CÓMO SER UN UNIVERSITARIO DE NEGOCIOS

image

Aarón Benítez Enero 2015

Prepárate desde la universidad para estar en el mundo de los negocios siguiendo estas ideas:

  • Conoce a muchas personas. A muchas. Que tu grupo de amigos no determine tu realidad. Sí. Quiérelos. Pero convive con personas de otras carreras, ve a eventos que no sean de tu área, involúcrate en muchas actividades extra-curriculares, no diseñes tu horario de materias con base en dónde va a estar tu BFF y a qué hora toma la clase la chica que te gusta. Expande siempre de forma alevosa y sistemática tu círculo social. La vida me ha demostrado que terminas haciendo negocios sorpresivamente con amigos y conocidos latentes más que con aquellos que pasas irremediablemente todo tu tiempo.
  • Levanta la mano y opina de todo. Métete en debates con tus maestros, con tus amigos y con autoridades. Estar en el mundo de los negocios es decir ciertas cosas incomodas a ciertas personas que nos retan emocionalmente. Si no lo haces y no dominas en esta etapa, siempre vas a tener miedo de expresar lo que tienes que expresar con quien tienes que expresarlo.
  • Idiomas. Te diría que aprendas los más que puedas. No porque saber japonés te vaya a poner en la ruta para abrir una oficina en Tokio dentro de dos años. Pero entre más te expongas a más idiomas más capacidad tienes de entender el mundo y otras culturas. Esa empatía y entendimiento son claves para sortear las inminentes barreras culturales a las que te vas a enfrentar.
  • Inglés. Este va aparte porque es la diferencia en todo. En todo. No dejes de estudiar inglés durante los cuatro o cinco o doce años de tu universidad. No lo "termines". Aborda el asunto como comer: es algo diario, ¿qué no? No hay un exceso de preparación en cuanto al idioma. Está bien que quieras aprender italiano o ruso o hebreo, pero es el inglés el que te va a dar acceso inmediato a la dimensión en donde las ideas más innovadoras y eficientes de negocios —y de todo lo demás— se están discutiendo e implementando. No porque estudies y termines un programa creas que ya terminaste tu compromiso con este asunto. No. Ahora haz otro programa en otra escuela. Luego en otra. Luego vete un verano a Canadá. A Irlanda. La materia más importante —la materia más importante— durante tu estancia universitaria es el inglés. Te lo firmo y garantizo de por vida.
  • Sumérgete en la tecnología. No seas el estudiante que sólo sigue la tendencia en gadgets y demás. Sé el que discute sobre procesadores y diseños y mejoras. Aunque estudies leyes. Aunque estudies filosofía. Quítate esa venda mental de usar la frase "es que yo estudio (tal carrera) y no sé de (tal tecnología)". Esa frase es la perfecta demostración de pereza mental. Y antes de la universidad, ¿qué? ¿Estudiaste una carrera para tener sexo? ¿Estudiaste una carrera para andar en bicicleta? ¿Estudiaste una carrera para saber cómo pedir una pizza por teléfono? Nunca antes de la universidad usabas esa tonta frase de "es que yo estudio tal carrera y no sé de esto". No la uses mientras estás ahí. Sumérgete en varios intereses. ¿Por qué es importante esto? La gente te va a decir que te dediques a tu pasión, pero la bendita pasión no está siempre a la vista para todos. En cambio, si te acostumbras a interesarte por muchas cosas, tal es el preámbulo ideal para la especie de catarsis que buscas: de tantos intereses que explores, uno o algunos terminarán siendo pasiones. Ruta milenariamente comprobada. Síguela.
