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TODOS LOS ROBOTS DEL PRESIDENTE

En estos días, mi hijo mayor y yo comenzamos a leer juntos The Almanack of Naval Ravikant, libro que se describe a sí mismo como una guía para la riqueza y la felicidad.

Admiro y sigo a Naval probablemente desde hace unos diez años. Hoy en día es muy famoso en el círculo de gente metida en alta tecnología e inversiones. Su cuenta en Twitter es de las cosas más fascinantes que te puedas encontrar en la red.

Leí esta obra cuando salió hace ya algún tiempo. Retomarla ahora para compartirla con mi adolescente en casa es refrescante.

Naval comienza explicando algo que considero crucial para el futuro de nuestros hijos: el peligro de la automatización.

Usaré la inspiración que me dio combinada con mis palabras para abordar el tema.

Comencemos.


En Walmart hay una sección especial de cajas de cobro donde solamente eres tú y la máquina. En cada terminal haces por ti mismo el trabajo de escanear y pesar los productos, pagar con efectivo o tarjeta y meter de nuevo los productos a tu carrito. Al momento de escribir estas líneas, probablemente hay unas quince cajas con humanos y cinco sin ellos en la sucursal que mejor conozco.

¿Sabes por qué Walmart utiliza todavía humanos para cobrar los productos y servicios?

Antes de responderte, déjame decirte que, como empresario, uno de los costos que más cuidas es el de la nómina. Es increíble lo costosa que es la gente. Antes de que las pasiones se inflamen y los activistas extremos pro-empleo del mundo me linchen, quiero decirte que entiendo lo importante de la gente en las organizaciones. Sin personas geniales no puedes construir una compañía genial, claro.

El detalle está en que —a pesar de todo lo que te digan en bonitos discursos— al final del día, el punto más importante para cualquier corporación son las ganancias. Y el staff consume mucho de ese potencial.

No estoy escribiendo esto en un tono deshumanizado, ni culpando a la gente por ser costosa. Estoy estableciendo un hecho que pocos te van a explicar de esta manera directa. Todo empresa va siempre a decir que la gente es lo más importante pero en épocas difíciles lo primero que se altera a la baja es la cantidad de colaboradores.

Walmart podría sin problemas utilizar solo sus cajas de cobro computarizadas. Su tecnología funciona muy bien. Por cada diez de estas, tal vez solo necesita a un humano para supervisar al ocasional usuario con dudas.

Walmart no hace ni hará por el momento el movimiento de sustituir a todas las personas que trabajan en sus cajas de cobro. Eso levantaría protestas políticas y sociales que le estorbarían en sus planes constantes de expansión. Walmart mantiene esos empleos redundantes para lucir bien ante las autoridades y las comunidades, pero esto no significa que siempre será así.

Hoy aceptamos en el discurso social ideas que hace veinte o treinta años eran inauditas y/o tabú. ¿Por qué crees que no vamos a aceptar la falta de humanos pagados en Walmart como algo normal en unos diez años?

El plan de Walmart —en mi visión no informada— es infiltrar poco a poco la idea de las cajas de cobro computarizadas entre los clientes y hacerlas parte del firmamento diario de las actividades de la tienda.

Hoy son cinco robots y quince humanos.

Mañana diez y diez.

Luego quince y cinco.

Finalmente veinte y uno.

Esto no es maldad per se.

Esto es la realidad.

Y te conviene prepararte para ella.

Por supuesto que esta tendencia no es exclusiva de Walmart, una compañía como cualquier otra que aspira a mantenerse relevante en el mercado. Esto mismo está ocurriendo ya también en BBVA, donde lo más normal del mundo es interactuar directamente con sus robots llamados ATMs, cajeros automáticos, quienes integran cada vez más y más habilidades.

Las cajas automáticas sustituyen humanos.

Las apps sustituyen edificios.

Esto se llama automatización. Y apenas vamos rascando su superficie. Te lo digo como alguien que está metido en ello en el terreno industrial con una empresa que le vende a grandes corporaciones soluciones de este tema.

Mira: toda tecnología que conquista al público en general, comenzó conquistando industrias primero. Y desde esta arena te digo que la automatización justo está comenzando.

La automatización es una amenaza seria para el futuro del trabajo.

Los políticos no van a hablar de esto en voz alta porque no hay mucho que puedan hacer. Por un lado, necesitamos que nuestras empresas sean competitivas a nivel global para ser rentables y que paguen impuestos y que esos recursos entren al gobierno. Por otro, para ser competitivo y rentable tienen que hacer al menos lo mismo que están haciendo los demás y eso significa reducir costos al máximo. Y la forma en que esto se logra es con tecnología.

El problema es de tal magnitud que desde hoy ya se están elaborando posibles soluciones para aliviar el malestar social que solamente se irá agrandando en las próximas décadas en todo el planeta.


Prácticamente toda la automatización que está ganando terreno en nuestra sociedad es de nivel tímido y de bajo perfil. Ejemplos de automatización abundan, pero no solemos verlos así.

No encontrarás en Walmart a un ente cibernético humanoide blanco cobrándote las frutas y verduras con sus manos robóticas hablando con su sintentizador de voz. Este es el problema de muchos: visualizan los peligros del futuro de manera imprecisa.

El “robot” de Walmart que le quita el empleo a la mamá soltera sin educación universitaria es apenas una caja laminada de formica que adentro tiene una computadora común y corriente adaptada con sensores y otros dispositivos. Luce como un artefacto común cualquiera. No se anuncia ni aparece como amenaza al futuro del trabajo humano.

Tesla igual. Sus autos traen un volante para que sientas que tienes el control. Te dicen que es importante que haya un conductor. Esto en realidad es para no inyectar un shock cultural extremo en nosotros, la generación que necesitamos sentir que alguien —no algo— nos transporta. Hoy nadie realmente extraña los caballos como medio de transporte pues las generaciones necias que no querían aceptar la supremacía del automóvil desaparecieron. Lo mismo ocurrirá con los futuros modelos de transporte sin volantes ni conductores: se impondrán conforme los nuevos tomadores de decisión aprendan a ver el conducir como una habilidad irrelevante del pasado.

Usar un servicio notarial es algo que se solucionará con la transparencia de la tecnología blockchain. Ya se hace en varios casos porque no hay mayor transparencia en un proceso que aquella protegida por matemáticas en lugar de papeles y humanos.

