tan avanzada que somos lo máximo del universo. Elon Musk no pudo automatizar la colocación de asientos en las fábricas de sus autos a pesar de tener acceso a conocimiento, robots, capital y visión de clase mundial para ello. Sí, hay mucho avance, pero no tanto como te lo venden.

No tienes idea de la cantidad de fábricas de empresas globales que todavía operan con tecnología y procedimientos de hace más de cuarenta años.

Muchas cosas no se automatizan —y por ende no se mejoran— no por cuestiones técnicas, sino por arreglos políticos. La distribución y administración del agua en países tercermundistas es un ejemplo claro. La tecnología para optimizar todo esto y tener control en tiempo real está fácilmente disponible. El problema son los intereses internos y externos que se ven afectados cuando intentas implementar una solución moderna.

Si te sirve de algo, esto de la automatización al extremo no va a ocurrir de golpe mañana. Es un proceso gradual que ya comenzó. Sus resultados fuertes se van a sentir en algunas décadas, por eso inicié este artículo hablando de mi hijo adolescente, porque son él y sus hermanos menores los que tienen que entender desde hoy el nuevo juego que viene.

A ti y a mí honestamente nos educaron con la visión correcta de encontrar un empleo seguro porque así era en nuestros tiempos. Fue un sistema que funcionó muy bien durante mucho tiempo, pero ya no más.


El conocimiento general —explica Naval— es lo que te jode —mis palabras, gracias. El conocimiento general es prácticamente todo lo que te enseñan en la escuela. Si todos sabemos lo mismo, es tan solo lógico asumir que no hay gran valor económico en ello.

El conocimiento específico—dice nuevamente Naval— es lo que te da oportunidades en la vida. Este conocimiento es técnico o creativo. Y cuando lo ejecutas durante un buen tiempo, se convierte en un juego para ti mientras que para otros luce como un esfuerzo laboral constante. Piensa en el arquitecto que diseña usando mods de Minecraft en el entorno de realidad virtual de un Oculus de última generación. ¿Está jugando o está trabajando?

Para que tengas una guía: la escuela te da conocimiento general, y está bien, aprende eso ahí, pero no pongas tus esperanzas en ello. Son tus intereses y actividades adicionales las que te dan conocimiento específico. Y el conocimiento específico es el que te da las mejores oportunidades en la vida.

Aquí voy a hablar de un videojuego de terror y el potencial positivo que veo en ello en el desarrollo profesional de mi hijo mayor.

“Project Zomboid” es uno de esos videojuegos donde sus creadores no se estresan por la calidad de los gráficos, justo como en Minecraft donde los detalles de todas sus construcciones son burdas. El encanto de este tipo de escenarios es la capacidad que dan al jugador para construir sus soluciones.

En el caso específico de Project Zomboid, ya sabes, el fin del mundo llegó, hay zombies por todos lados, el usuario debe sobrevivir y todo es lúgubre y escaso. El potencial que veo en esto es que no es un videojuego tradicional donde rompes una ventana y fácilmente atraviesas al otro lado. Aquí debes de tener algo con lo cual protegerte de los vidrios al cruzar y contar con una escalera si no la alcanzas por la altura. ¿Quieres construir una cerca para tener a raya a los zombies? No puedes hacerla de la nada si no has hecho carpintería básica de otras cosas antes. Y para llegar a este nivel de solución, debes también haber leído libros que te dan los fundamentos de la habilidad.

A lo que voy con toda esta explicación es que donde tal vez tú ves un simple videojuego que le hace demandas realistas al usuario, lo que yo veo es un entrenamiento en lógica para alguien que más adelante puede vender sus servicios de simulación de escenarios realistas de clientes en un supermercado/estadio/centro de convenciones/fábrico y modelar sus comportamientos dependiendo de la configuración de estantes, música, componentes y demás.

Los jóvenes como mi hijo no están jugando Project Zomboid: en realidad están entrenando para usar estas habilidades en cuestiones capitalistas pagadas más adelante, solo que por ahora no lo saben.

Además, al igual que en Minecraft, la comunidad enganchada con este juego puede crear “mods”, que son alteraciones para personalizar tu juego. Considera que te inventas módulos —de ahí viene “mods”— que agregas a tu experiencia para cambiar, no sé, el color del menú o la velocidad de adquisición de habilidades o cosas así. Tú y yo debemos empujar a que nuestros hijos sean nerds que se meten a foros para aprender por su cuenta cómo crear sus propios mods.

Esto se llama, como ya lo dijimos, conocimiento específico. Este conocimiento luce como juego para el que lo ejecuta y como trabajo para los externos que solo ven a alguien alterando líneas de código.

Dale conocimiento general a tus niños con la escuela tradicional.

Y facilita que tengan pasión por el conocimiento específico a través de videojuegos, libros, proyectos, campamentos y demás.


Ni los gobiernos ni las corporaciones van a hablar contigo de la automatización como la amenaza que es.

Los primeros no quieren enterarse de nada que vaya a afectar su cobro de impuestos ni a causar malestar social.

Los segundos no quieren hacer ruido que baje el valor de sus acciones ni que les genere enemigos en la política y la comunidad.

Depende de ti entender bien esto y mantener un ojo vigilante en cómo se va moviendo realmente el mundo.

Hubo un instante en que era posible conquistar tanto la riqueza como la felicidad solamente con conocimiento general. Seguías las mismas reglas y entendimiento que el resto del mundo y todo estaba bien.

Hoy esto ya no es posible.

Hoy necesitamos conocimiento específico. Y recuerda: esto únicamente lo conseguimos en la práctica, haciendo cosas. Desde emprender hasta organizar un viaje al extranjero, pasando por hacer voluntariado, crear mods para tus videojuegos, dominar soluciones no-code para instalar sistemas complejos y así.

El nombre del juego se llama “ser irremplazable”.

Ajusta tu visión para ver que los robots ya están en todos lados. No los llamamos así, pero eso son. Parecen cajas, software, vehículos, todo menos humanoides torpes como los que nos enseñaron las películas.

Acepta nuevas ideas de reconstrucción social para brincar a ellas cuando se presenten en tus coordenadas. Reta todo eso de empleos fijos, salarios y prestaciones y demás temas que hoy ves como naturales pero que en realidad fueron igual o más controversiales cuando aparecieron en el mundo.

Evita trabajos repetitivos.

Entra a trabajos como project manager y demás que requieren que desarrolles muchos elementos técnicos y sociales.

Que tú y tus hijos tengan un futuro maravilloso.

Sin pena.

Cero dramas.

Ecuanimidad. Enfoque.

La gloria está en el largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

P.D. 1: La acción no siempre trae felicidad, pero no hay felicidad sin acción. Lo dijo Benjamin Disraeli.

P.D. 2: Si esto te gustó, suscríbete gratis a mi newsletter. Te va a encantar.

ZUCKERBERG DIDN’T KNOW!

Hace diez años pagué mi participación en un evento de tecnología financiera. Me bañé, viajé, llegué, me registré y entré a las pláticas que me interesaban. De repente, en una de ellas, escuché a Divya Narendra hablar de su más reciente empresa.

Divya Narendra es uno de los tres fundadores de Harvard Connection, la empresa/sitio web que contrató a Mark Zuckerberg —ahora Fundador, CEO y master-ninja-sensei de Facebook— para ser su programador. La historia —el drama— entre Mark y Divya es la base de «The Social Network», una película ligeramente basada en lo que ocurrió en aquella época.

Divya terminó su plática y quedó abandonado en una esquina del salón. Yo volteé a todos lados sorprendido de que no tuviera una audiencia acosándolo con más preguntas después de su plática. No lo pensé mucho y me levanté de mi asiento al tiempo que el siguiente expositor subía al escenario.

Saludé a Divya. Me saludó. Hice un poco de small talk. Divya, tú y yo lo sabemos: uno va a estos eventos a hablar y a que te hablen, a saludar y a que te saluden, a conocer y a que te conozcan.

Divya presentó en su conferencia una plataforma para hacer inversiones en línea bajo la guía experta de asesores que podían —o no— cobrar por ayudarte a diversificar tu portafolio. Le hice varias preguntas que respondió amablemente.

Después de un tiempo razonable de mostrar interés por su proyecto actual le pedí permiso para hacer una pregunta más personal.

Una pregunta sobre Harvard Connection.

Imagina cuántas veces le preguntaron a Michael Jackson cómo demonios hacía el moonwalk. O por qué demonios se cambió el color de piel. Imagina el hartazgo de Michael Jackson ante las mismas preguntas todo el tiempo.

Algo así le ha de pasar a Divya, quien ahora es famoso entre el circulo de nerds que nos gusta seguir todo esto de startups. Preguntarle sobre Harvard Connection era preguntarle sobre Mark Zuckerberg y eso equivalía a preguntarle sobre Facebook, empresa con la que él y sus demás socios estuvieron en litigio durante un buen tiempo.

Divya —amable, nuevamente— me dijo que claro, adelante.

«What happened?», le pregunté con mi inglés cargado de acento mexicano. «Why didn’t you guys sign a contract with Mark?». Su respuesta fue perfecta en la simpleza, honestidad y detalle: «I was twenty-one», me dijo. «Nobody knew how big this thing was going to be. Nobody knew! And by the way, Zuckerberg didn’t know either!»


Vivo en una bonita ciudad con playa. Hay palmeras borrachas, un par de edificios grandes y centros comerciales modernos, ¿pero sabes cuándo habría conocido y platicado con alguien como Divya si yo fuera el tipo de persona que jamás sale de aquí? Nunca.

Si yo espero a que los eventos que me convienen vengan aquí, si yo espero a que las personas que quiero conocer vengan aquí, si yo espero que las respuestas a las preguntas que quiero hacer sobre ciertos temas vengan aquí, voy a esperar toda la vida.

Hay que moverse.

Hay que salir.

¿Estás esperando que tu cantante favorita vaya a dar un concierto a la vuelta de tu casa? ¿Estás esperando que cierto evento se organice en tu colonia?

No esperes. Invierte en ti. Invierte en tus experiencias, en tu conocimiento, en tu networking.

Me suelen preguntar cuándo voy a organizar mis eventos en tal ciudad y en tal fecha de preferencia. Agradezco mucho el interés, pero el tipo de personas que busco atraer a lo que organizo no se quedan quietas, no se limitan ante el hecho de viajar unas horas para conocer otras ideas, caras y situaciones.

En serio. No es tan costoso.

Es más costoso quedarse esperando toda la vida a que las cosas nos sucedan.

Sal de tu ciudad. Ve a cosas. Invierte en participar en cursos y seminarios, en conferencias y congresos.

¿Cuál es tu retorno sobre inversión en un evento? Es el mismo que puedes extraer de un buen libro o de una excelente plática: si encuentras tan sólo 1 IDEA que impulse tu emprendimiento y/o tu vida, la inversión que hiciste regresa multiplicada por una enorme cantidad de bendiciones.

Una buena idea que ingresa de forma correcta a tu sistema personal te inspira y te devuelve más que potencial, te devuelve cosas concretas: más recursos, más capacidad, más visión.

Nos vemos en alguno de esos eventos.

Sin pena.

Cero dramas.

Enfoque. Ecuanimidad.

Recuerda que la gloria está en el largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

P.D. 1: Prohibido hablarme de «usted» en cualquier situación. Acércate siempre con confianza a la gente. «Usted» no es sinónimo automático de respeto, es señal de otras eras y entornos. No es que esté mal, pero en negocios modernos la convención es dirigirnos los unos a los otros por nuestro primer nombre. Caray, en inglés —el idioma empresarial más importante— eso de «usted» ni siquiera existe.

P.D. 2: Si esto te gustó, suscríbete gratis a mi newsletter. Te va a encantar.

RIQUEZA TRANSGENERACIONAL

Una amplia conversación íntima y llena de detalles con Aarón Benítez.

Esta es una invitación exclusiva para quienes necesitan acelerar ya su ejecución social, profesional, familiar y de negocios.

RT2022
San Miguel de Allende
Septiembre 28 y 29, 2022
riquezatransgeneracional.com


¿Cuánto invertirías a cambio de platicar largamente con decenas de millonarios exitosos para saber a profundidad cómo piensan, en qué invierten y cómo actúan en su vida y negocios?

¿Cuánto invertirías a cambio de conocer genuinos y modernos detalles legales y administrativos de quienes construyen empresas, invierten y generan riqueza transgeneracional?

No cometas el error de pensar como la mayoría de la gente piensa acerca del éxito financiero y de negocios. Ellos creen que entienden gracias a un libro o una película. Estas personitas se engañan al sentir que leer o ver algo les ha abierto la mente sobre cómo funcionan las cosas en realidad. Esto es bastante limitado. Es como creer que ya tienes exactamente las mismas herramientas y mentalidad que Messi ha usado en su vida para llegar a donde ha llegado. Una cosa es verlo un par de horas cada semana jugando un partido de fútbol y otra es conocer bien las conversaciones que ha tenido y su comportamiento detrás de escenas. Una entrevista en televisión acerca de su vida no te da jamás este nivel de entendimiento.

No rompes el código de la riqueza transgeneracional con un libro, ni con buena vibra, ni con un blog, ni con una empresa, ni con un buen networking. El código de la riqueza transgeneracional sólo lo dominas cuando ya estás en el nivel de las personas que están activamente construyendo esto. Para obtener la membresía, hay varios caminos.

Sentado en medio de algunos de mis colaboradores en alguna reunión.
Con algunos socios y consejeros discutiendo temas de levantamiento de capital y otros asuntos de nuestras empresas.

Llevo diez años trabajando intensamente en construir riqueza transgeneracional. Si no entiendes bien este término, lee la siguiente explicación.


¿Qué es la riqueza transgeneracional?

Es genial si tienes la fortuna de pertenecer a una familia con un negocio que ha logrado pasar exitosamente de una generación a otra.

Quienes no venimos con esa estirpe, raramente nos entrenamos a pensar más allá de las necesidades económicas básicas y algunos lujos.