  • Atenúa la pasión. Yo sé que amas a tu novia. A tu novio. A tus novias. A tus novios. A quien ames. Y sé que sientes que va a durar toda la vida el asunto y que es imposible que algo los separe y demás. No quiero ser aguafiestas ni mala onda ni transmitirte mala vibra o así, pero la condiciones de la burbuja en la que estamos mientras vivimos la etapa universitaria son tan controladas que nos impiden entender que una vez fuera de ella lo que antes lucía fuerte de repente se tambalea. Es así. Saliendo de la universidad ya no estás en una relación universitaria ni con el mismo chico o chica universitario: estás en una búsqueda intensa de objetivos personales y profesionales que magnifica cosas que antes ni siquiera notabas. No es que la gente cambie automáticamente para mal o que pienses que esa persona era perfecta en tercer semestre y que ahora que ya egresaron se ha convertido en alguien diferente por gusto: es simplemente que las circunstancias te obligan a enfocarte de forma diferente. A lo que voy con todo esto —y es importante, mira el número de palabras que le estoy dedicando— es que no te claves. Ama, si eso sientes. Quiere, si eres más ligero. Haz que las relaciones amorosas en que vas a estar sean para aumentar tu felicidad, no para propiciar que seas una persona dramática. Las personas dramáticas no tienen éxito estable en los negocios. Sé de lo que te hablo, yo, el tipo más dramático durante la uni.
  • Haz deporte y ejercicio. Yo tardé muchos años en entender que no es coincidencia la buena condición física de los CEOs de alto desempeño. Si eres disciplinado en el deporte y ejercicio, lo serás con muchas otras cosas. Sé disciplinado con el deporte.
  • Ballet. Teatro. Música. Pintura. Opera. Danza. Arte. Ve a todo eso. Crea un poco de ello. Permitir que tus ojos, que tu alma, que tu piel experimente cosas que usualmente no verías en la clase de biología molecular o en la sesión de laboratorio de ingeniería eléctrica es básico para saber desconectarte de tu mundito personal y su inercia. Todo hombre de negocios exitoso debe saber cambiar el canal y bajarle a su ritmo. Hacer y estar en los negocios se vuelve una pinche adicción caótica que si no cuidas, te va a agobiar.
  • Humildad intelectual. Tengo treinta y cinco años y cada día veo más cosas que no sabía que estaban ahí. Soy soberbio, eso sí lo sé. Pero lo era cien veces más durante mi carrera. Creía entenderlo todo. Que si la culpa de las cosas del mundo eran debido al neoliberalismo, que si el diablo estaba encarnado en el presidente de los Estados Unidos, que si esto y que si aquello. No estoy defendiendo ningún sistema o posición, pero relájate. Tienes veintitantos años y un criterio en formación muy impresionable. Y eso nos hace bailar en extremos intelectuales que una vez que se casan con una idea, la alientan y la vuelven piedra: todo es así por esto y por aquello, no hay otras posibilidades. Y hombre de negocios que se rehusa a ver otras posibilidades, es un hombre de negocios que se estanca. Que lo sepas todo de política, de circuitos integrados, de matemáticas avanzadas, de códigos laborales y demás no significa que tengas la cosmovisión apropiada para servir a los demás, que es en sí el núcleo de lo que un hombre de negocios debería ser.
  • Si quieres invitar a alguien a tu universidad, invítalo. Si quieres conocer un centro de investigación al otro lado del país, organiza la excursión. Si quieres obtener recursos para una causa que te importa, consigue patrocinadores. No pidas permiso a maestros y autoridades para hacer cosas. Avísales cuando ya estén andando. Igual a tus compañeros. No promuevas la democracia en tu vida. Haz tus cosas. Platica con tus compañeros. Enrola a los que les guste tu onda y adelante. La democracia es una forma fantástica de terminar haciendo nada. Querer tener la opinión de todos para todo no es lo que quieres desarrollar.

Lo que tú quieres desarrollar en ti es ser audaz.

Y serlo ahora. ◆

image

Aarón Benítez es co-fundador de VERSE Technology y autor de libros para #hackearlavida y ser PADs, Personas de Alto Desempeño | @aaronbenitez_