Diseñar un sitio web. Desarrollar un sistema de cobro en línea. Hacer gráficos profesionales. Wix. Stripe. Canva. Esos son los “robots” que están automatizando el trabajo del webmaster, del ingeniero en sistemas y del diseñador.

Sí, ya sé, dije “webmaster”. Eso ya ni se usa, pero tales fueron los tiempos en que me crié.

Las nuevas tecnologías no están diseñadas para crear nuevos empleos. Cierto, algunos puestos especializados para operar y mantener los nuevos sistemas son necesarios, pero esto no significa que los cajeros, conductores y otros empleados que perderán sus trabajos puedan dar el salto hacia esas nuevas oportunidades. Esto se llama “up-skilling” y funciona con tan pocas personas que cuando ocurre, lo llamamos caso de éxito. “¡Mira!” —te dicen— “esa persona era un conductor de trailer de carga y después de seis meses en una escuela en internet ahora es programador y gana cinco veces más”.

Eso está genial, pero no es fácil ni común.


¿Hay algún antídoto para la amenaza de la automatización?

Not really.

Vamos con paso firme y rápido hacia allá. Querer evitar esto es como querer evitar lo triple equis en internet o la suplantación de los discos de vinilo por CDs, DVDs y Blu-Rays. Son ideas que una vez que se lanzan al mundo, ya nadie las puede parar.

Lo que nos conviene preguntarnos es cómo interactuar de forma ganadora al lado de la automatización.

Bien.

Primero quiero decirte que hay muchas entidades privadas y públicas alrededor del mundo ejecutando proyectos de mediana y gran escala en ideas sociales “locas” para estar listos para el futuro. Muchos verán esto que voy a comentar como risible, idealista, inocente por el simple hecho de que están acostumbrados a lo que hoy vivimos como si así hubiese sido siempre en la historia de la humanidad. Los cheques, las nóminas, los bancos, los salarios, la jornada laboral, los derechos sindicales, todas esas cosas son ridiculeces en el gran esquema de la historia de la evolución humana. No son lo natural, pero al ser lo único que las mayorías conocen, piensan que hay que luchar por ello para mantenerlo.

Y no es así.

Los proyectos que te menciono para el futuro social donde no habrá muchos empleos están basados en una idea llamada “Universal Basic Income” (UBI). Esto trata de ofrecer un ingreso frecuente y suficiente a todos los ciudadanos para que florezcan, para que hagan con su vida lo que quieran. El trabajo existirá, pero será opcional en la mayoría de los casos. Estos empleos servirán para darnos identidad y propósito. Tenemos una mentalidad tan adicta a la productividad y al trabajo que pensar en el hecho de dar dinero a todos sin nada de esfuerzo a cambio nos causa un conflicto emocional, por decir lo menos.

Hay muchas consideraciones y retos técnicos al implementar una política social masiva de UBI. Tan solo podemos nombrar los efectos de segundo y tercer orden que podría tener en una espiral inflacionaria y otros problemas de cuestión macroeconómica, pero matar la idea de UBI antes de que vea la luz en muchas latitudes es el equivalente de decir que nuestro sistema actual nos gusta y que gracias a él la mayoría de la población está bien, lo cual Dios, tú y yo sabemos que no es verdad.

Para justificar UBI, se necesita una mentalidad que entienda la nueva realidad. Esto que estoy haciendo en este preciso instante, este artículo, pasar tiempo en Bear al escribir esto —mi procesador de textos favorito— es un trabajo. Uno por el cual nadie me paga. Revisar mis redes sociales. Hacer scrolling infinito en TikTok. Todo ello puede ser considerado desde cierta lente como un trabajo. Existen nuevas teorías que promueven el hecho de que los usuarios reciban una compensación por la cantidad de datos que generamos a diario. Esto se llama Data-as-Labor y es parte de la conversación donde las ideas de antaño se sienten así, viejas, anticuadas.

El mundo que conocemos de reglas claras, de entendimiento fijo y de certidumbre se está derrumbando para dar paso a uno que pone la optimización por encima de todo. Esto da miedo a muchos y hace que los defensores del “humanismo” pongan el grito en el cielo.

Tranquila. Tranquilo.

No estoy a favor ni estoy diciendo que todos debemos ser ingenieros o programadores para tener un buen futuro.


Plomeros. Jardineros. Dentistas.

Este tipo de actividades son bastantes difíciles de automatizar. Son de las apuestas más seguras a las que alguien puede ingresar.

Entre más problemas resuelves como plomero, como jardinero, como dentista, más conocimiento específico obtienes.

El conocimiento específico te convierte en una cucaracha. Y créeme: eso quieres ser.

Obviamente, cuando digo cucaracha lo hago en el sentido honorable tanto para el insecto como para el humano: ser alguien resistente, alguien que se mueve y sobrevive donde los demás no soportan una explosión nuclear.

La automatización ha comenzado a comerse el lunch de los trabajos repetitivos como los que ya te mencioné. Evita apostar en esas actividades. Pueden lucir seguras hoy, claro, pero no lo son. Si crees que tu empleo en Walmart se va a mantener hasta el punto donde te jubilas en unas décadas, piensa en las aerolíneas, bancos y demás grandes corporaciones que de un día a otro se han ido a la quiebra.

No intento ser fatalista ni arruinarle el día a nadie.

Intento compartir contigo las explicaciones que Naval me ha dado para tener estas conversaciones con mi familia.

¿Sabes cuáles trabajos van a tardar muchísimo tiempo en ser suplantados? Aquellos que requieran lidiar con otros humanos para ejecutar cosas.

Ser político, manager y emprendedor son de las cosas que te convierten en alguien difícil de reemplazar por el conjunto de habilidades sociales requeridas y la combinación de conocimiento técnico y subjetivo necesario para tener éxito en la ejecución.

No creas todo lo que ves en los documentales ni en los videos virales donde parece que la inteligencia artificial ya puede hacerlo todo o que la tecnología está tan avanzada que somos lo máximo del universo. Elon Musk no pudo automatizar la colocación de asientos en las fábricas de sus autos a pesar de tener acceso a conocimiento, robots, capital y visión de clase mundial para ello. Sí, hay mucho avance, pero no tanto como te lo venden.