“El carrito y la casita”, es el pensamiento popular en México. Esto es un gran error porque al soñar con el carrito y la casita, logramos eventualmente eso: obtener un automóvil y un espacio personal. Mi experiencia de vida y lo que he leído y platicado con muchas personas en el nivel socioeconómico medio-bajo de la vida, es que para cuando te das cuenta que sólo te has enfocado en lo inmediato en términos económicos, ya han perdido varios años que pudieron haberse utilizado para construir “algo más”.

¿Qué es la riqueza transgeneracional? Es la capacidad de heredar activos a eso, a la siguiente generación. ¿Por qué hacerlo? Porque si la idea es hackear la vida , debemos tener los recursos para ello y más. Pensar que tenemos que dejar recursos a los que vienen después de nosotros es una forma perfecta para activar en nosotros el sentido de urgencia, la ambición e intuición necesaria para lograr el objetivo.

Lograr riqueza transgeneracional requiere un conjunto de habilidades que no solemos tener desarrolladas cuando nuestro círculo inmediato siempre ha estado conformado mayoritariamente por trabajadores y profesionistas tradicionales.

Mucha gente piensa que dejar una casa o un par de autos al morir es suficiente. Y claro, está bien. La intención de estas líneas no es posicionar una cantidad monetaria específica en tu mente que pueda ser considerada como riqueza transgeneracional. Simplemente pregúntate cuántas cosas más podrías estar intentando para agregar belleza al mundo en este instante si tuvieses “asegurado” (por así decirlo) varias décadas de ingreso.

Libros como “Padre Rico, Padre Pobre” son geniales para enseñarnos este tipo de técnicas genuinas sobre cómo piensan muchos de los que construyen sus fortunas. Léelo, pero sobre todo, evita el error de entusiasmarte nada más con la terminología y no ejecutar. El mundo está lleno de gente que sabe hablar perfectamente sobre la carrera de la rata, el cuadrante, los activos y pasivos pero que tienen vidas bastantes limitadas porque lo económico cuando no está solucionado nos pone lamentablemente ahí.

Tienes que aprender a evaluar a personas, no negocios. A encontrar o formar a quienes van a estar al frente de las cosas en las que vas a poner tu dinero.

Tienes que aprender a mezclar cosas locas en tu mente para ver oportunidades donde otros simplemente se burlan.

Tienes que hablar inglés con confianza para poder interactuar de forma amplia y no querer convencer o dejar que te convenza sólo tu círculo de siempre.

Tienes que leer las biografías de Elon Musk, Steve Jobs, ver documentales como el de Bill Gates y leer libros de gente como Ray Dalio.

No se trata de que te pongas al frente de un imperio. Tal vez no es tu naturaleza fundar compañías y está bien. Puedes invertir. Pero hazlo de manera constante. Imagina que inviertes cada mes en asistir a las ferias y exposiciones en varias universidades del país para conocer a los chicos que muestran sus ideas. La mayoría de ellos lo hacen porque es una obligación escolar, pero siempre hay gemas. Con estas gemas comparte tu WhatsApp. Diles que eres un inversionista en el rango de los —no sé, diez, cincuenta, cien mil, un millón de pesos— y que el día de mañana que lancen algo, que te busquen.

Prácticamente todos esos esfuerzos que los chicos lanzarán van a fracasar por muchas razones: no tienen experiencia, son muy idealistas, no saben trabajar en equipo, les hizo falta financiamiento, su idea no era buena en realidad, el mercado no estaba listo, etcétera. No importa. Entiende que van a fracasar. Es lo normal.

Tu técnica no va por el lado de hacerte rico en la primera inversión con cada uno de ellos. Tu técnica de hecho es que al invertir cinco, cincuenta o quinientos mil pesos en su primera empresa, pudiste ver en primera fila su ejecución, comportamiento, actitud y creatividad. A partir de ahí, se genera una confianza donde el día de mañana esta persona tiene la capacidad de confiar en ti y tú en volver a invertir en ella.

Tienes que hacer tu trabajo para pasar de ser un prestamista disfrazado de inversionista para convertirte en un inversionista sofisticado: alguien que sabe que casi ninguna de sus apuestas dará resultados y no te vas a pelear con las personas que intentaron construir algo con tu dinero y no lo lograron. La idea es dejar puertas abiertas.

También compra bienes raíces. Acciones. Vende y revende cosas. Todo lo que sume. A diario.

Entiende que cuando tienes recursos, te puedes mover rápido. Y poder movernos rápidos es una condición necesaria para ser PADs, Personas de Alto Desempeño, ya que esto nos coloca en posición de ventaja natural. Recuerda que casi todo el mundo es lento e indeciso. Tú no seas así.


Te voy a explicar cómo estoy construyendo riqueza transgeneracional.

Ahora que ya tienes claro qué es la riqueza transgeneracional y su importancia, lee por qué soy la persona ideal para explicarte cómo generarla.

No soy experto en finanzas.

No soy experto en administración.

No soy experto en derecho.

No soy experto en contabilidad.

No soy experto en negocios.

No soy experto en relaciones públicas.

No soy experto en prácticamente nada.

Soy un generalista, alguien que se sumerge en varios temas pero nunca profundiza al máximo en ninguno de ellos.

Soy un polímata, alguien que mezcla su entendimiento de diversas áreas de la manera más profesional posible.

Soy un tipo que en el año 2010 tenía un triste salario de trece mil pesos mexicanos (menos impuestos, claro está), vivía atrapado a mis treinta años en un ingrato trabajo de oficina que consumía mis mañanas, tardes-noches y fines de semana.

Hoy —poco más de una década después— mi trabajo es escribir artículos y libros, solucionar todo tipo de problemas con mi equipo, tomar decisiones a diario sobre diversos temas, viajar para conocer gente, dar conferencias, aprobar propuestas, cerrar tratos, revisar asuntos con mis socios y consejeros, dar entrevistas, criar a tres hijos, atender a mi audiencia internacional en constante crecimiento en internet y así. Todo esto lo hago en horarios que yo decido, en ciudades que yo decido, con las personas que yo decido.

En China, supervisando la producción de hardware de nuestra empresa de alta tecnología.
Impartiendo un workshop de negocios en el Tec de Monterrey.

Esto no lo he logrado por ser guapo, súper inteligente o por venir de una familia con dinero. Esto lo he logrado porque me he ido insertando estratégicamente en el nivel que me interesa conquistar aprendiendo directamente de la gente que ya ha conquistado lo que a mí me interesa lograr.

Me fascina leer, pero los libros sólo me mostraron el camino. Recorrerlo y obtener consejos de otros caminantes experimentados ha sido un trabajo duro insustituible.

¿Has visto esas gráficas de mentalidad pobre versus mentalidad de millonario que circulan en las redes sociales? Son muy ciertas, pero desafortunadamente el joven que las hace no está generando riqueza transgeneracional, simplemente está copiando lo que leyó en algún blog para alimentar su adicción a los likes en su cuenta de Instagram.

Intento decirte que hay muchas personas que te van a jurar que te pueden orientar en cómo generar riqueza transgeneracional. Te pido que las analices bien con esta dos preguntas: ¿Están construyendo el asunto desde cero? ¿Están teniendo avances genuinos o es puro humo que luce bien?

Mi ventaja al ser alguien que está construyendo riqueza transgeneracional desde cero es que sé qué es aquello de lo que necesitas enterarte, cuáles son las cosas que me habrían ayudado a acelerar mis resultados si me las hubiesen explicado claramente en lugar de tener que realizar los cientos de micro-experimentos personales, profesionales y empresariales que he ejecutado para encontrar mis respuestas.

En una consultoría de marketing que abrí hace varios años.

La mayoría de la gente que te quiere vender un curso en internet sólo se dedica a dar cursos en internet. Yo soy empresario, construyo cosas físicas y digitales, dirijo equipos, cometo errores en la vida real y en internet, analizo, me relaciono con gente importante, reconstruyo y ajusto mi filosofía constantemente para obtener más y mejores resultados. En otras palabras, sé de lo que te estoy hablando porque esto de generar riqueza transgeneracional lo he ejecutado y lo sigo ejecutando a diario.


Quienes te podrían decir las cosas precisas que necesitas entender para generar riqueza transgeneracional, no te las dicen porque no te conocen y no les interesa desviarse de su camino para interactuar contigo.

Esto suena duro pero es la realidad. Todas las familias con las que he interactuado que tienen y siguen generando riqueza transgeneracional jamás han conectado conmigo de forma directa gracias a mi presencia en internet. Están ocupados viviendo sus vidas, construyendo sus ideas, cuidando sus imperios. No están pensando si hay gente entusiasta allá afuera que necesite sus consejos. Además, ellos ven su estilo de vida, mentalidad y ejecución como algo normal porque llevan décadas funcionando así y así se mueve su entorno. Gente que no nacimos en ese nivel vemos todo ese conocimiento como inaccesible porque sí, efectivamente, es inaccesible cuando no sabemos jugar bien el juego.

Los amigos que tengo que ya han generado riqueza transgeneracional y que siguen generando más, tardaron años en abrirse conmigo, para explicarme cosas que son políticamente incorrectas, para detallar estrategias que la mayoría de la gente no entiende porque se esfuerzan en ver muchas cosas como exóticas cuando simplemente son nuevas para su nivel socioeconómico.

La realidad es que si quieres generar riqueza transgeneracional peleando en un solo frente de batalla, tienes todo en contra. No importa qué tan bien hagas tus movimientos financieros, o que tan pro seas en tu trabajo, o que gran emprendedor resultes ser, la realidad es que esta es una guerra multidimensional que requiere un entendimiento y ejecución así, en varios frentes de batalla al mismo tiempo.

En un evento global sobre Internet of Things en Singapur.
Hablando sobre cómo hackear la vida.

He estado en las mejores instituciones y eventos explicando muchos temas en estos últimos diez años. He hablado de innovación, marketing, emprendimiento, Personas de Alto Desempeño, management y muchos otros temas, pero jamás he explicado a mi audiencia las estrategias detalladas que uso a diario para generar riqueza transgeneracional. Estas son estrategias probadas en el campo de batalla, copiadas de grandes empresarios, de familias millonarias y amigos altamente exitosos con los que he tenido oportunidad de generar muy buena relación gracias a mi trabajo offline/ online.


Tú y yo durante un par de días juntos para que comiences a construir riqueza transgeneracional.

Hay muchos cursos de finanzas allá afuera. Algunos muy buenos. Tómalos, daño no te pueden hacer. Hay muchos otros cursos de emprendimiento también. Adelante. Todo hack que puedas ejecutar para tu idea es bienvenido. Pero no hay un evento que mezcle de manera directa y contundente todas aquellas técnicas que requieres dominar y empujar en el campo de batalla de la vida real donde no puedes separar lo que es finanzas, emprendimiento, niños, reputación, vida social, familia, amigos, contabilidad, gobierno, tecnología, futuro y demás áreas que se mezclan inexorablemente y que te pueden aplastar si no moldeas tu interacción entre ellas.

Me voy a sentar durante dos días contigo a hablar sin censura, con cantidades y porcentajes específicos, nombres de plataformas, apps y otras referencias que he aprendido a utilizar para generar riqueza transgeneracional desde hace años. Te voy a compartir aspectos legales, administrativos, el marco de referencia de conversaciones con socios, clientes, colaboradores, proveedores, familiares, amigos y demás.

Yo no soy Elon Musk, pero he desarrollado hacks envidiables de administración del tiempo que me han permitido lograr en diez años cosas que dejan a mucha gente rascándose la cabeza sobre cómo lo he hecho: publicar libros digitales e impresos, hacer eventos, lanzar media docena de empresas, formar equipos de cientos de personas, dar cursos gratuitos, crear contenido en audio, video y texto, vender tecnología a nivel global, crear una marca personal poderosa en internet, colaborador con instituciones y organizaciones prestigiadas, recibir invitaciones de medios y personalidades reconocidas, todo esto al tiempo que resuelvo problemas grandes y pequeños de mi vida profesional y personal, crío junto a mi bella esposa tres niños, me ejercito, leo, tomo cursos y viajo a eventos para aprender más y simplemente para saludar a viejos y nuevos amigos que admiro.

Voy a hablar contigo de todos los detalles y estrategias que no comparto en internet simplemente porque esto es para una audiencia que genuinamente entiende el valor de estos hacks, ideas y técnicas y los quiere comenzar a ejecutar a la brevedad.

Comiendo con nuevos amigos en un workshop internacional.
Contratado por el gobierno para hablar ante doce mil estudiantes con becas internacionales.

En caso de que pienses que esto no es para ti…

Te recuerdo que pasé de un salario de oficinista de trece mil pesos mexicanos mensuales (menos impuestos, claro está) a sentarme en mesas importantes para cerrar tratos grandes con compañías globales.

Transité de ser empleado a dirigir a cientos de personas en mis empresas. He levantado millones de dólares en capital.

He creado empresas en diversas industrias.

Sin grandes credenciales académicas.

Sin un gran coeficiente intelectual.

Sin una red poderosa detrás de mí.

Sin un entrenamiento formal.

No es por darte motivación barata, pero la realidad es que si yo he podido incluso teniendo mi nivel socioeconómico, académico, mental y profesional en contra, ¿por qué tú no podrías si tienes tal vez más ventajas de las que yo tenía al principio?

Te lo repito: el material que voy a compartir contigo en este evento no lo he compartido jamás a detalle en mis publicaciones en internet. Este evento de dos días entre tú y yo es uno sin censura, con números, cantidades, cifras, porcentajes precisos de cómo me muevo para crear riqueza transgeneracional gracias a lo que ha aprendido con mis negocios, relaciones, viajes y demás.

Mostrando mis empresas en un evento de la revista Entrepreneur.

EVENTO PRESENCIAL: Cómo Construir Riqueza Transgeneracional Paso a Paso.

Una amplia conversación íntima y llena de detalles con Aarón Benítez.

Esta es una invitación exclusiva para PADs que necesitan acelerar ya su ejecución social, profesional, familiar y de negocios.