No tienes idea de la cantidad de fábricas de empresas globales que todavía operan con tecnología y procedimientos de hace más de cuarenta años.

Muchas cosas no se automatizan —y por ende no se mejoran— no por cuestiones técnicas, sino por arreglos políticos. La distribución y administración del agua en países tercermundistas es un ejemplo claro. La tecnología para optimizar todo esto y tener control en tiempo real está fácilmente disponible. El problema son los intereses internos y externos que se ven afectados cuando intentas implementar una solución moderna.

Si te sirve de algo, esto de la automatización al extremo no va a ocurrir de golpe mañana. Es un proceso gradual que ya comenzó. Sus resultados fuertes se van a sentir en algunas décadas, por eso inicié este artículo hablando de mi hijo adolescente, porque son él y sus hermanos menores los que tienen que entender desde hoy el nuevo juego que viene.

A ti y a mí honestamente nos educaron con la visión correcta de encontrar un empleo seguro porque así era en nuestros tiempos. Fue un sistema que funcionó muy bien durante mucho tiempo, pero ya no más.


El conocimiento general —explica Naval— es lo que te jode —mis palabras, gracias. El conocimiento general es prácticamente todo lo que te enseñan en la escuela. Si todos sabemos lo mismo, es tan solo lógico asumir que no hay gran valor económico en ello.

El conocimiento específico—dice nuevamente Naval— es lo que te da oportunidades en la vida. Este conocimiento es técnico o creativo. Y cuando lo ejecutas durante un buen tiempo, se convierte en un juego para ti mientras que para otros luce como un esfuerzo laboral constante. Piensa en el arquitecto que diseña usando mods de Minecraft en el entorno de realidad virtual de un Oculus de última generación. ¿Está jugando o está trabajando?

Para que tengas una guía: la escuela te da conocimiento general, y está bien, aprende eso ahí, pero no pongas tus esperanzas en ello. Son tus intereses y actividades adicionales las que te dan conocimiento específico. Y el conocimiento específico es el que te da las mejores oportunidades en la vida.

Aquí voy a hablar de un videojuego de terror y el potencial positivo que veo en ello en el desarrollo profesional de mi hijo mayor.

“Project Zomboid” es uno de esos videojuegos donde sus creadores no se estresan por la calidad de los gráficos, justo como en Minecraft donde los detalles de todas sus construcciones son burdas. El encanto de este tipo de escenarios es la capacidad que dan al jugador para construir sus soluciones.

En el caso específico de Project Zomboid, ya sabes, el fin del mundo llegó, hay zombies por todos lados, el usuario debe sobrevivir y todo es lúgubre y escaso. El potencial que veo en esto es que no es un videojuego tradicional donde rompes una ventana y fácilmente atraviesas al otro lado. Aquí debes de tener algo con lo cual protegerte de los vidrios al cruzar y contar con una escalera si no la alcanzas por la altura. ¿Quieres construir una cerca para tener a raya a los zombies? No puedes hacerla de la nada si no has hecho carpintería básica de otras cosas antes. Y para llegar a este nivel de solución, debes también haber leído libros que te dan los fundamentos de la habilidad.

A lo que voy con toda esta explicación es que donde tal vez tú ves un simple videojuego que le hace demandas realistas al usuario, lo que yo veo es un entrenamiento en lógica para alguien que más adelante puede vender sus servicios de simulación de escenarios realistas de clientes en un supermercado/estadio/centro de convenciones/fábrico y modelar sus comportamientos dependiendo de la configuración de estantes, música, componentes y demás.

Los jóvenes como mi hijo no están jugando Project Zomboid: en realidad están entrenando para usar estas habilidades en cuestiones capitalistas pagadas más adelante, solo que por ahora no lo saben.

Además, al igual que en Minecraft, la comunidad enganchada con este juego puede crear “mods”, que son alteraciones para personalizar tu juego. Considera que te inventas módulos —de ahí viene “mods”— que agregas a tu experiencia para cambiar, no sé, el color del menú o la velocidad de adquisición de habilidades o cosas así. Tú y yo debemos empujar a que nuestros hijos sean nerds que se meten a foros para aprender por su cuenta cómo crear sus propios mods.

Esto se llama, como ya lo dijimos, conocimiento específico. Este conocimiento luce como juego para el que lo ejecuta y como trabajo para los externos que solo ven a alguien alterando líneas de código.

Dale conocimiento general a tus niños con la escuela tradicional.

Y facilita que tengan pasión por el conocimiento específico a través de videojuegos, libros, proyectos, campamentos y demás.


Ni los gobiernos ni las corporaciones van a hablar contigo de la automatización como la amenaza que es.

Los primeros no quieren enterarse de nada que vaya a afectar su cobro de impuestos ni a causar malestar social.

Los segundos no quieren hacer ruido que baje el valor de sus acciones ni que les genere enemigos en la política y la comunidad.

Depende de ti entender bien esto y mantener un ojo vigilante en cómo se va moviendo realmente el mundo.

Hubo un instante en que era posible conquistar tanto la riqueza como la felicidad solamente con conocimiento general. Seguías las mismas reglas y entendimiento que el resto del mundo y todo estaba bien.

Hoy esto ya no es posible.

Hoy necesitamos conocimiento específico. Y recuerda: esto únicamente lo conseguimos en la práctica, haciendo cosas. Desde emprender hasta organizar un viaje al extranjero, pasando por hacer voluntariado, crear mods para tus videojuegos, dominar soluciones no-code para instalar sistemas complejos y así.

El nombre del juego se llama “ser irremplazable”.

Ajusta tu visión para ver que los robots ya están en todos lados. No los llamamos así, pero eso son. Parecen cajas, software, vehículos, todo menos humanoides torpes como los que nos enseñaron las películas.

Acepta nuevas ideas de reconstrucción social para brincar a ellas cuando se presenten en tus coordenadas. Reta todo eso de empleos fijos, salarios y prestaciones y demás temas que hoy ves como naturales pero que en realidad fueron igual o más controversiales cuando aparecieron en el mundo.

Evita trabajos repetitivos.

Entra a trabajos como project manager y demás que requieren que desarrolles muchos elementos técnicos y sociales.

Que tú y tus hijos tengan un futuro maravilloso.

Sin pena.

Cero dramas.

Ecuanimidad. Enfoque.

La gloria está en el largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

P.D. 1: La acción no siempre trae felicidad, pero no hay felicidad sin acción. Lo dijo Benjamin Disraeli.

P.D. 2: Si esto te gustó, suscríbete gratis a mi newsletter. Te va a encantar.

RIQUEZA TRANSGENERACIONAL

Una amplia conversación íntima y llena de detalles con Aarón Benítez.

Esta es una invitación exclusiva para quienes necesitan acelerar ya su ejecución social, profesional, familiar y de negocios.

RT2022
San Miguel de Allende
Septiembre 28 y 29, 2022
riquezatransgeneracional.com


¿Cuánto invertirías a cambio de platicar largamente con decenas de millonarios exitosos para saber a profundidad cómo piensan, en qué invierten y cómo actúan en su vida y negocios?

¿Cuánto invertirías a cambio de conocer genuinos y modernos detalles legales y administrativos de quienes construyen empresas, invierten y generan riqueza transgeneracional?

No cometas el error de pensar como la mayoría de la gente piensa acerca del éxito financiero y de negocios. Ellos creen que entienden gracias a un libro o una película. Estas personitas se engañan al sentir que leer o ver algo les ha abierto la mente sobre cómo funcionan las cosas en realidad. Esto es bastante limitado. Es como creer que ya tienes exactamente las mismas herramientas y mentalidad que Messi ha usado en su vida para llegar a donde ha llegado. Una cosa es verlo un par de horas cada semana jugando un partido de fútbol y otra es conocer bien las conversaciones que ha tenido y su comportamiento detrás de escenas. Una entrevista en televisión acerca de su vida no te da jamás este nivel de entendimiento.

No rompes el código de la riqueza transgeneracional con un libro, ni con buena vibra, ni con un blog, ni con una empresa, ni con un buen networking. El código de la riqueza transgeneracional sólo lo dominas cuando ya estás en el nivel de las personas que están activamente construyendo esto. Para obtener la membresía, hay varios caminos.

Sentado en medio de algunos de mis colaboradores en alguna reunión.
Con algunos socios y consejeros discutiendo temas de levantamiento de capital y otros asuntos de nuestras empresas.

Llevo diez años trabajando intensamente en construir riqueza transgeneracional. Si no entiendes bien este término, lee la siguiente explicación.


¿Qué es la riqueza transgeneracional?

Es genial si tienes la fortuna de pertenecer a una familia con un negocio que ha logrado pasar exitosamente de una generación a otra.

Quienes no venimos con esa estirpe, raramente nos entrenamos a pensar más allá de las necesidades económicas básicas y algunos lujos.

“El carrito y la casita”, es el pensamiento popular en México. Esto es un gran error porque al soñar con el carrito y la casita, logramos eventualmente eso: obtener un automóvil y un espacio personal. Mi experiencia de vida y lo que he leído y platicado con muchas personas en el nivel socioeconómico medio-bajo de la vida, es que para cuando te das cuenta que sólo te has enfocado en lo inmediato en términos económicos, ya han perdido varios años que pudieron haberse utilizado para construir “algo más”.

¿Qué es la riqueza transgeneracional? Es la capacidad de heredar activos a eso, a la siguiente generación. ¿Por qué hacerlo? Porque si la idea es hackear la vida , debemos tener los recursos para ello y más. Pensar que tenemos que dejar recursos a los que vienen después de nosotros es una forma perfecta para activar en nosotros el sentido de urgencia, la ambición e intuición necesaria para lograr el objetivo.

Lograr riqueza transgeneracional requiere un conjunto de habilidades que no solemos tener desarrolladas cuando nuestro círculo inmediato siempre ha estado conformado mayoritariamente por trabajadores y profesionistas tradicionales.

Mucha gente piensa que dejar una casa o un par de autos al morir es suficiente. Y claro, está bien. La intención de estas líneas no es posicionar una cantidad monetaria específica en tu mente que pueda ser considerada como riqueza transgeneracional. Simplemente pregúntate cuántas cosas más podrías estar intentando para agregar belleza al mundo en este instante si tuvieses “asegurado” (por así decirlo) varias décadas de ingreso.

Libros como “Padre Rico, Padre Pobre” son geniales para enseñarnos este tipo de técnicas genuinas sobre cómo piensan muchos de los que construyen sus fortunas. Léelo, pero sobre todo, evita el error de entusiasmarte nada más con la terminología y no ejecutar. El mundo está lleno de gente que sabe hablar perfectamente sobre la carrera de la rata, el cuadrante, los activos y pasivos pero que tienen vidas bastantes limitadas porque lo económico cuando no está solucionado nos pone lamentablemente ahí.

Tienes que aprender a evaluar a personas, no negocios. A encontrar o formar a quienes van a estar al frente de las cosas en las que vas a poner tu dinero.

Tienes que aprender a mezclar cosas locas en tu mente para ver oportunidades donde otros simplemente se burlan.

Tienes que hablar inglés con confianza para poder interactuar de forma amplia y no querer convencer o dejar que te convenza sólo tu círculo de siempre.

Tienes que leer las biografías de Elon Musk, Steve Jobs, ver documentales como el de Bill Gates y leer libros de gente como Ray Dalio.

No se trata de que te pongas al frente de un imperio. Tal vez no es tu naturaleza fundar compañías y está bien. Puedes invertir. Pero hazlo de manera constante. Imagina que inviertes cada mes en asistir a las ferias y exposiciones en varias universidades del país para conocer a los chicos que muestran sus ideas. La mayoría de ellos lo hacen porque es una obligación escolar, pero siempre hay gemas. Con estas gemas comparte tu WhatsApp. Diles que eres un inversionista en el rango de los —no sé, diez, cincuenta, cien mil, un millón de pesos— y que el día de mañana que lancen algo, que te busquen.

Prácticamente todos esos esfuerzos que los chicos lanzarán van a fracasar por muchas razones: no tienen experiencia, son muy idealistas, no saben trabajar en equipo, les hizo falta financiamiento, su idea no era buena en realidad, el mercado no estaba listo, etcétera. No importa. Entiende que van a fracasar. Es lo normal.

Tu técnica no va por el lado de hacerte rico en la primera inversión con cada uno de ellos. Tu técnica de hecho es que al invertir cinco, cincuenta o quinientos mil pesos en su primera empresa, pudiste ver en primera fila su ejecución, comportamiento, actitud y creatividad. A partir de ahí, se genera una confianza donde el día de mañana esta persona tiene la capacidad de confiar en ti y tú en volver a invertir en ella.