San Miguel de Allende
Septiembre 28 y 29, 2022
MXN$20,000 / USD$1,000
IVA incluido

Haz tu transferencia electrónica a:
The Aaron Benitez Company, S.A. de C.V.
Banco Inbursa
CLABE 036905500439521839

Y envía tu comprobante a hola@aaronbenitez.com con el título “RT2022 San Miguel de Allende”. Incluye tu nombre completo y WhatsApp en tu mensaje. Si requieres factura, anexa toda la información necesaria en este mismo mensaje.

Si quieres conocer los temas, obtener facilidades de pago o conocer promociones para asistir con tu pareja, algún socio o amigo, visita riquezatransgeneracional.com.

Cupo limitado.


Primera lección gratuita

Solamente cuando accedes a oportunidades que otros dejan de lado por el precio, obtienes entendimiento y conexiones que jamás van a cruzar el radar de los demás porque se filtran automáticamente del juego de alto nivel. Tú no te filtres automáticamente. No abordes las oportunidades con la visión de tu versión que no sabe construir riqueza transgeneracional. Aborda las oportunidades como se hace para generar riqueza transgeneracional: con una lente diferente, más afinada y alineada con niveles superiores.


Hablemos sobre el precio.

Todos los pasos íntimos y a detalle que he dado en estos diez años para crear riqueza transgeneracional. Accede a información privada, exclusiva, jamás compartida en público.

Miles de reseñas en redes sociales hablan sobre la calidad de mi trabajo.

Imagina que recibes solamente un consejo soberbio al año. Para obtenerlo, tienes que invitar a alguien a cenar. Esa cena cuesta, no sé, digamos que en un lugar económico y con disciplina emocional unos cien dólares para obtener información precisa, exclusiva y accionable que podrás ejecutar en tu vida para generar riqueza transgeneracional. Bien. Ahora, imagina que multiplicas esa cena anual de cien dólares por veinte años. Nada más que sabes que no vas a invertir únicamente esos cien dólares, y que no es práctico ni tienes dos décadas disponibles para esperar que la suerte te ayude a interactuar con la gente conocedora que te puede indicar los pasos precisos para subir de nivel.

Después de un desayuno con el CEO de Microsoft en México.

Lo que estás haciendo con tu inversión es acelerar ya tu entendimiento profundo del nuevo juego de la vida para ejecutar ya, hoy, now, para implementar los pasos que necesitas dar en tu vida.

El precio de este evento es para dejar afuera a los amateurs. Esto es para pros. Esto es para reunirnos de manera seria y poderosa.

Un evento de un día de la revista Harvard Business Review cuesta el doble y son conferencias sobre temas geniales, pero ninguno de ellos toma tus preguntas ni te deja pasos concretos en este tema de generación de riqueza transgeneracional.

Veinte mil pesos son tres mensualidades de un auto nuevo pero modesto cuyo valor se va depreciando desde el instante que lo sacas de la agencia. Estas cosas ayudan a que tu ego se sienta bien y tranquilo, pero no te generan riqueza transgeneracional.

Haz que la vida te tome en serio a través de actuar en serio, de forma decidida, de entender que para generar riqueza transgeneracional debes actuar de forma diferente a como te has entrenado con tu círculo de siempre que ve esto de un evento de veinte mil pesos como una inversión enorme, loca, descabellada, exótica, cuando en los niveles a los que quiero que pertenezcas es normal y nadie se espanta al respecto.

Ir a WOBI a escuchar durante menos de dos horas a un conferencista super famoso mundialmente te cuesta más del doble que RT2022. Y el conferencista no te va a dar consejos prácticos ejecutables para generar riqueza transgeneracional simplemente porque es ciudadano de una nación de primer mundo, creció con educación en una universidad de élite y ha tenido acceso a facilidades fiscales pro-empresariales en su país mientras que tu realidad y la mía en México es diametralmente opuesta.

¿Cuánto crees que pagamos en aprendizaje las personas que estamos construyendo riqueza transgeneracional? Ojalá fueran sólo veinte mil pesos. Son cantidades bastante grandes en el agregado anual de muchas comidas, salidas, viajes, estancias, cursos, libros y demás.

Mi experiencia práctica construyendo riqueza transgeneracional durante más de diez años está a tu servicio.

Sé elegante y visionario. Deja de pesar las cosas sólo en la dimensión del precio y ábrelas a las dimensiones de oportunidades rápidas que te pueden generar y el aceleramiento para tus objetivos personales y profesionales.

Este es el evento que tiene la información, las notas, los hacks que quisiera que alguien me hubiese explicado claramente hace diez años para no tener que reinventar la rueda en muchas ocasiones ni sufrir tantos descalabros.


ATENCIÓN: tu cerebro reptiliano te quiere espantar, tu condicionamiento social que te ha entrenado a no participar en cosas “raras” como este evento te está queriendo sabotear de nuevo.

Tranquila. Tranquilo.

  • No tienes que abandonar tu trabajo para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que ser emprendedor para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que tener un gran capital para iniciar para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que ser experto mundial en un tema para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que descarrilar la vida que llevas en este momento para generar riqueza transgeneracional.

Este evento es para que tengas las herramientas de mentalidad y ejecución que te harán jugar bien el juego de largo plazo de la construcción de riqueza transgeneracional. Te voy a compartir cómo te conviene pensar, qué te conviene hacer, cómo, cuándo, dónde, con quién, por qué. Verás números, ejemplos, casos concretos, proyecciones, escenarios y detalles profundos que jamás he compartido en ningún lado en internet.

Ten acceso al tipo de contenido privilegiado que mis amigos cercanos y yo discutimos para generar riqueza transgeneracional.

Este es una larga conversación de dos días con temas sin censura, tal vez hasta políticamente incorrectos, pero bastante genuina y profunda.

¿De qué hablo con mis socios en nuestras reuniones? ¿Cómo tomamos decisiones de largo plazo? ¿Qué es lo que nadie sabe explicarte bien cuando lanzas tus negocios? Aquí me puse de pie a tomar una foto de una de nuestras reuniones trimestrales.
Siempre es un honor y un gusto reunirme con PADs que invierte tiempo, atención y dinero para subir de nivel. Aquí estoy en el último evento presencial que organicé antes de la pandemia.

Si lo ves, lo ves.

Me encantará compartir todo lo que he aprendido para construir riqueza transgeneracional. Este un evento pequeño, íntimo, donde podrás hacer muchas preguntas e interactuar con gente muy interesante.

Piensa que casi siempre nos preparamos para emergencias. Prepárate mucho más para las oportunidades.

Te veo en San Miguel de Allende.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

UNIVERSITARIO EXTRAORDINARIO

Estas son algunas acciones poderosísimas a tu alcance si eres universitario nivel clase media hacia abajo en México:

  • Obtén tu visa norteamericana ahora que estás en esta etapa escolar. Evita frustraciones posteriores donde te la niegan por no tener forma de demostrar que no te convertirás en un ilegal más en su territorio. Yo no obtuve este importante documento en su momento lo cual se convirtió en una pequeña pesadilla personal que me acompañó innecesariamente varios años y me impidió acceder a oportunidades en Estados Unidos.
  • Trabaja algunas horas o medio tiempo en empresas grandes como Cinépolis u Oxxo. La idea más allá del dinero es que conozcas procedimientos corporativos, que generes el músculo de balancear tus actividades como todo un pro y que dejes atrás la típica narrativa prima del fracaso donde tus compañeros repiten frases como “es que llevo muchas materias”, “es que este semestre es complicado”, “es que no me da tiempo por las tareas”, lo cual tú y yo sabemos que son meras excusas porque las fiestas, Netflix, los videojuegos, el romance y las salidas, para esos sí existe espacio. Desde la mitad de mis estudios universitarios colaboré en Harmon Hall dando clases de inglés. La madurez y contactos que esto me dio fue invaluable.
  • Asiste a la mayor cantidad posible de congresos estudiantiles fuera de tu ciudad. Aprende a moverte bien en aeropuertos, a conseguir hospedaje, cosas así. Construye la disciplina de disfrutar una larga noche de fiesta, regresar tarde al hotel e incluso así levantarte temprano y con buena actitud para las primeras actividades planeadas del día. Esto sí lo favorecí en mi tiempo universitario y me dio mucha confianza personal.
  • Ve al gym y haz ejercicio sin excusas. Tu cuerpo es una máquina que parece que va a estar en las condiciones prístinas en las que lo sientes ahora pero créeme, te vas a sorprender en lo fácil que cae en mal estado cuando comienzas a trabajar y no tienes la disciplina de cuidarte. Velo así: estás en tus tempranos veintes, te sientes como nuevo porque puedes emborracharte hoy y mañana andar por la vida sin problemas, pero esto no es sostenible ni deseable. Lo segundo es que has vivido poco, por lo tanto no han llegado a ti malas consecuencias reales de cosas que tuviste que haber hecho y no hiciste. Esto lo vas a experimentar mucho más adelante. Créeme: siempre llega. De las cosas que no hice en lo absoluto en mi etapa universitaria fue esto y pagué un precio terrible con mi salud. En retrospectiva, sí pude haber ido a un gimnasio y combinarlo con correr en las pistas del campus de haber tenido la inteligencia de eliminar historias pobres que taladraba en mi ser.
  • Aprende inglés muy bien. Si ya estudiaste un programa y terminaste en alguna escuela, hazlo de nuevo. El día que puedas entender muy bien todas las noticias en CNN, hacer llamadas telefónicas sin problemas y escribir un ensayo con seguridad, bueno, en ese momento tu dominio del idioma está comprobado, mientras tanto, no. Tuve la fortuna la oportunidad de ingresar a la universidad con el inglés ya detrás de mí lo cual expandió mis horizontes. Eso quiero para ti.
  • Deja de imitar a tu círculo cercano. Piensa global. Admira global. Ejecuta global. Tu círculo cercano de amigos están igual o peor de confundidos pero nadie lo va a decir en voz alta. El ego es muy grande para decir “tengo miedo”, “no sé cómo actuar”, “me siento mal habiendo escogido esta carrera” y demás cosas así. Lo que la gente a nuestro alrededor hace es tratar de lucir mucho mejor de lo que realmente está, así que no los tomes como referencia porque casi todo lo que nos muestran es superficial. Si no hay médicos profesionales exitosos en tu árbol genealógico, muchos de los consejos que tu familia pueda darte para esta área no son eso sino opiniones. Tuve la necedad emocional suficiente en mí en aquella etapa para ignorar a muchos a mi alrededor y así fue como me pude aventurar a ideas y relaciones que lucían exóticas en mi nivel socioeconómico.
  • Aprovecha los intercambios académicos disponibles a tu alcance. Vive fuera de casa de papá y mamá. Esto no lo hice y me hizo creer que el mundo era simplemente una ampliación de mi ciudad cuando esto no es el caso. Esta idea es fácilmente atacada con la respuesta de que no hay dinero, que no se puede, para qué, qué necesidad de alejarte de casa, etcétera. Venimos a volar, no a quedarnos en el nido por miedo. Tontamente tardé mucho tiempo en abandonar la casa de mis papás.
  • Invierte dinero todo el tiempo. Hoy en día, abrir una cuenta en GBM, Plus500 u otras apps en esta línea es incluso menos complejo que configurar tu avatar de Fortnite y coordinar la partida vía Discord. Abandona el pensamiento de que invertir es para los profesionales, que es algo para cuando ya ganes mucho dinero, que tienes tiempo. Entre más pronto lo hagas, más te va a amar tu versión futura. Si a los veintes comienzas con esta disciplina de comprar index funds —por ejemplo— y sostienes el asunto sin parar, a los cuarentas no te quiero contar la posición super privilegiada en la que te vas a encontrar. Nunca nadie aventó esto en mi radar y si pudiera regresar el tiempo, es de las cosas que absolutamente favorecería en mi comportamiento juvenil.
  • Medita como si fueras un gurú hindú de setenta años. Nos entrenamos en ser profesionales, responsables, creativos, innovadores, puntuales, estudiosos y demás conceptos que nos suelen poner dinero en la mesa, pero no moldeamos con la misma tenacidad la capacidad de desconectarnos, de abrazar la espiritualidad, de enfocarnos en un pensamiento trascendental. Ésta es de las acciones más poderosas que puedes meter desde hoy a tu cartera personal de habilidades. Este asunto es tan importante que absolutamente todos los políticos, empresarios y celebridades mundialmente relevantes lo hacen. Y todos ellos mencionan esta actividad como vital para su rutina. Si tú la insertas en ti desde ahora, te llevará a niveles altísimos muy rápidamente porque casi nadie sabe posicionar el ruido, el caos de su mundo y su mente en modo controlable.
  • Nada a contracorriente ahora que tienes fuerzas. YOLO es una filosofía que te invita a experimentar las cosas para que no llegues al final de tu vida y te arrepientas. El problema es que mucho YOLO te hace tonto. Combina esto con aprender a pensar. Casi nadie sabe pensar. Creemos que pensamos pero únicamente solemos llegar a la primera causa. Es decir, pensamos que el cigarro causa el cáncer y ya, pero no nos empujamos a pensar qué demonios hace que el cigarro aparezca delante de nosotros. Y así muchos otros ejemplos. Esto de pensar en el efecto del efecto es conocido como pensamiento de segundo orden. Tenlo activo. Tardé tres décadas en comenzar a hacer esto. Tú no seas así.
  • Ten amigos de todos los sabores y colores. No hagas extremadamente fuertes los lazos con tus compañeros de la universidad en el sentido de que vivas para ellos, respires con ellos a tu lado y así. Muchos cometen el tremendo error de ingresar a la uni, hacer un grupo de cinco amigos y a partir de ahí, el resto de los años hacer todo en conjunto con ellos. Van a las mismas clases, hacen todos los proyectos posibles juntos y luego en las noches siguen hablando en WhatsApp como si no hubiesen interactuado de frente en todo el día. Hospeda extranjeros en tu casa con couchsurfing.com, envía e-mails y mensajes de inbox a influencers que admires, paga por ir a eventos solo para conectar con nuevas caras. Cuando alguien que admires te regale tiempo, regálale libros a estas personas para enviar el mensaje de que eres alguien a tener en consideración ya que te comportas de una forma más sofisticada. No supe el valor de un networking amplio hasta que ya me resultó necesario ejecutarlo. No te pongas en esta posición.
  • Aprende a tu ritmo. La mentalidad de borrego en la mayoría de los universitarios es esperar a que un maestro decida abordar un tema o que tal semestre llegue porque ahí hay tal materia en la que por fin van a aprender tal técnica. Caray. Está YouTube, Platzi, Wikipedia, Google, Masterclass, etcétera. Deja de ser pasivo en lo que te interesa aprender. Acelera las cosas y te sorprenderás al ver resultados que otros no se van a poder explicar cómo obtuviste. ¿Sabes? Cuando cultivas la paciencia para esperar a que la institución te explique las cosas a su ritmo, llevas este comportamiento a tus futuros empleos y no te certificas en nada ni viajas a congresos ni compras workshops porque esperas que la empresa cubra todo eso. Esta actitud te deja a merced de los que nos movemos rápido, sin permiso y con sentido de urgencia para resolver las cosas que importan en la vida. Métete a muchos temas. Al momento de redactar esto acabo de inscribirme a un curso de chino mandarín con una maestra de Chile, estoy estudiando técnicas de Edward de Bono para desarrollar habilidades de pensamiento en niños y bueno, estoy todo el tiempo pagando eventos, descargando apps, leyendo tutoriales y viendo videos de todo lo que necesito desbloquear para avanzar en mis objetivos. Esto es de las pocas cosas que me hacen sentir orgulloso decirte que sí hago desde mi época universitaria.
  • Conversa sobre temas interesantes. Esto es difícil si mantienes siempre el mismo círculo de amigos, no porque no puedan ser personas interesantes, pero sí porque la cantidad de notas que pueden intercambiar entre ustedes siempre tendrá un límite natural. Además, su expertise en cualquier área de la vida está inherentemente limitado por la edad. La mejor forma de meterte a conversaciones increíbles para luego poder conectar mejor en tus pláticas con otros es escuchando buenos podcasts como el de Lex Fridman, Joe Rogan y Tim Ferriss. También leyendo libros geniales como los de Yuval Noah Harari, Walter Isaacson y John Brockman. La gente interesante es bienvenida en todos los lugares que importan.
  • Diseña tu vida. Casi nadie hace esto. Lo que ocurre a la gente es que simplemente suben los peldaños que les dicen que son los siguientes: de kínder pasas a primaria, sigue secundaria, después bachillerato, luego la universidad, aquí puedes elegir un posgrado o irte a trabajar directo. A partir de aquí, todo es lo mismo : trabajar muchos años con la esperanza de retirarte algún día en tu vejez. Esto no es un diseño de vida, es un elevador en el cual todo el mundo entra voluntariamente sin considerar siquiera la posibilidad de que hay otras maneras de abordar nuestra existencia. Tardé muchos años posterior a mi egreso de la universidad para ponerme al frente de mi vida. Ha sido doloroso y frustrante porque tuve que iniciar esta travesía desde cero. No esperes —como yo— a ser adulto padre de familia para trazarte objetivos con horizontes ambiciosos. Comienza ya.