Tienes que hacer tu trabajo para pasar de ser un prestamista disfrazado de inversionista para convertirte en un inversionista sofisticado: alguien que sabe que casi ninguna de sus apuestas dará resultados y no te vas a pelear con las personas que intentaron construir algo con tu dinero y no lo lograron. La idea es dejar puertas abiertas.

También compra bienes raíces. Acciones. Vende y revende cosas. Todo lo que sume. A diario.

Entiende que cuando tienes recursos, te puedes mover rápido. Y poder movernos rápidos es una condición necesaria para ser PADs, Personas de Alto Desempeño, ya que esto nos coloca en posición de ventaja natural. Recuerda que casi todo el mundo es lento e indeciso. Tú no seas así.


Te voy a explicar cómo estoy construyendo riqueza transgeneracional.

Ahora que ya tienes claro qué es la riqueza transgeneracional y su importancia, lee por qué soy la persona ideal para explicarte cómo generarla.

No soy experto en finanzas.

No soy experto en administración.

No soy experto en derecho.

No soy experto en contabilidad.

No soy experto en negocios.

No soy experto en relaciones públicas.

No soy experto en prácticamente nada.

Soy un generalista, alguien que se sumerge en varios temas pero nunca profundiza al máximo en ninguno de ellos.

Soy un polímata, alguien que mezcla su entendimiento de diversas áreas de la manera más profesional posible.

Soy un tipo que en el año 2010 tenía un triste salario de trece mil pesos mexicanos (menos impuestos, claro está), vivía atrapado a mis treinta años en un ingrato trabajo de oficina que consumía mis mañanas, tardes-noches y fines de semana.

Hoy —poco más de una década después— mi trabajo es escribir artículos y libros, solucionar todo tipo de problemas con mi equipo, tomar decisiones a diario sobre diversos temas, viajar para conocer gente, dar conferencias, aprobar propuestas, cerrar tratos, revisar asuntos con mis socios y consejeros, dar entrevistas, criar a tres hijos, atender a mi audiencia internacional en constante crecimiento en internet y así. Todo esto lo hago en horarios que yo decido, en ciudades que yo decido, con las personas que yo decido.

En China, supervisando la producción de hardware de nuestra empresa de alta tecnología.
Impartiendo un workshop de negocios en el Tec de Monterrey.

Esto no lo he logrado por ser guapo, súper inteligente o por venir de una familia con dinero. Esto lo he logrado porque me he ido insertando estratégicamente en el nivel que me interesa conquistar aprendiendo directamente de la gente que ya ha conquistado lo que a mí me interesa lograr.

Me fascina leer, pero los libros sólo me mostraron el camino. Recorrerlo y obtener consejos de otros caminantes experimentados ha sido un trabajo duro insustituible.

¿Has visto esas gráficas de mentalidad pobre versus mentalidad de millonario que circulan en las redes sociales? Son muy ciertas, pero desafortunadamente el joven que las hace no está generando riqueza transgeneracional, simplemente está copiando lo que leyó en algún blog para alimentar su adicción a los likes en su cuenta de Instagram.

Intento decirte que hay muchas personas que te van a jurar que te pueden orientar en cómo generar riqueza transgeneracional. Te pido que las analices bien con esta dos preguntas: ¿Están construyendo el asunto desde cero? ¿Están teniendo avances genuinos o es puro humo que luce bien?

Mi ventaja al ser alguien que está construyendo riqueza transgeneracional desde cero es que sé qué es aquello de lo que necesitas enterarte, cuáles son las cosas que me habrían ayudado a acelerar mis resultados si me las hubiesen explicado claramente en lugar de tener que realizar los cientos de micro-experimentos personales, profesionales y empresariales que he ejecutado para encontrar mis respuestas.

En una consultoría de marketing que abrí hace varios años.

La mayoría de la gente que te quiere vender un curso en internet sólo se dedica a dar cursos en internet. Yo soy empresario, construyo cosas físicas y digitales, dirijo equipos, cometo errores en la vida real y en internet, analizo, me relaciono con gente importante, reconstruyo y ajusto mi filosofía constantemente para obtener más y mejores resultados. En otras palabras, sé de lo que te estoy hablando porque esto de generar riqueza transgeneracional lo he ejecutado y lo sigo ejecutando a diario.


Quienes te podrían decir las cosas precisas que necesitas entender para generar riqueza transgeneracional, no te las dicen porque no te conocen y no les interesa desviarse de su camino para interactuar contigo.

Esto suena duro pero es la realidad. Todas las familias con las que he interactuado que tienen y siguen generando riqueza transgeneracional jamás han conectado conmigo de forma directa gracias a mi presencia en internet. Están ocupados viviendo sus vidas, construyendo sus ideas, cuidando sus imperios. No están pensando si hay gente entusiasta allá afuera que necesite sus consejos. Además, ellos ven su estilo de vida, mentalidad y ejecución como algo normal porque llevan décadas funcionando así y así se mueve su entorno. Gente que no nacimos en ese nivel vemos todo ese conocimiento como inaccesible porque sí, efectivamente, es inaccesible cuando no sabemos jugar bien el juego.

Los amigos que tengo que ya han generado riqueza transgeneracional y que siguen generando más, tardaron años en abrirse conmigo, para explicarme cosas que son políticamente incorrectas, para detallar estrategias que la mayoría de la gente no entiende porque se esfuerzan en ver muchas cosas como exóticas cuando simplemente son nuevas para su nivel socioeconómico.

La realidad es que si quieres generar riqueza transgeneracional peleando en un solo frente de batalla, tienes todo en contra. No importa qué tan bien hagas tus movimientos financieros, o que tan pro seas en tu trabajo, o que gran emprendedor resultes ser, la realidad es que esta es una guerra multidimensional que requiere un entendimiento y ejecución así, en varios frentes de batalla al mismo tiempo.

En un evento global sobre Internet of Things en Singapur.
Hablando sobre cómo hackear la vida.

He estado en las mejores instituciones y eventos explicando muchos temas en estos últimos diez años. He hablado de innovación, marketing, emprendimiento, Personas de Alto Desempeño, management y muchos otros temas, pero jamás he explicado a mi audiencia las estrategias detalladas que uso a diario para generar riqueza transgeneracional. Estas son estrategias probadas en el campo de batalla, copiadas de grandes empresarios, de familias millonarias y amigos altamente exitosos con los que he tenido oportunidad de generar muy buena relación gracias a mi trabajo offline/ online.


Tú y yo durante un par de días juntos para que comiences a construir riqueza transgeneracional.

Hay muchos cursos de finanzas allá afuera. Algunos muy buenos. Tómalos, daño no te pueden hacer. Hay muchos otros cursos de emprendimiento también. Adelante. Todo hack que puedas ejecutar para tu idea es bienvenido. Pero no hay un evento que mezcle de manera directa y contundente todas aquellas técnicas que requieres dominar y empujar en el campo de batalla de la vida real donde no puedes separar lo que es finanzas, emprendimiento, niños, reputación, vida social, familia, amigos, contabilidad, gobierno, tecnología, futuro y demás áreas que se mezclan inexorablemente y que te pueden aplastar si no moldeas tu interacción entre ellas.

Me voy a sentar durante dos días contigo a hablar sin censura, con cantidades y porcentajes específicos, nombres de plataformas, apps y otras referencias que he aprendido a utilizar para generar riqueza transgeneracional desde hace años. Te voy a compartir aspectos legales, administrativos, el marco de referencia de conversaciones con socios, clientes, colaboradores, proveedores, familiares, amigos y demás.

Yo no soy Elon Musk, pero he desarrollado hacks envidiables de administración del tiempo que me han permitido lograr en diez años cosas que dejan a mucha gente rascándose la cabeza sobre cómo lo he hecho: publicar libros digitales e impresos, hacer eventos, lanzar media docena de empresas, formar equipos de cientos de personas, dar cursos gratuitos, crear contenido en audio, video y texto, vender tecnología a nivel global, crear una marca personal poderosa en internet, colaborador con instituciones y organizaciones prestigiadas, recibir invitaciones de medios y personalidades reconocidas, todo esto al tiempo que resuelvo problemas grandes y pequeños de mi vida profesional y personal, crío junto a mi bella esposa tres niños, me ejercito, leo, tomo cursos y viajo a eventos para aprender más y simplemente para saludar a viejos y nuevos amigos que admiro.

Voy a hablar contigo de todos los detalles y estrategias que no comparto en internet simplemente porque esto es para una audiencia que genuinamente entiende el valor de estos hacks, ideas y técnicas y los quiere comenzar a ejecutar a la brevedad.

Comiendo con nuevos amigos en un workshop internacional.
Contratado por el gobierno para hablar ante doce mil estudiantes con becas internacionales.

En caso de que pienses que esto no es para ti…

Te recuerdo que pasé de un salario de oficinista de trece mil pesos mexicanos mensuales (menos impuestos, claro está) a sentarme en mesas importantes para cerrar tratos grandes con compañías globales.

Transité de ser empleado a dirigir a cientos de personas en mis empresas. He levantado millones de dólares en capital.

He creado empresas en diversas industrias.

Sin grandes credenciales académicas.

Sin un gran coeficiente intelectual.

Sin una red poderosa detrás de mí.

Sin un entrenamiento formal.

No es por darte motivación barata, pero la realidad es que si yo he podido incluso teniendo mi nivel socioeconómico, académico, mental y profesional en contra, ¿por qué tú no podrías si tienes tal vez más ventajas de las que yo tenía al principio?

Te lo repito: el material que voy a compartir contigo en este evento no lo he compartido jamás a detalle en mis publicaciones en internet. Este evento de dos días entre tú y yo es uno sin censura, con números, cantidades, cifras, porcentajes precisos de cómo me muevo para crear riqueza transgeneracional gracias a lo que ha aprendido con mis negocios, relaciones, viajes y demás.

Mostrando mis empresas en un evento de la revista Entrepreneur.

EVENTO PRESENCIAL: Cómo Construir Riqueza Transgeneracional Paso a Paso.

Una amplia conversación íntima y llena de detalles con Aarón Benítez.

Esta es una invitación exclusiva para PADs que necesitan acelerar ya su ejecución social, profesional, familiar y de negocios.

San Miguel de Allende
Septiembre 28 y 29, 2022
MXN$20,000 / USD$1,000
IVA incluido

Haz tu transferencia electrónica a:
The Aaron Benitez Company, S.A. de C.V.
Banco Inbursa
CLABE 036905500439521839

Y envía tu comprobante a hola@aaronbenitez.com con el título “RT2022 San Miguel de Allende”. Incluye tu nombre completo y WhatsApp en tu mensaje. Si requieres factura, anexa toda la información necesaria en este mismo mensaje.

Si quieres conocer los temas, obtener facilidades de pago o conocer promociones para asistir con tu pareja, algún socio o amigo, visita riquezatransgeneracional.com.

Cupo limitado.


Primera lección gratuita

Solamente cuando accedes a oportunidades que otros dejan de lado por el precio, obtienes entendimiento y conexiones que jamás van a cruzar el radar de los demás porque se filtran automáticamente del juego de alto nivel. Tú no te filtres automáticamente. No abordes las oportunidades con la visión de tu versión que no sabe construir riqueza transgeneracional. Aborda las oportunidades como se hace para generar riqueza transgeneracional: con una lente diferente, más afinada y alineada con niveles superiores.


Hablemos sobre el precio.

Todos los pasos íntimos y a detalle que he dado en estos diez años para crear riqueza transgeneracional. Accede a información privada, exclusiva, jamás compartida en público.

Miles de reseñas en redes sociales hablan sobre la calidad de mi trabajo.

Imagina que recibes solamente un consejo soberbio al año. Para obtenerlo, tienes que invitar a alguien a cenar. Esa cena cuesta, no sé, digamos que en un lugar económico y con disciplina emocional unos cien dólares para obtener información precisa, exclusiva y accionable que podrás ejecutar en tu vida para generar riqueza transgeneracional. Bien. Ahora, imagina que multiplicas esa cena anual de cien dólares por veinte años. Nada más que sabes que no vas a invertir únicamente esos cien dólares, y que no es práctico ni tienes dos décadas disponibles para esperar que la suerte te ayude a interactuar con la gente conocedora que te puede indicar los pasos precisos para subir de nivel.