Hay un universitario extraordinario en ti. Créetela.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

ESE ESCUDO PROTECTOR LLAMADO MOAT

“Moat” es un término popular en inglés de negocios. Se trata de la ventaja competitiva que una empresa puede conseguir para mantener protegidas sus ventas durante largo tiempo.

La mayoría de la gente piensa que la innovación tecnológica es el moat número uno, pero esto es más romántico que pragmático. Si hay algo fácil de copiar en este mundo esto es el código y los chips. Lo que te da un fuerte moat es la construcción de sencillas barreras escalables en el momento adecuado.

Shopee

Shopee es una startup china de e-commerce. ¿Sabes qué está haciendo en estos instantes para construir su moat y fastidiar a su competencia encarnada en Mercado Libre en estas latitudes? Está dando sus envíos gratis. Esto significa que Shopee está absorbiendo el costo de la entrega, lo cual puede parecer una locura pero en realidad —haciendo números— es más barato que el CAC tradicional, una métrica para medir el costo de adquirir clientes. La manera en que administrativamente se miden los dólares usados para tener nuevos clientes es a través de los descuentos, campañas y promociones que se activan. Lo que Shopee está haciendo es cambiar el manual y atacar directamente uno de los puntos de dolor más notables en la experiencia de compra en línea. Si has usado los servicios de Airbnb en algún instante de tu vida, sabrás que la cuota de limpieza es de los asuntos más odiosos a considerar en tu reservación. Bien. Pagar por un servicio de mensajería que te lleva a casa el producto que acabas de comprar está en este mismo nivel de fastidio para los clientes. Si logras eliminar esto, los deleitas y los haces adictos a tu plataforma. Esto es lo que está ocurriendo. Cubrir el costo de envío no es una estrategia eternamente sostenible, pero es un moat inicial fantástico para ampliar de manera exponencial tu base de usuarios. Lo que Shopee está haciendo es ejecutar de manera perfecta el crecimiento de una startup y no tonterías.

Oxxo

Oxxo es una cadena mexicana de tiendas de conveniencia que se ha vuelto un ícono de nuestro país. El moat de Oxxo es muy simple: la mayor cantidad de puntos de venta en todo el país. Si no compras en esta sucursal, compras en la que está en la siguiente calle y si no, en la que está a la vuelta de la esquina. Es imposible no toparte con un Oxxo en cualquier tipo de trayecto que hagas en transporte público o en tu auto en un día cualquiera. Cuando tu presencia es apabullante, la competencia no puede hacer mucho. Oxxo no es económico. Tampoco es algo de nicho que atienda a un sector específico. Oxxo es simplemente parte del firmamento. Hace años me invitaron a platicar en sus oficinas generales sobre innovación y ahí me comentaron que tenían un ritmo de inauguración de tres tiendas al día. Tres. Tiendas. Diarias. Supera eso.

Coca-Cola

El moat de Coca-Cola no es en realidad su sabor, que puede ser lo más delicioso del mundo si tal es tu preferencia. Lo que Coca-Cola construyó eficientemente es una distribución excelsa. Hay Coca-Cola en el desierto, en la montaña, en la playa, en la urbe, en la fiesta, en la reunión, en el partido, en todos lados. Siempre. Esto de la distribución es uno de los puntos más ciegos de los emprendedores novatos, que creen que la calidad de su servicio o producto lo es todo cuando en realidad vemos una y otra vez que ideas con menos características y méritos conquistan el universo simplemente porque dominan esto de ubicarse en todos lados a través de los canales correctos. Coca-Cola y Bimbo son dos marcas que han crecido como la espuma por el inteligente énfasis que han tenido en esto de la distribución desde el día uno. Seguramente hay soda y pan de mejor sabor en el mundo, pero esos empresarios no han aprendido cómo ponerlos fácilmente en tu manos, así que ni los conoces.

Apple

El moat de Apple es probablemente uno de los más reverenciados en la historia moderna de los negocios: tener control de todo el sistema, desde el software hasta el hardware pasando por las aplicaciones es algo que suena simple pero no ha habido otra organización capaz de replicar esto. Es muy raro dominar bien varios sombreros en los negocios de tecnología. O eres muy bueno en software pero no tienes idea de cómo hacer hardware bien —hola, Google— o al revés, tu hardware es genial pero tu software no —hola, China. Apple logró ser genial con ambos mundos y eso le dio una defensa increíble que hoy tiene a la compañía en el lugar privilegiado en donde está.

SpaceX

El moat de SpaceX son la cantidad de accidentes y crisis que la empresa ha sobrevivido a lo largo de veinte años. Las compañías son como las personas: hay unas que se quiebran emocionalmente antes que otras. El temple del fundador, del líder, lo es todo para mantener la moral enfocada en los objetivos de largo plazo. El tamaño de lo que te espanta es el tamaño de tu ambición. Elon Musk se mantuvo ecuánime y entusiasta ante [a] más de media docena de costosos cohetes que construyó y que le explotaron literalmente en la cara y [b] la amenaza de yacer en el borde de un inminente colapso financiero multimillonario de todas sus inversiones. Ser una bestia inamovible en lo psicológico es uno de los moats menos comentados pero más profundos que puedes desarrollar.

Con respecto a esto del moat, you need deep pockets for this shit.

En resumen, piensa en el moat como una especie de escudo protector de esos esféricos e invisibles que en las caricaturas los superhéroes usan para protegerse de los ataques.

Para tener moat, necesitas recursos amplios. En su versión más pura y simple, podemos llegar a dos elementos fundamentales que crean moat genial: dinero y tiempo, probablemente en ese orden.

Warren Buffett acuñó el término «moat» para negocios. Imagina un castillo que se protege de esta manera.

Sin dinero, Shopee no podría absorber el costo de los envíos de todos sus clientes. El error es pensar que Shopee está generando ganancias en estos momentos. No es así. Esta startup está enfocada en crear su moat y crecimiento al mismo tiempo.

Sin dinero, Oxxo no podría estar construyendo la tremenda cantidad de tiendas que abre a diario en Latinoamérica. El error es creer que con las ganancias de una sucursal abren otra. Su crecimiento está basado en inversiones institucionales fuertísimas que entienden el juego de conquistar primero la geografía y algún día las ganancias.

Sin dinero, Coca-Cola no podría haber desarrollado una de las primeras redes globales efectivas de distribución y logística. El error es pensar de manera simplona creyendo que por su sabor el mundo se enamoró y así de fácil y rápido se expandió por todo el planeta. El equivalente de lo que hizo esta compañía fue que primero construyó la carretera (hizo la gran inversión) y luego comenzó a cobrar el peaje (generar ventas).

Sin dinero, Apple no podría haber pasado años en modo R&D (investigación y desarrollo). El error del emprendedor novato es creer que todo el camino de la empresa debe estar claro desde el principio. Apple inició como una compañía de hardware que tuvo que volverse muy buena en software para cumplir con su visión. Pero esto requiere tener encerrado mucho tiempo a tus ingenieros y demás creativos “tonteando” con ideas hasta que alguna funciona y mejora la conversación con el mercado. El dinero para pasar tiempo en este modo exploración viene de inversionistas visionarios.

Sin dinero, SpaceX no podría haber soportado los descalabros tremendos que experimentó en los primeros años en todos los sentidos: perdía contratos, explotaban sus vehículos, se retrasaban en sus lanzamientos, etcétera. Se requiere un músculo financiero firme detrás de ti que entienda el potencial favorable al que se puede llegar si las cosas funcionan y que acepte la gran posibilidad de que esto tal vez no vaya a ocurrir así.

Esto del moat no es algo exclusivo de las empresas. Aquí te doy estos ejemplos porque en mi experiencia, son muy pocas las personas que entienden bien el mundo de los negocios. Lo que casi todos hacen es simplificar de una manera letal este mundo. Creen que todo funciona con una inversión inicial, hacer marketing, tener ventas, reinvertir ganancias y así crecer la empresa. Ninguna empresa que admires funciona así: todas tienen capital institucional visionario y firme detrás de ellos para generar moat y llegar al punto donde son admirables. Entiende el juego.

A nivel personal también podemos desarrollar moat. Y te voy a platicar cómo lo he hecho yo.

De vez en cuando recibo algunos e-mails de amables lectores que me comentan que encontraron uno de mis artículos publicado en el blog o en las redes sociales de alguien más que decidió abusivamente presentarse como autor de mi texto. Hace años, cuando comencé a escribir públicamente, esto me irritaba. Es naturaleza humana enojarnos cuando alguien se apropia de nuestras creaciones. Luego comencé a ignorar el asunto y tal es el estado en que me encuentro hoy. La gente puede copiar una pieza de lo que hago, pero no pueden sostener ni en su producción personal ni en su conversación el estilo que he taladrado en mi audiencia a través de más de una década de intenso trabajo constante. Copiar una canción de Shakira no te da el aire de Shakira, ¿verdad?

A lo que voy con esto, es que ejecutar ideas, escribir libros, tener un ecosistema de temas constantes, presentarme en conferencias y hacer eventos, todo esto en conjunto me ha generado un moat que es difícil de penetrar. No soy multimillonario. Apenas he alcanzado un cierto grado de micro-fama, pero mi ventaja es que este nicho, este pequeño espacio, es altamente defendible. Nadie confunde mis artículos, ni mi estilo, ni mis explicaciones con las de alguien más. Esto es poderoso y también algo que todos podemos hacer. Construye en diversas áreas en las que tienes habilidades a favor y mantente en ellas hasta que nuestra firma sea tan obvia que no tengamos que incluirla.

Para generar este tipo de moat hay que pagar un precio, aquel que involucra destacar.

Destacar suena bonito. Muchas personas dicen que les interesa esto cuando en realidad tienen pavor a la idea. Destacar es exponernos, ser vulnerables, crear nuestro camino. Y eso significa por definición ir en contra de lo que es normal, lo que es estándar. Y cuando nos comportamos diferentes, obtenemos automáticamente críticas y alejamiento de quienes no desean considerar otras alternativas a lo establecido, que es básicamente la mayoría de gente.

Así que para saber si estás construyendo tu moat, puedes medir qué tan promedio es tu mentalidad y ejecución, cuántas críticas estás recibiendo a tu manera de ejecutar en el mundo, qué tan fácil conecta la masa contigo en todos los aspectos.

Si sufres por lo mismo que todos, no estás construyendo moat.

Si te entusiasma lo mismo que a todos, no estás construyendo moat.

Si consumes lo mismo que todos, no estás construyendo moat.

Si usas tu dinero igual que todos, no estás construyendo moat.

Si reaccionas igual que todos, no estás construyendo moat.

Absolutamente todas las empresas que te mostré en estos ejemplos pasaron por la etapa de duras críticas antes de ser reverenciadas como hoy lo son. Piensa lo fácil que es criticar una app más de e-commerce, otra tiendita de abarrotes, una empresa de bebidas, una compañía de computadoras, otra que quiere conquistar el espacio y así. No tienen sentido en el inicio por una gran cantidad de razones: ya hay mucho de eso, todo el mundo lo hace, no hay espacio para innovar, es muy costoso crearlo, el mercado no está listo para ello, etcétera.

Tener moat no garantiza automáticamente que todo va a salir bien. La historia está llena de empresas y personas con gran moat en su momento y que hoy nadie recuerda. Lo que sí te puedo decir es que no tener moat sí garantiza ataques exitosos en tu contra. Esto es porque haces fácil que los demás asalten tu territorio. No construyes moat cuando te pones a merced de otros. Un ejemplo es el emprendedor que basa sus ingresos en la buena voluntad del marketplace de Amazon o en la precisión del algoritmo de anuncios de Facebook y un buen día pierde todo porque Jeff o Mark deciden hacer cambios sin consultar a nadie.

Hay quienes piensan que ser el primero en un área es un moat. Raramente es el caso. Piensa en todas las redes sociales de computadora que existen desde los setentas —sí, los setentas— y cuán pocas son las ganadoras hoy. Ninguna de ellas es fundadora de este campo. Esto se llama en inglés “first mover advantage”, algo así como “la ventaja del que hace el primer movimiento”, pero no te lo recomiendo. Es muy costoso y muy lento.

Tú enfócate en construir desde hoy el moat de tu empresa y el de tu persona con sencillas barreras escalables basadas en velocidad y recursos.

Ten este escudo protector esférico e invisible de los superhéroes a tu disposición siempre.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

PREMIO NOBEL DE DISEÑO GRÁFICO

Nadie te va a etiquetar como “diseñador profesional” si utilizas Canva. Sin embargo, millones quedamos bastante satisfechos con la ayuda que esta plataforma nos da para solucionar nuestras necesidades de logos, portadas, documentos y más.

¿Sabes? Tú no quieres estudiar la universidad en realidad, lo que quieres es el acceso a las recompensas financieras que en teoría eso te da. Tampoco quieres aprender inglés, lo que quieres es el acceso a las oportunidades que en teoría esto te regala. Y no quieres ser experto en diseño gráfico, lo que quieres son las oportunidades que las buenas combinaciones de imágenes, tipografías y colores traen a tu vida profesional. Nadie quiere estudiar filosofía y letras durante años para tener la capacidad de publicar un libro. Lo que la gente quiere es la oportunidad de destacar con sus ideas a través de un formato impreso que esté disponible para vender y regalar a diestra y siniestra.
Esto es exactamente lo que estamos resolviendo con masterbook.press.

En masterbook.press (mbp) intentamos que ingenieros, médicos, administradores y cualquier profesional interesado en impulsar su marca personal pueda hacerlo a través de tener su obra disponible en Amazon y otras poderosas librerías globales. Hace dos décadas, vender un curso por internet implicaba una producción fuera del alcance de la persona promedio. Hoy basta que tengas un smartphone con acceso a internet. Publicar un libro en la mente de muchos es un proceso inaccesible porque tienen atorada en su mente la narrativa de los años setentas donde hay que convencer a una casa editorial, firmar un contrato, sentarse muchas horas diarias durante meses para entregar un borrador y repetir el proceso una y otra vez hasta que el editor quede satisfecho.

Con mbp, la idea es que miles de personas normales que no somos ni Haruki Murakami ni José Saramago podamos publicar nuestro libro impreso sin necesidad de ser escritores profesionales. Las partes más complicadas en el proceso de poner un libro allá afuera son la redacción y la edición. En nuestro roadmap está atacar estos cuellos de botella con algo llamado GPT-3, que no es otra cosa que inteligencia artificial que nos ayudará a automatizar el asunto.

Recuerda que cuando alguien utiliza la palabra “automatización” lo que intenta expresar es que el asunto sea más rápido, más preciso y más barato.

Antes de YouTube, la cantidad de pasos para poner un video en línea estaba distribuida entre varias plataformas y era un caos. Hoy cualquiera puede subir contenido ahí y convertirse en un creador. Esa misma facilidad es la que estoy buscando que la gente tenga a su alcance para poder ofrecer sus ideas en formato impreso.

Tal vez te resulta extraña la noción de que estoy insistiendo con libros impresos en lugar de e-books, sobre todo porque soy un tipo que todo el tiempo habla de alta tecnología y eso de usar papel es anacrónico, por no decir que tampoco ayuda mucho a la sustentabilidad.

Mira, una startup solo puede resolver uno o dos problemas de manera dura y enfocada en el inicio. Si intentas hacer más, terminas siendo irrelevante. Ese lujo de meterte a diferentes áreas te lo puedes dar cuando tus recursos alcanzan niveles unicornianos. Te digo esto porque los libros impresos siguen y seguirán siendo el instrumento más poderoso de diseminación de idea en los niveles élite de pensamiento y ejecución mundial, así que en masterbook.press estamos enfocados en operar sobre esta línea.

La inteligencia artificial que queremos usar para automatizar procesos en mbp tardará todavía mucho tiempo en estar al nivel de los mejores editores del mundo, por lo tanto el resultado que podemos esperar del trabajo de estos algoritmos a la hora de revisar un texto va de bueno a muy bueno y esto es más que suficiente para la mayoría de personas.

Piénsalo así: tú no esperas recibir el Premio Nobel de Diseño Gráfico por haber utilizado plantillas de Canva para los anuncios de tu emprendimiento en Instagram, pero estás feliz porque todo luce bien y te está dando resultados, así que tampoco esperes el Premio Nobel de Literatura por haber escrito, editado, impreso y vendido tu libro con masterbook.press, pero hey, te va a encantar tener un texto profesional con tu nombre en tus manos.

La nota de hoy va en el sentido de que hay muchas maneras en que ya podemos hacer las cosas de forma más optimizada. Ya puedes comunicarte fácilmente de manera global con miles de personas a diario para crear una red poderosa que te dé apoyo, ideas y recursos. ¿Lo estás haciendo? Si no, es muy probable que estés detenido en esto porque tu mentalidad sigue siendo de la vieja guardia, donde esperas que tus amigos IRL sean los que te alimenten con oportunidades, inspiración y más. Esto es altamente limitante. IRL es un acrónimo común en Twitter para indicar “en la vida real” por sus siglas en inglés.

Ahora bien, ¿para qué demonios quieres un libro impreso? Cuando tienes un título profesional colgado en tu oficina y no entiendes el valor de poder cargar con una obra que lleva tu nombre, te aviso que estás ejecutando el error de quienes no veían la importancia de la computación personal en los noventas.

Fui testigo del inicio de la oleada tecnológica de tener computadoras en el hogar y la empresa desde los ochentas. Escuché muchísimas conversaciones donde “expertos” y “profesionales” decían que sí, todo eso estaba bien, pero que era un exceso comprar estos equipos, que no eran necesarios, que todavía podían hacer los cálculos con sus tablas logarítmicas impresas en lugar de usar hojas de cálculo y que los documentos se veían muy bien hechos en una máquina de escribir eléctrica en lugar de tener que usar un procesador de textos.

Esas personas se quedaron rezagadas a lo tonto cuando tenían frente a ellos la oportunidad de insertarse en la tendencia que hoy no es tendencia sino lo natural. Son las mismas personas que cuando apareció el iPhone dijeron que era un desperdicio gastar tanto en un dispositivo, que ellos estaban felices con su Nokia y que eso era todo lo que uno necesitaba.

No seas esa persona. Entiende cuando al hablar estás justificando tu suicidio profesional al quedarte voluntariamente atrás por la flojera de no meterte con curiosidad a lo que viene con fuerza.

La marca personal hoy es la computación personal para muchos en los noventas: algo que sabes que existe pero que no te preocupa mucho porque todavía se ve bien seguir usando tus tablas logarítmicas manuales y tu máquina de escribir eléctrica. Además, en tu trabajo no te contrataron por tu marca personal sino por los papelitos que pudiste mostrar y los exámenes que aprobaste.

Eso se va a acabar.

Así como hoy nadie se hinca ante ti porque incluyas computación e inglés en tu CV, nadie va a maravillarse en unos años por el hecho de que tengas algunos miles de seguidores en tus redes sociales. Será lo mínimo que se espere de cualquier profesional que se precie de serlo.

De nuevo: hoy no destacas por tener inglés y computación como habilidades. Es triste, pero cierto. Es lo que se espera de cualquiera en un nivel profesional. Mañana no vas a destacar por tener miles de seguidores en algunas redes sociales, será el estándar mínimo para tomarte en serio. Triste también e igual de cierto.

¿Verdad que no dirías que alguien es realmente parte de la comunidad web3 si no tiene un dominio .eth, su foto con ojos láser y una PFP hexagonal en Twitter mostrando un NFT de su propiedad? ¿Verdad que tampoco dirías que alguien es realmente parte de la comunidad que aplaude el metaverso si no juega con su Oculus en casa hoy? Bien. Entonces tampoco puedes decir que eres un profesional de vanguardia si no trabajas a diario en hacer más relevante tu marca personal exponiendo tus ideas en diferentes redes y medios.

¿Cuántos de tus colegas son autores de un libro impreso que puedan regalar a un potencial gran cliente en alguna negociación de consultoría fuera de su empleo actual? Bien. Cuando nadie está haciendo todavía las cosas, ahí es donde yacen las oportunidades. Por esto te decía que si no ves el valor de tener un libro impreso con tus ideas y nombre, bueno, estás atrasado en cómo funciona el sistema del mundo hoy.

Todos tenemos un libro dentro de nosotros. El problema es que no todos podemos ni queremos sentarnos durante meses a escribirlo. Esto es como si a mí me pusieras hoy a cocinar un pato a la naranja, no es imposible, pero voy a echar a perder el asunto durante mucho tiempo antes de dominarlo y sin la guía adecuada me voy a frustrar. Escribir es lo mismo: no todos tienen la destreza con ellos y adquirirla toma tiempo.

Ahora imagina que no tienes que sentarte a escribir sino que simplemente debes responder preguntas basadas en tu experiencia profesional específica, en tus puntos de vista de hacia dónde se dirige tu campo del conocimiento, en las herramientas más populares para el trabajo, en las mejores prácticas que se utilizan a nivel internacional para ejecutar las actividades. Todo esto lo sabes. Todo esto lo puedes explicar en varias entrevistas. Alguien lo puede transcribir. Alguien más lo puede editar. Alguien más revisar. Y alguien más diseñar para que al final esté listo como un producto físico que puedes ordenar en línea y recibir cómodamente en casa. Tú sólo escupes el contenido para que sean tus capítulos con tus párrafos con tus palabras. El resto lo hace alguien más.

Esto es www.masterbook.press, una herramienta poderosa para impulsar tu marca personal.

Uses o no mbp para crear tu libro impreso, hazte el favor de tu vida y empuja como loco y enfermo tu marca personal a diario. Hoy no la necesitas mucho tal vez, por lo tanto es el mejor momento para que comiences con esto. Aprende cómo moldear a tu audiencia, qué temas compartir, cómo diseñar tu imagen, haz lo que parece ridículo para la mayoría de tus colegas actuales. Cuando esto de la marca personal se haya vuelto necesario como saber computación e inglés, todos voltearán a ti sorprendidos de que hayas sido tan visionario al prepararte en todo esto con años de anticipación.

Sé un genuino profesional de vanguardia.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

EL MUNDO ES LENTO

Primera burbuja: Wearables

Hace unos días, rodeado de founders en un bar, trabé conversación con uno que usó la palabra «wearables». Me gustan los nerds, así que hablamos con interés del estado del arte en esta área.

He perdido millones y ganado oportunidades al vivir en burbujas tecnológicas.

Soy miembro del IEEE desde 1999, así que desde entonces recibo religiosamente mi copia de Spectrum, su revista estandarte, publicación a la par de Wired y MIT Tech Review. Recomendada.

En Spectrum leí uno de los primeros artículos que me cambiaron la vida. El artículo en cuestión lo encuentras aquí.

En él aparecen dos cosas importantes: la palabra «wearables» por primera vez en una publicación de este nivel y el nombre del Dr. Thad Starner. Ahí leí con fascinación todo esto de la miniaturización de sensores y las posibilidades de acceder a información con lentes y así. La cabeza me explotó igual que en 1992 cuando descubrí por primera vez los conceptos «realidad virtual» e «internet» en la revista Muy Interesante.

Enseguida escribí un e-mail a Thad Starner y lo invité a darnos una conferencia en la universidad al año siguiente. Solicité que nos hablara de su concepto de «wearable computing». Accedió y yo brinqué de alegría.

El Dr. Starner vino al evento al cual también invitamos a otras personas interesantes como el Dr. Peter Fromherz de Alemania que trabajaba en computación biológica, haciendo circuitos con dendritas. El asunto era toda una delicia nerd. Thad trajo su guante digital con el cual transmitía los comandos para interactuar con una pequeña pantalla instalada en sus lentes. Era un prototipo funcional, la iteración más reciente de las muchas que había comenzado a producir desde 1996 aproximadamente. Jamás se quitaba el hardware. Interactúe con él por primera vez en el lobby del hotel donde lo hospedamos. Fue una mezcla de plática social normal combinada con su destreza para escribir rápidamente con su guante mientras te vía a través de sus lentes con un micro-monitor. Literalmente estaba platicando con el futuro.

Las intérpretes que contratamos para las conferencias en inglés llegaron a la inteligente idea de traducir su concepto de «wearable computing» como «computación vestible», lo cual me pareció genial, aunque jamás he vuelto a escuchar este término fuera de nuestro evento.

Bien. Hasta aquí una de mis primeras interacciones con una potencial tecnología fantástica. Ahora te voy a explicar cómo perdí por no saber jugar el juego.

Cuando encuentres gente rara haciendo cosas interesantes, apuesta por ellos. Ve más allá de su personalidad o de la opinión que otros tengan de ellos. Enfócate en lo que son capaces de producir y demostrar en lugar de si los entiendes o te caen bien.