Después de un desayuno con el CEO de Microsoft en México.

Lo que estás haciendo con tu inversión es acelerar ya tu entendimiento profundo del nuevo juego de la vida para ejecutar ya, hoy, now, para implementar los pasos que necesitas dar en tu vida.

El precio de este evento es para dejar afuera a los amateurs. Esto es para pros. Esto es para reunirnos de manera seria y poderosa.

Un evento de un día de la revista Harvard Business Review cuesta el doble y son conferencias sobre temas geniales, pero ninguno de ellos toma tus preguntas ni te deja pasos concretos en este tema de generación de riqueza transgeneracional.

Veinte mil pesos son tres mensualidades de un auto nuevo pero modesto cuyo valor se va depreciando desde el instante que lo sacas de la agencia. Estas cosas ayudan a que tu ego se sienta bien y tranquilo, pero no te generan riqueza transgeneracional.

Haz que la vida te tome en serio a través de actuar en serio, de forma decidida, de entender que para generar riqueza transgeneracional debes actuar de forma diferente a como te has entrenado con tu círculo de siempre que ve esto de un evento de veinte mil pesos como una inversión enorme, loca, descabellada, exótica, cuando en los niveles a los que quiero que pertenezcas es normal y nadie se espanta al respecto.

Ir a WOBI a escuchar durante menos de dos horas a un conferencista super famoso mundialmente te cuesta más del doble que RT2022. Y el conferencista no te va a dar consejos prácticos ejecutables para generar riqueza transgeneracional simplemente porque es ciudadano de una nación de primer mundo, creció con educación en una universidad de élite y ha tenido acceso a facilidades fiscales pro-empresariales en su país mientras que tu realidad y la mía en México es diametralmente opuesta.

¿Cuánto crees que pagamos en aprendizaje las personas que estamos construyendo riqueza transgeneracional? Ojalá fueran sólo veinte mil pesos. Son cantidades bastante grandes en el agregado anual de muchas comidas, salidas, viajes, estancias, cursos, libros y demás.

Mi experiencia práctica construyendo riqueza transgeneracional durante más de diez años está a tu servicio.

Sé elegante y visionario. Deja de pesar las cosas sólo en la dimensión del precio y ábrelas a las dimensiones de oportunidades rápidas que te pueden generar y el aceleramiento para tus objetivos personales y profesionales.

Este es el evento que tiene la información, las notas, los hacks que quisiera que alguien me hubiese explicado claramente hace diez años para no tener que reinventar la rueda en muchas ocasiones ni sufrir tantos descalabros.


ATENCIÓN: tu cerebro reptiliano te quiere espantar, tu condicionamiento social que te ha entrenado a no participar en cosas “raras” como este evento te está queriendo sabotear de nuevo.

Tranquila. Tranquilo.

  • No tienes que abandonar tu trabajo para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que ser emprendedor para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que tener un gran capital para iniciar para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que ser experto mundial en un tema para generar riqueza transgeneracional.
  • No tienes que descarrilar la vida que llevas en este momento para generar riqueza transgeneracional.

Este evento es para que tengas las herramientas de mentalidad y ejecución que te harán jugar bien el juego de largo plazo de la construcción de riqueza transgeneracional. Te voy a compartir cómo te conviene pensar, qué te conviene hacer, cómo, cuándo, dónde, con quién, por qué. Verás números, ejemplos, casos concretos, proyecciones, escenarios y detalles profundos que jamás he compartido en ningún lado en internet.

Ten acceso al tipo de contenido privilegiado que mis amigos cercanos y yo discutimos para generar riqueza transgeneracional.

Este es una larga conversación de dos días con temas sin censura, tal vez hasta políticamente incorrectos, pero bastante genuina y profunda.

¿De qué hablo con mis socios en nuestras reuniones? ¿Cómo tomamos decisiones de largo plazo? ¿Qué es lo que nadie sabe explicarte bien cuando lanzas tus negocios? Aquí me puse de pie a tomar una foto de una de nuestras reuniones trimestrales.
Siempre es un honor y un gusto reunirme con PADs que invierte tiempo, atención y dinero para subir de nivel. Aquí estoy en el último evento presencial que organicé antes de la pandemia.

Si lo ves, lo ves.

Me encantará compartir todo lo que he aprendido para construir riqueza transgeneracional. Este un evento pequeño, íntimo, donde podrás hacer muchas preguntas e interactuar con gente muy interesante.

Piensa que casi siempre nos preparamos para emergencias. Prepárate mucho más para las oportunidades.

Te veo en San Miguel de Allende.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

VENTAJAS DE SENTIRTE RIDÍCULO

Mira, yo sé que sentirte ridículo es uno de esos sentimientos que prefieres evitar. Velo así: sentirte ridículo es simplemente algo que tienes asociado en tu mente como un asunto negativo, pero esto no te sirve de nada, es solo tu ego protegiendo tu sensibilidad. No te estoy invitando a que promuevas que otros se burlen de ti solo porque sí, pero sí estoy poniendo en tu radar de consideración que no veas el asunto de sentirte ridículo con esta lente limitante. Mejor visualiza el asunto de manera ganadora.

A partir de ahora, ve en tu mente el sentirte ridículo como la señal clara de que estás intentando algo nuevo. Eso es todo. Esto es muy poderoso porque lejos de sentirte mal porque alguien te acusa de ridículo, entenderás que estás entrenando en algo que te puede dar ventajas.

Casi nadie intenta cosas nuevas ni en lo personal ni en lo profesional. ¿Sabes por qué no? Así es, por no sentirse ridículos, porque su frágil ego no les permite que alguien los ataque con burlas. Cuando dominas el miedo a sentirte ridículo, logras avances increíbles en todo.

En otras palabras, deja de evaluar cada situación de manera simple y limitante estilo «¿van a burlarse de mí?», «¿estoy siendo ridículo?» y pasa a modo alto desempeño donde entiendes que sentirte ridículo es simplemente que tu cuerpo y mente están aprendiendo algo nuevo. Haz un recuento mental ahora y piensa en todas las habilidades que has adquirido en tu vida. En absolutamente todas lucías ridículo y te sentías así al inicio, desde caminar hasta programar. Tu verdadero aprendizaje solo ocurre si te sientes ridículo y torpe en la materia.