Cuando encuentres gente rara haciendo cosas interesantes, apuesta por ellos. Ve más allá de su personalidad o de la opinión que otros tengan de ellos. Enfócate en lo que son capaces de producir y demostrar en lugar de si los entiendes o te caen bien.

Como yo no sabía jugar el juego, vi todo el asunto de wearable computing como algo maravilloso, pero mi mentalidad tonta era «eso se hace en Estados Unidos, no en México», «eso está bien, pero aquí la realidad es otra», «eso es muy avanzado, yo no puedo entrar en ese mundo».

Resulta que los dueños de Google conocen a Starner años después que yo. Les fascina su idea. Le dan dinero, oficinas, staff y le dicen que por favor invente esa parte del futuro para ellos.

Esto es lo que tú y yo conocemos poco más de una década adelante como Google Glass.

De haber sabido jugar el juego de angel investment, VC y startups, habría conseguido la manera de meterme al mundo de los wearables a través de Thad Starner.

Aquí —los nerds que andan en esta burbuja— me van a decir que Google Glass fue un fracaso y bla bla bla. Sí, pero no. Google Glass fue la primera versión pública y fuerte de algo que será natural para mí y para ti en los siguientes años, donde traeremos estos dispositivos primero colgando en nuestra cabeza y poco después dentro de ella. Todo apunta hacia allá sin duda alguna. Sin-duda-alguna.

Bien. Entonces, la primera vez que perdí la oportunidad de insertarme ganadoramente en una burbuja de tecnología fue esa, conociendo al padre de una nueva tendencia cuando nadie le ponía mucha atención (este es siempre el mejor instante para invertir en alguien).

Thad Starner comenzó en 1994 a construir prototipos de lentes que transmiten información al usuario mientras tiene una interacción social, lo que hoy llamamos Mixed Reality (MR). Esto ya se usa en algunas soluciones industriales pero no ha conquistado el mercado de consumo. Estamos en 2022, es decir, veintiséis años después, esta idea de lentes-wearable todavía no despega como se supone que debería. Ocurrirá ˝pronto» por la convergencia con otras tecnologías que hará el asunto más lógico y digerible para las masas.

Mira, otro ejemplo: la realidad virtual está en desarrollo desde los ochentas, es decir, ha tardado muchísimo más que la idea de Thad Starner y todavía no es mainstream. ¿Cuánta gente a tu alrededor la usa a diario?


Segunda burbuja: Startup en la web 1.0

La segunda burbuja en la que perdí millones fue en la creación de una startup a finales de los noventas.

Me convertí en webmaster en 1996. Este era un término que hoy ha caído en desuso, pero en aquel entonces significaba diseñador/desarrollador web. Tenía algunos clientes corporativos y un conocimiento bárbaro para la época sobre cómo crear portales de internet.

En 1998, lancé un portal llamado «electrónica-itv» para servir a mis compañeros de la universidad con recursos, foros y correo electrónico basado en web. Fue un éxito que me dio la oportunidad de pertenecer al equipo que organizó el tipo de eventos con el que trajimos a Thad.

Las palabras «emprendedor» y «startup» jamás cruzaron por mi radar en aquellos años, no eran comunes en mi pequeña ciudad ni en mi círculo limitado. Comencé a escucharlas por el 2006. Nunca consideré lanzar un negocio de internet en aquel instante perfecto de la web 1.0.

Me gusta pensar que si en el año noventa y nueve hubiese leído Cryptonomicon [ español | inglés ], ello me habría empujado a abandonar la universidad para fundar alguna empresa de internet en mis tempranos veintes. Esta idea suena normal hoy, pero era inaudita para un chico como yo, sin ejemplos de ese otro mundo posible.

Bien. Vamos haciendo una especie de resumen: no me inserté en el mundo de los wearables en un momento ideal por falta de conocimiento al igual que tampoco lancé una startup web 1.0 porque no conocía el juego.

Luego viene la «criptorevolución».


Tercera burbuja: Cripto

La criptorevolución es esa idea romántica que muchos tienen donde las monedas digitales van a hacernos libres, todo va a ser mejor, más seguro y la utopía prometida por los bits nos dará la felicidad absoluta. O algo así.

Jugué mucho tiempo con Linux al poco rato de que Linus lo inventó. Y junto con muchos otros entusiastas de sus diversas distros y así, pensé que el mundo abrazaría fácilmente este sistema operativo que era claramente superior a Windows y demás. ¿Cuánta gente normal conoces que utilice a diario Linux como su sistema operativo predeterminado hoy en día? Personas normales, no tus amigos metidos en alta tecnología. ¿Ya notaste que casi nadie usa la palabra y mucho menos el sistema directamente?

Tú y yo y prácticamente todo el mundo somos usuarios indirectos de Linux a cada segundo en que andamos aquí en internet usando plataformas que corren en servidores que funcionan con este sistema —la absoluta mayoría. Ahora te explico qué tiene que ver esto con cripto.

El error que muchos cometimos con Linux fue pensar en términos técnicos y hacer comparaciones simplonas de precio, rapidez y cosas así para convencernos que el mercado funcionaría de manera lógica y lo aceptaría sin problemas dejando al omnipotente Windows fuera del juego. Windows hoy sigue vigente. Y Linux también, aunque financieramente en un muy distante segundo plano. Los entusiastas de Blockchain cometen el mismo error: creer que es inminente la victoria de esta tecnología, que «todo mundo» verá su superioridad y abandonará el dinero fiat.

Blockchain es genial, pero pedirle a alguien fuera del mundo tech que tengan una «cold wallet», que paguen «gas», que administren su lista de «tokens», que compren el «dip», es como aventarle a la cara un grueso manual de usuario de Unix a alguien sin conocimientos de informática: insultante, intimidante e indescifrable.

Blockchain es genial, pero pedirle a alguien fuera del mundo tech que tengan una «cold wallet», que paguen «gas», que administren su lista de «tokens», que compren el «dip», es como aventarle a la cara un grueso manual de usuario de Unix a alguien sin conocimientos de informática: insultante, intimidante e indescifrable.

Muchas cosas van a mejorar con las criptomonedas, pero no será el paraíso que piensas ni la solución a todos los problemas del mundo. Es todavía DEMASIADO temprano en su desarrollo y tomará décadas aprovecharlas en todo su potencial. Y cuando esto ocurra, lucirá normal.

Nuestros abuelos usan Linux pero no lo llaman así. Abren WhatsApp y envían fotos, audios, texto y pronto dinero sin saber que se conectan a sesiones encriptadas a servidores Linux remotos. Cuando Blockchain gane, nadie hablará de él porque estará funcionando de forma oculta.

Todo esto para decirte que me topé con Bitcoin por ahí del 2013 y me encantó. No me metí a fondo al asunto porque cometí el error de escuchar a una señora cero-tecnología hablar del asunto en 2017 y asumí que la oportunidad había pasado dado que ahora literalmente cualquiera estaba hablando del tema. Y bueno, el FOMO pega con más fuerza siempre a los tech nerds, porque nuestro ego nos empuja a demostrar a los demás que somos «inteligentes», «visionarios» y estamos al día con las tendencias. Por aproximadamente dos segundos sentí que debía meterme a ICOs, NFTs, DAOs y demás. Al final, no hice nada y podrías agregar esto a mi lista de oportunidades exponenciales que dejé ir en su etapa temprana.


La «victoria».

Pero aquí viene la «victoria».

En 2015, unos socios y yo lanzamos VERSE Technology. La idea era vender tarjetas de desarrollo para proyectos IoT. Vendimos poco más de cien alrededor del mundo. Fueron muy bien recibidas hasta por nuestra competencia.

«Perdí» el tren de los wearables, la web 1.0 y cripto, así que juré no perderme el del IoT. Para el año en que comenzamos con esta startup, mis socios y yo llevábamos tiempo escuchando el término y llegamos a la conclusión de que era inminente la explo$ión de oportunidade$.

Bien. Recuerda que estoy intentando explicarte cómo entender las verdaderas oportunidades de tecnología. Esto implica mezclar temas de startups, VCs, tendencias, inversiones y así. Todos estos puntos pueden parecer random pero están conectados.

El IoT —para los que no saben— es una capa del internet que se encarga de hacer que las cosas hablen entre ellas. Que tu refrigerador pueda reportar temperatura y consumo de energía a tu smartphone, por ejemplo. El IoT genera muchísimos más datos que nosotros los humanos.

Entregamos datos valiosos a nuestros clientes para que tomen mejores decisiones en sus procesos de producción.

Cuando respires, come y creas tecnología todo el tiempo, vives en una burbuja, en una caja de resonancia donde ves inminente que ciertos términos se vuelvan parte del firmamento de la humanidad. Esto ha pasado con realidad virtual, los Google Glass, cripto, Linux y así. Yo vivo en esa caja de resonancia y en su momento, hace algunos años, pensé que la revolución IoT estaba a la vuelta de la esquina y que era un momento perfecto para capitalizar en ello, que era lógico y que no me iba a quedar atrás.

Aquí viene la lección: el mundo es LENTO. Lento, lento, lento. Lo que ves en periódicos, portales, revistas, documentales, donde celebran a emprendedores por su éxito y visión, si analizas, son cosas que realmente empezaron de una forma u otra AL MENOS hace diez años.

Aquí viene la lección: el mundo es lento. Lento, lento, lento. Lo que ves en periódicos, portales, revistas, documentales, donde celebran a emprendedores por su éxito y visión, si analizas, son cosas que realmente empezaron de una forma u otra al menos hace diez años.

Muchas de las empresas o tecnologías que celebramos hoy como tendencias o moda no generan ganancias todavía (Uber, por ejemplo) y no aportan soluciones prácticas en el mundo real (Blockchain). Tienen gran potencial de éxito, pero no han llegado ahí.

Entonces, cuando volteo a ver qué ha pasado con nuestra startup de IoT — VERSE Technology — y me pregunto porque no soy un «billionaire» todavía, recuerdo los lentes wearable de Thad Starner, que 26 años después todavía no son de consumo masivo pero lo serán. En el gran esquema de las cosas, VERSE Technology lleva pocos años realmente. Hemos cometido tremendos errores y ejecutado decisiones excelentes. La más importante —creo— es haber hecho un giro de B2C a B2B cuando vimos la lentitud de crecer vendiendo dispositivos uno por uno.

Puedes ver por menos de medio segundo en este video mi debut como actor en un comercial de Microsoft para una campaña de marketing a nivel mundial.

B2C es cuando tu empresa vende directamente al cliente. Esto hace Apple. Compras sus productos como individuo. B2B es una empresa vendiendo a otra. Esto lo hacen empresas como IBM, por ejemplo. Y hay algunas que pueden mezclar ambos mundos con éxito, como Microsoft.

En VERSE Technology nos enfocamos en vender a clientes grandes que aunque toman más tiempo cerrar un trato cuando lo conseguimos, hablamos de un volumen que nos permite crecer. Esto ha sido doloroso como no tienes idea porque era una mentalidad y procesos que desconocíamos.

El IoT residencial —tu refrigerador hablando con tu smartphone— todavía no despega. Va a tardar mucho todavía. No pienses que porque vives en un buen vecindario y te rodean algunos aparatos conectados a internet esto ya es masivo. Lo repito: falta mucho. Y para llegar ahí, al punto donde el mercado B2C ya esté consumiendo masivamente IoT, bueno, necesitas mucho capital que sostenga tu operación durante largos periodos. Lo cual no teníamos ni tenemos y por eso hicimos un giro hacia donde ya el dinero comienza a circular, B2B.

Esta es la oportunidad exponencial de tecnología a la que he logrado subirme, no sé todavía si con éxito, pero sobre la que espero poder contar algo positivo en los próximos años. Tener éxito con una startup de hardware es extremedamente duro, me dicen por todos lados, pero a Marisol Capetillo y a mí nos gustan estas cosas, este tipo de retos. IoT residencial todavía no despega, ese es el resumen de esta parte. El IoT industrial es donde el capital y las posibilidades están creciendo a diario. Es el mismo giro que Magic Leap hizo.

Desde aquí supervisamos la operación de nuestros dispositivos y dashboards instalados en fábricas inteligentes.

Los emprendedores nos entusiasmamos por nuestras cajas de resonancia que nos dicen que nuestra visión es correcta y las voces que escuchamos y las redes que consumismos nos hacen pensar que «todo mundo» ya se va a meter a tal tendencia cuando en realidad —recuerda— el mundo es LENTO.

Aprovecha oportunidades subiéndote a ellas en el instante adecuado y entendiendo que van a tomar probablemente más de una década en ser todo lo genial que prometen. Así funciona el asunto. Ya lo he visto de cerca en varias ocasiones. Sé de lo que te hablo. Relájate pensando que vas tarde al juego de cripto, por ejemplo. Todavía estás a tiempo, pero falta muchísimo para que tenga sentido. No compres todo el ruido de la burbuja a la que te has metido. Sé pragmático. Analiza bien. Entiende cómo funcionan realmente las cosas.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

INGLÉS, MARCA PERSONAL, EJERCICIO Y LECTURA HOY

Gran error: poner en tu agenda al inglés, a tu marca personal, al ejercicio y a la lectura «para cuando tengas tiempo». Estas cuatro acciones son tu verdadero trabajo. Ejecuta todas a diario y verás resultados fantásticos a corto y largo plazo.

Si dices que no tienes tiempo, estás equivocado. Tienes mal definidas tus prioridades. Estás mal organizando. Y estás dejando que gane la vocecita floja, derrotista y saboteadora que todos tenemos dentro.

Si piensas que es una exageración hacer estas cuatro cosas todos los días pero religiosamente a diario escuchas noticias, tonteas en TikTok, te desvelas y pierdes el tiempo con dramas en WhatsApp, bueno, calibra mejor tu visión.

Si crees que esto te va a distraer de hacer bien tu trabajo, te aviso que lo mejor que puedes hacer siempre para tu desarrollo profesional es convertirte en alguien más genial.

Con el ejercicio mejoras tu enfoque y disciplina no sólo en el gym sino en la oficina. ¿Me estás diciendo que esto no te beneficiaría en tu trabajo?

Con la lectura accedes a las mejores mentes del mundo y sus ideas. ¿Me estás diciendo que esto no te beneficiaría en tu trabajo?

Con el inglés reconfiguras tu cableado cerebral para pensar de una manera más precisa y global. ¿Me estás diciendo que esto no te beneficiaría en tu trabajo?

Con tu marca personal consigues más atención a tus proyectos y habilidades. ¿Me estás diciendo que esto no te beneficiaría en tu trabajo?

Si todo esto te resulta exótico porque tus amigos, familiares o colegas no lo hacen, ve la gran oportunidad que esto representa: ejecutarás en áreas estratégicas a las cuales tu círculo no está poniendo atención y por definición obtendrás oportunidades que ellos no.

La vida cambia cuando instalas inglés, lectura, ejercicio y marca personal en tu rutina como elementos predeterminados justo al lado de dormir, comer, ir al baño y respirar.

Te digo todo esto con amor, desde la posición del tipo flojo y desenfocado que fui durante mucho tiempo. Estas acciones que te recomiendo son las que más me han acelerado para poder construir cosas interesantes con mi vida personal y profesional.

Programa tu mente. Levántate temprano. Buena actitud. Sé necio y ejecuta lo que importa.

Si alguno de estos hacks activó algo positivo en ti, comparte este post de Twitter:

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

PROFESIONAL DE VANGUARDIA

El segundo cambio de paradigma.

Imagina que estamos presenciando la conversación de un adolescente, catorce años, hablando con su papá —quien es herrero— y le propone la idea de asistir a la escuela. “¿Para qué?”, pregunta padre. “Para tener una educación”, responde con obviedad el hijo. “¿Y el trabajo? ¿Cómo vas a alimentar a tu familia?”, cuestiona quien ve toda esa idea de la escuela como un asunto teórico y exótico. “Cuando haya terminado la escuela, tendré oportunidades que me pagarán mucho dinero, papá”.

Después hablan del tiempo y la inversión que todo eso requiere. Papá ama a su hijo, pero no entiende este nuevo concepto de la universidad donde uno pasa años con libros para que al final te den un papel que dice que eres experto en un tema. En sus tiempos, todo esto se conseguía sin estudiar en un pupitre. Ser aprendiz durante muchos años era el camino natural. Heredar las habilidades, los clientes y el taller de nuestro mentor era lo esperado. Y así era como obtenías los recursos para sostener a tu familia de siete, nueve u once criaturas.

Piensa que hoy en día esto mismo ocurre cuando le propones a la vieja guardia el asunto de convertirte en influencer. Lo que hoy defendemos es lo que ayer combatíamos: la universidad, la escuela, el periodo de instrucción formal y sometido a palabras, espacios cerrados y tutores principalmente sin experiencia.

Y es entendible. Durante varias décadas —ni siquiera siglos— el mundo ha funcionado bien así: ten un certificado en contaduría, medicina, ingeniería, pedagogía, etcétera para conseguir un empleo estable en el cual desempeñar tu conocimiento y habilidades durante unas tres décadas y así obtener una casa, un auto y comida para tu esposa y tres hijos (ya son tres nada más).

El primer cambio de paradigma fue de aprendiz a profesional con estudios universitarios formales.

El segundo cambio de paradigma —el que vivimos hoy— es pasar de profesional a influencer con aprendizaje autodidacta y validación informal.

Es difícil abrazar esta idea cuando la imagen que tenemos taladrada de un médico o un ingeniero es alguien respetable, serio, con sabiduría automática entregada por un conjunto de firmas, vestido de manera pulcra, con un diseño personal estudiado para inspirar aprobación entre sus colegas.


Irreversiblemente atrás.

La palabra influencer evoca jóvenes entusiastas haciendo cualquier cosa posible para llamar la atención en pocos segundos y comportándose en lo que consideramos un modo ridículo y poco profesional.

Cuando estos influencers pueden conseguir —como hoy lo hacen— que el mercado los premie rápidamente en términos de reputación y dinero, debemos estudiar el asunto e insertarnos en él, lejos de reírnos, minimizarlo y pensar que es una moda.

Deja de ser el padre que no puede abandonar la idea de que su hijo debe ser aprendiz de alguien para poder tener oportunidades en la vida cuando enviarlo a la universidad le abriría un mundo del que no tienes idea y que por eso no puedes abrazar con ánimo.

Deja de ser el profesional que no puede abandonar la idea de que ser influencer es ser joven y ridículo simplemente porque no entiendes lo fantástico que es tener un gran nivel de acceso a una audiencia cada vez más amplia y un canal propio y poderoso de distribución de ideas y proyectos.

Si no estás trabajando en ser influencer porque los preceptos taladrados en ti por la vieja guardia no te dejan, te estás quedando irreversiblemente atrás.

Y en unos años, con tu soberbio grado académico de medicina o ingeniería, cuando veas que tus colegas con canales de YouTube, blogs, feeds en Tiktok e Instagram, consiguen participar en asuntos que jamás se te presentan, recordarás este ensayo y cómo te fastidió que Aarón Benítez te dijera que las creencias que defendías no eran aptas para el futuro.


Resistencia económica, laboral y emocional.

Dice Peter Thiel que hay una burbuja en esto de nuestra adoración automática a la educación universitaria y a la manera en que pensamos en nuestra carrera profesional. Explica que la pre-condición para saber que todo esto es una burbuja es el hecho de que hay una creencia intensa que impide que cuestionemos el asunto. Y sí: dile a tu círculo cercano esto, que ser influencer es lo único que te va a dar verdaderas oportunidades en el futuro y verás las risas, las burlas y los comentarios sarcásticos por lo que ellos perciben como tu criterio ridículo e inocente.

Necesitas desarrollar resistencia económica, laboral y emocional para poder ser parte exitosa del futuro.

¿En serio crees que desarrollas resistencia económica cuando trabajas para una empresa pensando que estás en un empleo estable que va a durar varias décadas?

¿Sigues con la ilusión de que en tus ratos libres vas a emprender un proyecto o inversiones que te darán libertad financiera sin entender que la gente que se dedica veinticuatro horas enteras al día a esto no tiene garantizados sus resultados?

¿Sigues pensando pobremente que destacar te trae más problemas que ventajas?

¿Sigues creyendo que lo que estudiaste en un periodo de tu vida es suficiente para el resto de tu existencia?

La resistencia económica es poder tener diferentes fuentes de ingreso, ser creativo para que los recursos fluyan hacia ti.

La resistencia laboral es la capacidad de ser flexible con tus conocimientos, tus habilidades y tu actitud para insertarte en las posiciones que más te convengan en momentos estratégicos. Hoy eres ingeniero de diseño, luego director en una empresa de construcción y después socio de una empresa panificadora a la vez que profesor de un instituto en línea. ¿Por qué no?

La resistencia emocional es controlar a voluntad la influencia de todas esas vocecitas tanto internas como las de tu alrededor que —según tú— te juzgan implacablemente por estar ejecutando tu vida profesional de manera distinta a la que todos los demás lo hacen.


Inventando los caminos.

Este mundo interconectado hace más difícil la estabilidad a la que estábamos acostumbrados. En el año dos mil uno, diecinueve tipos con cuchillos arriba de aviones comerciales desencadenaron guerras con repercusiones globales incalculables. Y en el año dos mil cuatro, menos de media docena de universitarios iniciaron en sus dormitorios una compañía que ha reinventado las comunicaciones interpersonales de toda la humanidad. ¿En serio crees que el mundo es estable cuando estos ejemplos demuestran lo poco que se necesita para agitar todo en poco tiempo? ¿Eres tan inocente para pensar que la empresa, la industria, el área en la que estás, es a prueba de toda esta disrupción?

Los profesionales de la vieja guardia adoran los caminos establecidos que todo el mundo entiende.

Los profesionales de vanguardia van inventando los caminos que necesitan para tener más y mejores oportunidades de forma constante.

El libro de reglas que sirvió a las generaciones anteriores ha muerto. Entérate.

Las nuevas reglas son lo digital, lo rápido, lo minimalista.

Ser influencer es algo tan serio que parece juego.

Ser influencer es algo tan obvio que golpea nuestro intelecto porque queremos asignar la idea a un conjunto muy peculiar de personas raras, a algo al margen de nuestros asuntos serios.

Ser influencer no es ser emprendedor.

No todos tenemos que ser emprendedores ni lanzar nuevas compañías o instituciones.

Pero todos deberíamos estar ocupados en ir creando primero nuestras audiencias y luego nuestras tribus para poder construir aquello que —te repito— nos puede dar a ellos y a nosotros más y mejores oportunidades.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

ERRORES DE AMBICIÓN

Este es uno de los principios que más guían mis acciones:

All courses of action are risky, so prudence is not in avoiding danger (it’s impossible), but calculating risk and acting decisively. Make mistakes of ambition and not mistakes of sloth. Develop the strength to do bold things, not the strength to suffer.

Es de Maquiavelo. Y una traducción iría así:

Todos los cursos de acción son arriesgados, así que la prudencia no está en evitar el peligro (es imposible), sino en calcular el riesgo y actuar con decisión. Comete errores de ambición y no errores de pusilanimidad. Desarrolla la fortaleza para hacer cosas audaces, no la fortaleza para sufrir.

Walter Isaacson relata que por pocos días —y por única ocasión en sus vidas— se reunieron al mismo tiempo Leonardo da Vinci, Nicolás Maquiavelo y César Borgia. Lo que el polímata por excelencia, el consejero por excelencia y el millonario por excelencia hayan discutido, ha de haber sido fascinante. Se dice que Maquiavelo estudió a fondo las acciones de Borgia y que basó muchas de las notas de su famosa obra en el análisis de los resultados que su benefactor obtuvo.


Cuando eres audaz, los audaces encuentran natural reunirse contigo.

Esto es bastante cierto también al revés: cuando te permites vivir en la indecisión, los indecisos encuentran cabida fácil en tu entorno, generando así que te ahogues en un ciclo vicioso.

Sé audaz. No te lo digo como slogan, sino como resumen práctico de la manera en que intento vivir.

Fácil no es.

Cómodo no es.

Los dolores de cabeza y las molestias emocionales que la audacia me ha dado a lo largo de los años han sido brutales. No te digo esto de forma romántica o exagerada sino como un establecimiento de los hechos que estoy guardando para algún futuro libro donde te platicaré el asunto al desnudo. Más allá de esos dramas que escribiré, quiero decirte que tomes la frase que hoy estoy compartiendo contigo y la internalices.

Entiende que siempre vas a cometer errores.

Siempre, baby.

Entonces comete errores de ambición.

Te puedo decir que todos mis errores en los últimos diez años han sido de ambición. Bastante dolorosos, como ya te lo dije. Lo genial es que el aprendizaje ha sido acelerado e impresionante.

Ahora puedo comparar aquellos errores de pusilanimidad que cometí incesantemente en mis veintes contra los de ambición en mis treintas. Una vez que te acostumbras a la audacia/ambición, actuar pusilánimemente queda descartado de tu organismo.

Haz que tus tripas vomiten naturalmente la pusilanimidad.

Ayer platicaba con un cliente de mis servicios de coaching. Me comentaba de una negociación donde necesitaba obtener cierta cantidad de sus socios. Le dije que solicitara diez veces más, que no sabía si lo iba a necesitar. Me dijo que ya había hecho números y que sólo hacía falta lo que me decía. Le dije que no: que siempre hay imprevistos y que estaban planeando para un par de meses cuando debería estar empujando medio año al menos, pero más importante, que no dejara que lo dominaran ni el miedo ni la pena de solicitar el combustible económico adicional necesario. Porque eso era: miedo. Le expliqué que es igual de cansado y frustrante negociar la cantidad x que la cantidad 10x, así que mejor lo empujé a que se entrenara en la opción más ambiciosa.

Piensa que tal vez eres pobre por el nivel de

  • tu ego,
  • tus decisiones,
  • tus relaciones,
  • tus prioridades,
  • tus reacciones,
  • tu desempeño y
  • tu visión.

Sí, claro: también por culpa del sistema, geografía, suerte y genes, pero eso no lo puedes alterar. Te puedes indignar con esto que te digo. O puedes ejecutar al respecto.

Nos han taladrado que ser ambiciosos es algo malo.

Y así morimos pobres y frustrados.

Sé ambicioso y luego balancéalo con ser generoso.

Generoso con tus ideas. Con tus recursos. Con tus relaciones.

No mueras pobre ni frustrado.

Prométete que a partir de aquí, todos tus errores serán de ambición.

¿Qué tal pasar a modo audaz con esa personita a la que nunca le has pedido directamente que tenga una cita contigo?

¿Qué tal pasar a modo ambicioso con esa idea que dices que quieres lanzar al mundo pero mantienes secreta para que nadie te critique?

No sé, cosas así.


¿Qué es lo peor que puede pasar al ser ambicioso?

No lo sé. Pero hoy estoy escribiendo artículos como éste a miles de personas de alto desempeño cuya sangre está regada por todo el planeta. Varios de ustedes responden mis mensajes con sus historias, me hacen preguntas, me contratan, compran mis cursos, van a mis eventos, nos hacemos amigos, combatimos la soledad de la mente, nos recomendamos apps, libros, influencers, canales de Youtube y demás.

Hey, no es tan malo.

El pago han sido todos esos duros dolores de cabeza y agobiantes molestias emocionales que ya te dije que van para un libro posterior.

¿Qué es lo mejor que puede pasar al ser ambicioso?

No lo sé todavía.

Sigo en ello.

Únetenos.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

¿POR QUÉ NO ESTÁS EN ESTE CLUB?

Nadie me explicó las reglas del juego.

Del juego llamado avance empresarial.