Las escuelas y las familias son instituciones que nos blindan ante este sentimiento de sentirnos ridículos, porque nos agrupan con otros que están igual de novatos que nosotros o con quienes nos aplauden nuestros intentos en lugar de burlarse de ellos.

Todo lo que me ha dado ventajas en mi vida ha llegado a través de permitirme ser ridículo: exponer mis ideas abiertamente en internet constantemente ante extraños, pararme al frente de audiencias para hablar de temas que no estudié en la universidad, cosas así.

Todo lo que admiramos fue ridículo en el principio, desde las ideas religiosas hasta el nombre de compañías como Adidas y Google. Piensa que el fútbol profesional son hombres maduros corriendo en ropa cortita y apretada con gestos serios ante algo que es infantil e irrelevante en realidad.

Si ya te convencí de que uses el sentirte ridículo como algo a tu favor, genial. Comienza a aprender nuevas cosas físicas como natación, correr, tenis, etcétera y cosas intelectuales como ruso, física, etcétera. Eso generará el músculo que te conviene.

De nuevo, casi nadie quiere sentirse ridículo: ahí está tu gran oportunidad para hacer dinero, para moverte de forma más acelerada, para conseguir oportunidades que otros ni siquiera contemplan. ¿Y sabes? La gente que hacemos cosas, quienes hemos recorrido parte del camino, no nos vamos a burlar, porque entenderemos tu estrategia, ya que es la misma que hemos aplicado. Se van a burlar aquellos que no saben subir de nivel.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.

LA VERDADERA INNOVACIÓN DUELE

«Innovación», «Optimización», «Creatividad» tienen definiciones muy cercanas entre ellas si las buscas en el diccionario. Velo así: si logras optimizar tu tiempo, es porque introdujiste innovaciones en tus acciones, esto gracias a que pensaste de forma creativa.

A todos les gusta la palabra «innovación». Las empresas inventan departamentos y cargos para conectar con la moda de sentirse a la vanguardia. Las personas usamos la palabritas en nuestras descripciones en redes sociales y así. Vemos ser innovador como algo positivo per se. La verdadera innovación duele, en lo económico, en lo emocional, en lo psicológico, en lo profesional y personal. Es dejar atrás algo que ya dominamos, es comprar algo que nos genera incertidumbre.

Traer una laptop y venir escribiendo esto en el avión no es innovador. Lo era hace veinticinco años, cuando las computadoras portátiles eran extremadamente costosas y por ello escasas comparadas con la situación de hoy. Misma historia al usar internet, smartphones, etcétera.

Innovar es realmente un asunto solitario. Si compras algo, haces algo o utilizas algo y la mayoría a tu alrededor lo tienen y/o lo comprenden sin problema, ahí tienes un primer filtro de que no es innovador en realidad.

Escribir largos ensayos públicos en Facebook hace más de diez años fue una de las innovaciones que cambiaron mi vida. Hoy muchos lo hacen. Cuando comencé, todo eran memes y fotos de la fiesta. Me sentía raro al hacerlo pero me dio increíbles oportunidades.

Para volverte innovador tienes que ser alguien con una fuerte disciplina emocional, una persona que no necesita los aplausos constantes ni la aceptación de todos para ir avanzando.

¿Sabes? Cuando ya te llaman innovador, han pasado años y lo que propusiste ya tiene sentido para la mayoría. El mundo nunca aplaude innovaciones personales, profesionales o empresariales de inmediato.

Las líneas fuera de lugar en sus dibujos, los colores adicionales en sus tareas, las preguntas raras que hacen, todo eso los hace creativos. Las calificaciones perfectas no. ¿Cuál fue el promedio escolar de Steve Jobs? A nadie le importa. Queremos que nuestros hijos crezcan innovadores y al mismo tiempo queremos que sean obedientes en la escuela y en la casa. Así no se puede. Estas ilusiones se contraponen.

Entonces, si alguien es ordenado al extremo, solo se mete a cosas que entiende y necesita la certidumbre en todo momento para tomar sus decisiones, bien, aprende a identificar que por ahí no van a llegar innovaciones poderosas. Por eso las empresas grandotas compran empresas chiquitas, porque es más fácil pagar por la innovación de una compañía que tiene que estar loca para sobrevivir en una economía tan competitiva.

Es difícil que «el departamento de innovación» de una corporación —lleno de personas con buen salario seguro— sea más innovador que una startup en donde a diario cada acción y decisión es de vida o muerte.

Una innovación es una anomalía, es una condición de frontera. Aprende a detectar y conectar con personas anómalas, que hablan y ejecutan «cosas raras» que no entiendes bien o no te parece lógicas o te disgustan un poco y así. Ahí está tu escuela de pensamiento lateral.

Esas personas anómalas —innovadoras— tienen libros, videos, libros, blogs y empresas. Están transmitiendo su cerebro abiertamente. Aprovecha la magia de esto y deja de vivir en una caja de resonancia donde todo lo que ves en internet son cosas que entiendes y te gustan.

El movimiento físico genera condiciones para la innovación. Comprobado a lo largo de la historia por científicos, militares, empresarios, políticos y demás. Camina mucho. Haz ejercicio. Sal de viaje. Piérdete. Anda en silencio.

La verdadera innovación viene del caos mental, de la ejecución llena de error tras error, de callejones emocionales sin salida, no de leer tres artículos, ver una película de Steve Jobs ni de ir a Starbucks con nuestra Mac para la foto en Instagram.

La verdadera innovación es igual a un parto: duele, es inconfundible y te marca de por vida. Si te preguntas si has sido innovador en tu vida, probablemente todavía no. Pero siempre estás a tiempo. Recuerda: duele, es inconfundible, te marca y nadie te aplaude de inmediato.

Lee mucho de todo: poesía, metafísica, aliens, psicología, negocios, sustentabilidad, ciencia, etc. Habla y escucha mucho de todo. Toma otras rutas y medios para la oficina. Vístete diferente. Ignora cosas a las que pones mucha atención. Así te recableas para la innovación.

Y lo más importante, la meta no es innovar por innovar. Es estirar el músculo intelectual, la curiosidad, la ejecución y ayudarnos y ayudar con el resultado de nuestros atrevimientos creativos.

Ecuanimidad. Enfoque. Largo plazo.

Sé audaz. Y selo ahora.

—A.