Recuerdo a Álvaro, Jesús y Héctor en la primaria. Los cuatro éramos inseparables. Jugábamos y nos reuníamos dentro y fuera de la escuela todo el tiempo. Teníamos amigos periféricos, ya sabes, aquellos que nos agradaban pero que no eran realmente parte de nuestro círculo interno. Cuando un maestro nos asignaba un proyecto en equipo, nuestra reacción natural era voltear a buscarnos con la mirada en el salón de clases para asegurarnos que —como siempre— íbamos a hacer las cosas juntos.

Bien. Aquí va la primera nota que me tomó años internalizar en el camino del desarrollo de negocios: todo es un club, todo es una organización, todo es una cofradía. Llámalo como quieras. Cuando estás fuera de algo, estás realmente fuera de algo. Y cuando estás dentro, man, you’re really in.

La importancia de vivir en la ciudad adecuada, acudir a la escuela adecuada, hacer los amigos adecuados y tener un empleo adecuado es invaluable. Yo no entendía esto porque crecí con esa romántica y débil idea de que lo importante es estudiar mucho, ser “inteligente” y luego trabajar duro para conseguir cosas en la vida.

“Mi trabajo es dejarles recursos y relaciones a tus hermanos y a ti”, expliqué hace unos días a mi hijo mayor. Esto lo he decidido así porque a mí me tocó comenzar desde cero sin R&R y es horrible. Es un camino bastante frustrante y cansado si eres ambicioso y quieres construir cosas de gran nivel. No me quejo (mucho) porque hay quienes comienzan no desde cero, sino desde niveles todavía mucho más abajo.

Sin embargo, hay personas que —como te decía— estuvieron en la ciudad adecuada, estudiaron en las escuelas adecuadas, hicieron las amistades adecuadas, se especializaron en el área adecuada en la universidad y trabajaron en los lugares adecuados. Ellos comienzan de manera predeterminada en niveles muy superiores al cero. Y qué bien. Honestamente, todos queremos dar oportunidades en este estilo a nuestros hijos.

Lo que te quiero informar es que en esto del avance empresarial, lo que sea que quieras ejecutar va a ser lento y desgastante si no eres parte del club, si no te conocen, si no tienes pedigree, si nadie sabe que existes. Cuando no queremos aceptar esto, cuando ni siquiera lo consideramos, vivimos con la idea simplona vista en alguna película o serie de televisión donde un gran producto, un gran servicio, un gran diseño, un gran plan de negocios nos va a abrir mágicamente la puerta con otros empresarios para convertirnos en sus iguales, hacer tratos con ellos y demás. Puede ser, sí, pero no es la norma, no es el comportamiento estándar. De hecho, es rarísimo, por decir lo menos. Lo que los hombres de negocios hacen es lo que tú y yo hacíamos con nuestro grupito de mejores amigos en la escuela primaria: voltear a vernos todo el tiempo y querer hacer las cosas con ellos nada más, con quienes conocemos, con aquellos con quienes nos sentimos cómodos.

El resumen de esta nota es que seas totalmente consciente cuando estás fuera del círculo, cuando no eres parte del club y que actúes en consecuencia. Esto no es para darnos latigazos emocionales y llorar culpando a la teoría de la conspiración pensando que los malditos cerdos capitalistas no nos dejan crecer porque no somos parte de su hermandad. Es entender que nos corresponde comenzar desde cero y tenemos que hacer cosas que otros tienen resueltas desde la cuna por la simple razón de que sus papás, sus maestros, sus amigos les entregan en bandeja de plata los hacks que necesitan para moverse con rapidez y precisión. Gente externa como tú y como yo tenemos que descubrir esos hacks por nuestra cuenta.


¿Cómo ser parte del club?

Esto no es diferente a cualquier relación: tienes que seducir. Nadie te va a dar un ticket de acceso directo a la hermandad. Tienes que demostrar resultados con tu ejecución implacable. Las empresas, productos, servicios que con éxito puedas colocar en el mercado y que sean visibles, todo eso es lo que vas a cargar contigo de manera intangible. Estos activos invisibles —lo que has vendido y posicionado con dureza a muchos clientes durante un largo periodo sostenido— son tu ticket de pre-ingreso. Ese pre-ingreso luce como invitaciones, conversaciones, oportunidades. Tu ticket de entrada no es un plan o una publicación en LinkedIn. Tú quieres que ellos te llamen. Primero serás una curiosidad y digamos que tendrás un pie en la puerta del club. Si mantienes tu ritmo de ejecución, aprendes sus reglas, su idioma, su comportamiento e imitas bien todo eso, te convertirás en parte del firmamento.

Piensa que estás flaco, que no tienes músculos bien desarrollados. Y compras tu membresía en un gimnasio genial. Llega tu primer día y te presentas. No conoces la etiqueta. Lo que tienes que hacer es observar y copiar lo que el tipo más fuerte hace. El error que mucha gente comete es que acuden al ejercicio con su mejor amigo para darse confianza entre ellos o se hacen amigos de la otra persona en el gym que tampoco es experta en fitness, porque así se sienten cómodos al compartir el mismo piso de desventaja e ignorancia. No hagas eso. Tú analiza al tipo más duro, más decidido, ese que inspira respeto y suda experiencia, el que se nota que sabe perfectamente lo que está haciendo, el que se encuentra en su hábitat natural. Domina la incomodidad y —te repito— copia lo que usa, lo que hace, lo que no hace. Salúdalo. Haz plática casual. Aviéntale preguntas con admiración. Conecta. También cometemos este error en nuestros trabajos al hacernos inmediatamente amigos de colegas en el mismo nivel salarial que nosotros. ¡No! Sé cordial, sí, pero enfócate en pensar y actuar como aquellos que están muy por encima de ti, no en ser el chico buena onda al que todos quieren.

Ser el chico buena onda al que todos quieren significa que no representas amenaza, progreso, innovación, cambio. No aportas nada. No lo veas como algo positivo, al contrario, entiende que es un sentimiento bastante engañoso: cuando luces superior, cuando tienes habilidades increíbles, cuando eres competencia, automáticamente generas desagrado en muchas personas. Es normal. No te estoy invitando a que seas insoportable por el gusto de serlo ni a que te conviertas en una mala persona. Te quiero abrir los ojos al hecho de que ser el chico buena onda es una característica negativa que no deseo que cultives en ti.

Todo esto aplica en lo empresarial. Deja de hacerle caso a tus amigos que te llenan de “consejos” en el bar cada fin de semana. Abandona esas reuniones tan frecuentes que te hacen sentir bien porque te admiran. No seas el tuerto en tierra de ciegos. No tengas fervor religioso hacia lo que te dicen los influencers que sólo saben compartir fotos donde lucen cool en su oficina pero no han realmente recorrido el camino. Observa y emula a quienes realmente te conviene.


Te explico todo esto con amor, con cariño.

Siempre que redacto pienso en el Aarón Benítez de veinte años necio, egocéntrico, desenfocado, resentido y dramático que era y que podría haberse beneficiado en grande al leer líneas como éstas para optimizar sus resultados personales, profesionales y empresariales.

Tengo amigos de muy alto perfil en internet. Y todo el tiempo estamos en contacto. Ideamos nuevos proyectos. Nos invitamos a oportunidades. Generamos productos juntos. Todo el tiempo. Es un club. Es una organización. Es una cofradía. Es una hermandad. No tiene nombre. No tiene una denominación específica. No buscamos nuevos miembros. Llevamos años haciendo cosas y hemos generado una amplia confianza en el criterio y ejecución de cada uno. No es que seamos un grupo de malas personas que cerramos el paso a alguien, simplemente nos comportamos de la manera natural en que los seres humanos venimos cableados: formamos una tribu de iguales. Si quieres estar en una liga de ejecutores pero usas tu tiempo solamente para hablar de los proyectos que un día vas a emprender, bueno, te estás entrenando para permanecer en la liga de los que sólo hablan de sus proyectos, no en la de los que ejecutan. Cuando ejecutes, demuestres resultados y sepas sostenerlos, tu nueva tribu comenzará a formarse a tu alrededor de manera natural.

Tenemos contactos en VERSE Technology que nos invitan a diferentes propuestas, a movernos con nuevos clientes. Son empresarios que han hecho negocios con nosotros en otros instantes y que conocen la capacidad de ejecución de nuestra empresa. Se sienten cómodos porque entregamos lo que decimos que vamos a entregar con nuestro software y hardware y porque seguimos vigentes en el mercado. Es un club. Y si sigues terco en no apreciar esto, puedes tener un gran prototipo de alta tecnología y vivir engañado como yo y mis socios durante mucho tiempo pensando que la superioridad tecnológica es suficiente cuando la clave está en acceder a la membresía adecuada para que te impulse.

El éxito engendra siempre más éxito porque no sale de su círculo. Tú te tienes que meter a ese círculo. Y tienes que masticar, comer, pensar, devorar, consumir y respirar esto a diario para moverte agresivamente hacia ese punto. De lo contrario —lamentablemente— lejos de quedarte en una posición neutra, te estás entrenando en ir hacia el extremo opuesto.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

34 NOTAS PARA UNIVERSITARIOS MEXICANOS

  1. Las grandes ofertas de trabajo jamás llegan de la forma que uno espera.
  2. La vida laboral no es una escalera de meritocracia. No asciendes por ser el “más inteligente” o el “más capaz”. Asciendes por eso y muchos otros factores sociales-emocionales. Hasta que no los domines, no podrás acceder a otros niveles.
  3. Las conexiones más importantes para la vida profesional comienzan en la universidad.
  4. La universidad debe ser ante todo tu momento de explotar, de crecer mucho más allá de lo académico.
  5. La universidad es ese momento único de la vida donde te encuentras de forma simultánea en plenitud física, emocional, sexual y mental. Más adelante serás más fuerte, más maduro, mejor amante o estarás más concentrado. Pero ya no podrás ser todas esas cosas al mismo tiempo.
  6. En otras palabras, jamás volverás a ser tan sexy, rápido, listo y soñador como en tu instante universitario. Es tu deber entonces explotar el momento.
  7. Haz cosas. La gente de alto desempeño, la gente genial, no contrata ni se asocia con gente apática.
  8. Viaja.
  9. Jamás lo dudes y siempre pon el buen sexo por delante de un examen o una tarea.
  10. Conoce gente. De todo tipo. Pero conócela bien.
  11. Drógate. Emborráchate.
  12. Discute tonterías. Lee filosofía.
  13. Platica de todo y de nada.
  14. Descúbrete. Piérdete.
  15. Sé rebelde. Sé sabio.
  16. Aprende a ser una persona incómoda. La alternativa es ser un conformista. La alternativa es ser un bien portado que no da lata.
  17. Los bien portados que no dan lata siempre terminan haciendo lo que otros les ordenan.
  18. ¿Y las materias? ¿Y los exámenes? ¿Y lo que los maestros opinen? ¿Y lo que mis papás piensen de mi? Bah.
  19. Tu vida es tuya. No de tus maestros. No de tus papás. Si de todas las voces en tu cabeza prestas más atención a las de otros que a la tuya, mereces futuras piedras en tu camino.
  20. No estoy diciendo que vayas, tomes un fusil y comiences a disparar como tonto sin ninguna razón en especial (o por alguna razón que creas justa). Estoy diciendo que tienes que hacer lo que quieres hacer.
  21. Poca, muy poca gente hace lo que quiere hacer.
  22. Y eso pasa porque nos acostumbran a seguir la ruta que todos recorren.
  23. Ventajas de recorrer la misma ruta que todos los demás: seguridad, compañía y tranquilidad. Nadie te juzga. Nadie voltea a verte.
  24. Cuando recorres rutas distintas encontrarás personas que todo el mundo señala e ideas que la mayoría del mundo teme.
  25. La ruta típica del universitario de clase media en México es salir de la pobreza con un trabajo que pague más de quince mil pesos al mes, comprar un carrito, sacar una casita (sic), formar una familia y trabajar bastante duro para llegar al día de la jubilación y —entonces sí— vivir tranquilo y gozar la vida.
  26. Que eso de “ser feliz” hasta los sesenta y tantos años no vaya nunca con tu estilo.
  27. ¿Qué tal si por un par de minutos dudas de todo lo que consideras correcto?
  28. La vida que todos te dicen que tienes que vivir no es la vida ideal para desarrollar tu máximo potencial. Es fácil entender esto cuando ves que más del cincuenta por ciento de personas de tu círculo inmediato viven estresadas, tienen gastritis, están enfermas de diabetes o sufren la constante angustia de que el dinero no les alcanza. El sistema está jodido porque tu autoestima se va al suelo cuando no cumples a la perfección sus parámetros. Si tus calificaciones no son sobresalientes, si no tienes un trabajo en una gran compañía, si no traes un automóvil de envidia, no vales la pena.
  29. Si no crees en todo lo que te estoy diciendo, sal a la calle más transitada de tu ciudad, ve a la plaza más popular y cuenta el número de personas que van sonriendo, que van relajadas.
  30. Ahora cuenta el número de personas que van con el ceño fruncido, con el gesto adusto, pegados a su celular vociferando instrucciones, escribiendo mensajes dramáticos, corriendo.
  31. ¿Lo ves? The fucking system is broken.
  32. Hay que desarrollar la fortaleza para hacer cosas audaces, no la fortaleza para sufrir. El mejor consejo de Maquiavelo para el príncipe.
  33. Deja de ser el mexicano promedio que ha insertado en su ADN la fortaleza para sufrir a niveles increíbles. Deja de ser el mexicano promedio que prefiere padecer décadas en trabajos de mierda por miedo a perder un salario estable de tres pesos, seguro social de mala calidad y una pensión de risa. Deja de ser el mexicano promedio que vota por un sistema de gobierno ineficiente y anticuado porque la televisión y la radio le indican cada cierto número de años la importancia de la democracia y el deber de los ciudadanos. Deja de ser el mexicano promedio que aplaude ideas tontas y vive en relaciones amorosas imposibles porque “pues ya qué”, “así es la cosa” y “está chido”. Deja de ser el mexicano promedio que usa las frases “la cosa está dura”, “así no se puede”, “el gobierno nos tiene así”, “pues qué se le va a hacer” y “pues ya ni modo”.
  34. Sé audaz. Y selo ahora.